Para una alimentación sana, dietas y demás no son
suficientes, acaban de descubrir que la forma en cómo
se cuecen los alimentos es imprescindible para estar
sanos.
Un nuevo estudio reveló que cocinar a altas
temperaturas, como cuando se fríe, se cuece a la
parrilla, e incluso en el horno de microondas, crea
compuestos químicos asociados con enfermedades.
Los alimentos cocinados a bajas temperaturas, como
hervir y cocer al vapor, no contienen tantos de estos
compuestos, halló el equipo de la Escuela de Medicina
Mount Sinai, en Nueva York.
Aunque los hallazgos no descartan los beneficios de una
dieta saludable baja en grasa y azúcar, pueden ayudar a
explicar por qué algunas personas que se ciñen a dicha
dieta siguen padeciendo cardiopatía y diabetes, dijo en
una entrevista telefónica la directora del estudio,
Helen Vlassara.
Los culpables se llaman
productos finales de la glicación avanzada, o AGE, por
sus siglas en inglés. Se derivan de interacciones entre
los azúcares, las grasas y las proteínas, y se forman
rápidamente cuando los alimentos se cuecen a altas
temperaturas.
"Tenemos la tendencia de cocer nuestros alimentos a muy
altas temperaturas y como los alimentos consisten en
proteínas, lípidos y azúcares, cuando los cocinamos a
temperatura muy alta durante un período prolongado, las
reacciones (químicas) se aceleran y terminamos
absorbiéndolas.
Sabroso y dorado, pero no muy saludable
Este tipo de cocción produce alimentos sabrosos,
explicó Vlassara. "Hace que los alimentos sepan bien o
que tengan un buen aspecto y color dorado". En el
estudio, un grupo comió atún a la parrilla, otro
consumió atún al vapor, por ejemplo. Se supuso que el
atún al vapor sería más bajo en AGE porque se cocina a
una temperatura más bajas.
Fuente:
soloellas.com
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