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¿Has comido y bebido en
exceso durante las fiestas y tu estómago y tu línea se
resienten? Te hemos preparado un plan de choque para
depurarte, perder los kilos que has cogido y empezar el
año comiendo bien.
Cuando pasan, las Navidades suelen dejar huella en
nuestro cuerpo: estómagos resentidos, resacas, toxinas,
falta de sueño y algún kilo de más. Para recuperarte de
los excesos y adoptar unos buenos hábitos alimenticios
durante todo el año, le hemos pedido consejo a Loles
Vives, la experta en Nutrición de Terra.
Según Loles, “después de Navidad el objetivo no sólo
debe ser bajar los kilos extra que has cogido, sino
eliminar las toxinas y el malestar que tu cuerpo
arrastra”. “Y, sobre todo, aprovechar este momento para
empezar el año cambiando de una vez tu vida
alimenticia”.
Dieta post Navidad
El día después de la última celebración tu estómago
debe empezar a respirar. Dale poco, ligero y suave, y
bebe muchos líquidos. Toma nota de los consejos de la
nutricionista:
Haz dieta blanda
En cierto modo estás enferma y tu estómago necesita un
respiro, así que dieta blanda: caldos vegetales, purés,
arroz y pescado cocidos, fruta y yogures. Sin grasas,
con poca sal y mejor al vapor. Toma piña (ayuda a
digerir), uvas (depuran), naranja (vitamina C),
verduras, aceite de oliva (una cucharadita por la
mañana ayuda a trabajar al intestino) y yogures para
renovar la flora intestinal.
Menú para un día
Desayuno. Té con sacarina, macedonia de frutas frescas
y yogur desnatado (puedes mezclarlo todo).
Comida. Arroz blanco con brotes de soja, zumo de tomate
y dos rodajas de piña como postre.
Cena. Caldo o puré de verduras, una rodaja de merluza o
pescadilla cocida aliñada con una cucharadita de aceite
de oliva y un yogur desnatado.
Media mañana y merienda. 1 infusión, un yogur desnatado
o una pieza de fruta.
Un día a frutas y verduras
Además de seguir esta dieta, puedes dedicar un día a
depurar tu cuerpo comiendo sólo frutas, verduras y
zumos naturales. Para acompañarlas, infusiones (diente
de león, poleo, menta, anís) y mucha agua. Entre las
frutas escoge uvas, piña, fresas, arándanos, papaya,
pomelo, naranja, limón o manzana, las más
desintoxicantes. El apio y el hinojo son las verduras
más depurativas, pero también te vendrán muy bien las
zanahorias, acelgas, espinacas o puerros, bajísimas en
calorías. Tómalas crudas o hervidas con una cucharadita
de aceite de oliva cruda. Entre horas, toma zumos
recién exprimidos a base de frutas y verduras
(¡atrévete a mezclar¡).
Menú para un día
Desayuno. Zumo de naranja, plátano y fresas.
Comida. Ensalada fresca de apio, hinojo, tomate y maíz.
Una pieza de fruta y una infusión.
Cena. Ensalada de frutas variadas con una infusión.
Media mañana, merienda y entre horas. Infusiones, zumos
naturales o fruta.
Empieza a comer bien
Éstas son las pautas que Loles Vives nos da para tener
unos buenos hábitos alimenticios:
No sigas cualquier dieta
De ahora en adelante evita las “dietas milagro” y huye
de las que te prometen perder diez kilos en un mes o
tres kilos en dos días. Los perderás, pero tus hábitos
seguirán siendo malos, y los volverás a recuperar. Tu
plan dietético debe permitirte comer de forma sana y
equilibrada, con todos los nutrientes necesarios y sin
pasar hambre ni sufrimientos.
Acude a un profesional
Si tienes exceso de peso debes hacer una dieta
personalizada elaborada por un nutricionista, un
dietista o un endocrino, que debe incluir pautas de
alimentación que puedan repetirse durante largo tiempo
sin agobios ni angustia. Una dieta seria no debe
plantear objetivos excesivamente amplios: un plan
dietético correcto es el que permite perder peso de
forma suave pero continuada durante seis a diez semanas
sin renunciar a ningún alimento fundamental.
Come cinco veces al día
Evita las dietas disociadas, no son saludables. Tu
dieta debe contener un buen desayuno, una comida
correcta y una cena ligera, más un tentempié matinal y
una merienda suave. Contra lo que se cree, repartir los
alimentos en cinco comidas diarias es mejor que
saltarse comida y cena. Cuando no se come, el
metabolismo basal se inhibe y quema pocas calorías, con
lo que se consigue el efecto contrario: en vez de
adelgazar, uno se estanca o incluso engorda.
Hazte fan de la Dieta mediterránea
La dieta idónea debe contener alimentos naturales y
poco sofisticados, cocinados sin grasas animales. No es
casual el éxito de la dieta mediterránea: legumbres,
arroz y pasta, vegetales y hortalizas, aceite de oliva,
mucho pescado, poquísima carne, y abundante fruta.
Claves para cuidarte
1. Come poca carne. Sustitúyela por pescado, más
digestivo. Si no te gusta, elige pavo, pollo o aves
antes que embutidos, cerdo o cordero, más indigestos y
con más toxinas.
2. Cena pronto. Aunque no hagas cenas copiosas, mima tu
estómago y no te vayas a la cama inmediatamente después
de cenar. Deja pasar al menos dos horas y, si puedes,
da un paseo, también te ayudará a quemar calorías.
3. Toma infusiones. Purifican, limpian y ayudan a hacer
la digestión: manzanilla, diente de león, poleo, menta
o anís (combate las flatulencias).
4. Bebe mucha agua. Tu organismo y tu piel necesitan
hidratarse desde dentro para estar en perfecto estado.
Intenta sustituir el café (que aumenta la
deshidratación) por infusiones.
5. No abuses de los digestivos. Aunque puedan aliviar
tras una mala digestión, el bicarbonato, las sales de
frutas y los antiácidos son poco recomendables y tienen
efectos secundarios.
6. Muévete un poco. Si quieres llevar una vida más
sana, empieza por dejar de ser una persona sedentaria.
Hacer ejercicio te ayudará a eliminar antes los kilos
que hayas cogido en Navidad. Pero, sobre todo, te
reportará enormes beneficios para tu salud.
Enviado por: soloellas.com
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