Bush llama a combatir el calentamiento global

En un mensaje pleno de iniciativas “audaces”, el presidente George W. Bush anunció una reforma energética que reducirá la dependencia estadounidense de las importaciones petroleras y, por primera vez, enfatizó la necesidad de enfrentar el “calentamiento global”.
En el marco de su mensaje anual sobre el estado de la Unión, Bush destacó también una reforma migratoria que contempla un plan de trabajadores temporales, mayor seguridad fronteriza y la posibilidad de regularización para residentes indocumentados, “sin animosidad ni amnistía”.

El mandatario reiteró que Estados Unidos no puede darse el lujo de fracasar en Irak, “porque las consecuencias de ese fallo serían graves y de largo alcance”.

La guerra contra el terror “es una lucha generacional que continuará” por años, dijo Bush al Congreso, para enfatizar que “por eso es importante que trabajemos juntos para que nuestro país pueda hacer este gran esfuerzo”. Pero el Bush que habló al Congreso estadounidense, la noche del martes, está lejos de ser el popular presidente que después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 tuvo un apoyo abrumador del Congreso, ni el Poder Legislativo es el mismo, dominado ahora por el opositor Partido Demócrata, que es también el escenario de una creciente rebelión republicana contra el mandatario estadounidense.

Al responder el discurso a nombre de los demócratas, el nuevo senador Jim Webb calificó la intervención en Irak como “necia”, y demandó un inmediato énfasis en soluciones diplomáticas para permitir un retiro ordenado de tropas. Webb fue secretario de Marina durante el gobierno de Ronald Reagan, y cambió de partido para buscar la elección, el año pasado.

El escepticismo del Congreso reflejó el creciente desencanto en el país con la conducción de la guerra en Irak, considerado como el centro de la presidencia de Bush, y de hecho “tiñe” la percepción pública de su gobierno, apoyado ahora sólo por uno de cada tres estadounidenses.

“No será tanto lo que quiere hacer, sino lo que pueda obtener” de un Congreso dominado por la oposición y casi abandonado por su propio partido, indicó el analista demócrata Paul Begala. Bush recordó, sin embargo, que “no es la primera vez” que hay un gobierno dividido. “Podemos trabajar sobre nuestras diferencias y lograr grandes cosas para el pueblo estadounidense”, añadió.

Bush presentó sobre todo dos metas que llamaron la atención política, la de reducir en la próxima década el consumo de gasolinas en 20%, al tiempo de incrementar en 35 mil millones de galones (unos 132.5 millones de metros cúbicos) la producción y uso anual de combustibles alternativos como etanol, etanol de celulosa, biodiesel, butanol y otros.

La idea ayudaría también a reducir el consumo de gasolinas importadas y de plantear fórmulas de extracción y refinación ecológicamente más “limpias”; ayudaría además a reducir en 18% las emisiones estadounidenses de gases hacia 2012, y ayudaría a enfrentar el problema del cambio climático, al detener el crecimiento de las emisiones de dióxido de carbono.

“Por demasiado tiempo nuestra nación ha sido dependiente de petróleo extranjero; esta dependencia nos deja más vulnerables a regímenes hostiles y terroristas”, recordó Bush en lo que se consideró como una velada referencia a los gobiernos de Venezuela e Irán.

La propuesta migratoria repitió esencialmente las posiciones presentadas por el presidente, en el debate de los últimos dos años, en un llamado por un sistema “con leyes que sean justas y fronteras que sean seguras”, a través de una combinación de medidas como mayor vigilancia en las fronteras y de empleadores dentro del país, en colaboración con policías locales.

Bush, que pidió un debate “serio, civil y concluyente”, incluyó un programa de trabajadores temporales con documentos a prueba de falsificación y de acuerdo con las necesidades del mercado de trabajo.

La propuesta indica que los posibles beneficiarios deberán pagar una multa, pasar una investigación de antecedentes, pagar impuestos, aprender inglés y haber tenido un trabajo durante años.

Destaca Garza tema migratorio
El embajador estadounidense en México, Antonio Garza, destacó anoche la importancia concedida por el presidente George W. Bush en su mensaje al tema migratorio, y recordó que “continuamente (el mandatario) ha instado al Congreso a que apruebe una amplia reforma legislativa sobre la inmigración”.

Garza señaló que una parte importante del plan de reformas es un programa de trabajadores temporales que proporcione un medio legal para que los trabajadores de otros países encuentren empleo en EU.
 


 

 

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