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EE UU aborta un
posible pacto en la cumbre del G 8 para limitar las emisiones de
CO2
Kosovo y el escudo antimisiles dividen a los países más ricos del
mundo y Rusia, reunidos hasta mañana en Alemania
Los siete países más industrializados del mundo y Rusia (G 8) han
iniciado esta noche su cumbre en el balneario báltico de
Heiligendamm (Alemania) dispuestos a mantener un "diálogo
constructivo", más allá de sus discrepancias en lo que respecta al
escudo antimisiles, Kosovo y el cambio climático. Sobre este
último, parece ya difícil alcanzar compromisos concretos. Poco
antes de empezar el encuentro, Estados Unidos ha abortado un
posible pacto con la UE para fijar límites a las emisiones de
gases de efecto invernadero, al considerar que esos objetivos sólo
pueden establecerse en un foro en el que estén presentes China,
India y otros grandes contaminadores.
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invernadero antes del fin de 2008
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La canciller alemana, Angela Merkel, había presionado hasta el
último minuto para conseguir que la Casa Blanca diese su brazo a
torcer, pero el propio presidente, George W. Bush, ha descartado
cambiar su posición. Merkel quería un acuerdo por el que los ocho
grandes se comprometieran a no dejar que la temperatura mundial
aumente más de dos grados centígrados. Preguntado por si aceptaría
esa idea, Bush ha sido tajante: "No. Hablaré de lo que estoy a
favor. Estoy a favor de que nos sentemos y hablemos sobre la forma
de avanzar". Con esas palabras ha definido la contrapropuesta
estadounidense, anunciada por el propio Bush la semana pasada en
Washington: reunir a los 15 países más contaminantes del planeta
para que juntos determinen un límite mundial a las emisiones.
Además, Merkel quería un comunicado del G 8 en el que se reflejase
un compromiso para que en 2050 las emisiones de los gases que
provocan el calentamiento terrestre sean la mitad que las
registradas en 1990. Sin embargo, EE UU tampoco acepta ese
objetivo. "Estados Unidos no ha concluido su propio proceso para
decidir cuál debería ser la meta a largo plazo, así que en este
momento no estamos preparados para adoptar esa propuesta", ha
dicho Jim Connaughton, el principal asesor ambiental de Bush.
"Hay algunas áreas aquí y allá en las que tenemos que seguir
trabajando, pero confío en que lleguemos a posiciones conjuntas",
ha indicado, no obstante, Merkel tras almorzar con Bush en el
hotel Gran Kempinski, en el corazón del balneario de Heiligendamm.
Por su parte, Bush le ha expresado su voluntad de colaborar.
"Vengo con el gran deseo de trabajar contigo para lograr un
acuerdo post-Kioto sobre cómo lograr objetivos importantes, uno de
los cuales es, por supuesto, la reducción de los gases que causan
el efecto invernadero y el otro es tener más independencia
energética", ha manifestado.
Acuerdo post-Kioto
Parece que EE UU y la UE tratarán de todos modos de buscar una
fórmula que permita un acuerdo que, sin ser concreto, ponga de
manifiesto la disposición de todos a asumir responsabilidades. El
presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha
adelantado en qué podría consistir este compromiso. Según ha dicho
en una rueda de prensa, la cumbre del G 8 podría acordar la
"necesidad" de fijar objetivos para la reducción de emisiones sin
concretar cuáles serían.
Sobre los objetivos específicos se podría entonces empezar a
hablar en las negociaciones que comienzan en diciembre próximo en
Bali (Indonesia) en el marco de Naciones Unidas. La meta final
sería, ha añadido, que para 2009 quede fijado un acuerdo global
que pueda sustituir al Protocolo de Kioto, al que EE UU no se ha
sumado. Aunque Bush ha expresado su disposición a cooperar en el
diseño de un acuerdo post-Kioto, no ha especificado si estaba
dispuesto a colocarlo bajo el paraguas de la ONU, una condición
sine qua non para todos los socios europeos del G 8.
Merkel, ex ministra de Medio Ambiente, ha hecho del cambio
climático el tema central de la cumbre, en la que Alemania
determina la agenda por ser el país anfitrión. El antecesor de
Bush en la Casa Blanca, Bill Clinton, suscribió el Protocolo de
Kioto, que vence en 2012, pero Bush retiró la firma de Estados
Unidos. De hecho, Bush sólo ha reconocido públicamente que el
cambio climático es un "desafío" a principios de este año, y
aceptar la idea de poner límites a las emisiones es un gran paso
para una administración que se había negado de plano a
contemplarlos anteriormente.
Diferencias con Rusia
Otro de los temas espinosos del encuentro es el del escudo
antimisiles, tras las advertencias lanzadas desde Moscú por el
presidente ruso, Vladímir Putin, quien ha amenazado con apuntar
misiles hacia Europa en respuesta a los planes de EE UU de
establecer bases para un escudo antimisiles en Polonia y la
República Checa. Merkel ha afirmado al respecto que "la Guerra
Fría ha terminado" y que en la cumbre lo básico es "avanzar y
buscar posiciones conjuntas" y no aislar a nadie.
El tema de Kosovo también ocupará parte de los debates. Rusia no
quiere que sea el Consejo de Seguridad de la ONU el que decida
sobre el destino de esa provincia serbia.
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