El alcohol etílico representa la droga psicoactiva más utilizada en todo el
mundo.
Actualmente su abuso a adquirido proporciones masivas tanto en países
desarrollados como en vías de desarrollo, y se encuentra asociado a toda una
constelación de consecuencias adversas, de las cuales la enfermedad
alcohólica constituye sólo una pequeña parte, aunque la más relevante desde
el punto de vista clínico. El problema del alcoholismo se ha convertido, sin
duda, en uno de los fenómenos sociales más generalizados de las últimas
décadas. Fruto de la importancia de éste fenómeno han surgido una gran
diversidad de estudios intentando establecer sus verdaderas dimensiones.
Muchos de éstos, han coincidido en señalar la gran repercusión que ha tenido
en los últimos años el consumo de bebidas alcohólicas sobre el sistema
sanitario. Destacando que las camas hospitalarias dedicadas a
drogadependientes o alcohólicos se ha duplicado y que entre el 20 y 30% se
hallan ocupadas por personas con problemas relacionados con el alcohol. La
inmensa mayoría de los autores afirman que el 15 - 20% de las consultas
recibidas por los médicos de cabecera son atribuibles al alcohol y/o drogas.
Existe, además, una amplia gama de problemas relacionados en los que el
alcohol tiene directa o indirectamente un papel causal. Bajo el concepto de
problemas relacionados con el alcohol se agrupan problemas médicos, tanto
físicos como psicológicos; en las relaciones familiares, laborales y
sociales; accidentes domésticos, laborales y de transito; conductas
violentas y lesiones autoinfligidas. Así mismo, también se ha establecido
que el alcohol esta relacionado con el 40 - 50% de los accidentes tráfico,
el 15 - 20% de los accidentes laborales, el 50% de los homicidios.
Causas:
Se ha establecido que en la génesis del alcoholismo intervienen numerosos
factores de tipo biológico, psicológico y social, y que la interacción entre
factores genéticos lemas. Diversos estudios familiares han señalado la
existencia de una mayor frecuencia de presentación del alcoholismo en
familiares directos de alcohólicos que en familiares de no alcohólicos.
La historia de la humanidad nos muestra el gusto constante y general del
hombre por el alcohol. Desde siempre las bebidas alcohólicas han tenido
preferencia sobre las otras, por su efecto tónico y euforizante, y la
búsqueda de alivio a la angustia y a la liberación de lo reprimido. Junto a
la "satisfacción oral" que procura y los valores a veces simbólicos de su
uso, vulgarmente se atribuyen al alcohol propiedades como: "el alcohol daría
fuerza y virilidad de lo que se debe uno enorgullecer" o que el vino o el
alcohol "levantan el ánimo".
La evidencia de los factores socioculturales en el alcoholismo esta
demostrada por la variación de la proporción de alcoholómanos según los
grupos profesionales, sociales, las civilizaciones y según el sexo. En los
grupos profesionales es común distinguir los empleos que predisponen al
individuo a un excesivo consumo de alcohol: trabajos de fuerza, faenas al
aire libre de las profesiones agrícolas, trabajos en relación con la
producción o comercialización de bebidas alcohólicas y las profesiones que
imponen una separación periódica o frecuente (marinos o viajantes).
La relación estrecha con otros alcoholómanos, parece desempeñar un papel
importante en el hábito alcoholomaniaco, sobre todo en los primeros períodos
de la vida, cuando los mecanismos de imitación inconsciente y de
identificación son más fáciles. Así puede encontrarse con frecuencia un
padre alcohólico en la casa de un alcoholómano. La presión que ejerce del
grupo de amigos o e del lugar de reunión resulta de gran importancia y
determinante en la génesis del hábito alcohólico. En definitiva, si bien
para engendrar el hábito es necesaria una personalidad alcohólica, ésta
necesitara para su desarrollo la influencia de determinados factores
socioculturales.
Manifestaciones:
Generalmente se trata de personas que han sobrepasado los cuarenta años y
cuya historia etílica se remonta a muchos años. Clásicamente se presentan
con el rostro es enrojecido, hinchado, la conjuntiva de los ojos de
coloración amarillenta y con el aliento de un olor especial.
Las palabras son inseguras, precipitadas, a veces balbuceante y se observa
inmediatamente un temblor alrededor de la boca y una transpiración fácil.
Las manifestaciones psíquicas comienzan como modificaciones del carácter:
aumento de la emotividad, irritabilidad, impulsivos, celos, inestabilidad
del humor, con crisis depresivas frecuentes. Conjuntamente aparecen las
alteraciones intelectuales, con disminución del rendimiento, dificultad para
concentrarse y en la atención, cierta confusión de los procesos
intelectuales, reducción de la eficiencia profesional, ausentismo y
regresión del comportamiento y de las relaciones sociales.
Aparecen baches de memoria luego de consumir cierta cantidad de alcohol,
excesiva o no, donde el sujeto comprueba al día siguiente que ha olvidado
que hacia mientras bebía. En el orden afectivo resultan bastante claros:
tendencias egoístas, disminución del sentido ético y de las
responsabilidades, muestra una despreocupación total e indiferencia hacia su
familia; protestando por su falta de autoridad en la casa y del desprecio de
que es objeto, sobre todo por parte de sus hijos. Manifiestan su
arrepentimiento y se comprometen a dejar la bebida mediante juramentos. Por
las noches se despiertan bruscamente, cubiertos por abundante sudor, sobre
todo durante pesadillas aterradoras e inquietantes. A nivel del aparato
digestivo, son frecuentes las gastritis, con dolor abdominal, sed abundante,
perdida del apetito y nauseas; acompañadas, además, de diarreas fétidas
frecuentes.
El hígado aumenta de tamaño, con una sensación de peso en la región derecha
del abdomen y vómitos, que finalmente puede llevar a la cirrosis hepática y
acumulación de líquido en el abdomen. Los trastornos del sistema nervioso se
caracterizan por un temblor pequeño y rápido en las manos y en la lengua,
calambres musculares(sobre todo en las pantorrillas), sacudidas nocturnas,
hormigueo de las extremidades y atrofia de los músculos. El alcoholismo en
la mujer ocupa un lugar aparte porque si bien se encuentran características
comunes con el alcoholismo en el hombre, se distingue por los factores
socioculturales que determinan el status de la mujer en nuestra sociedad.
Los grupos sociales son menos indulgentes con las mujeres.
Así se trata de un alcoholismo mas secreto, solitario y controlado por el
sentimiento de pudor que desencadena culpabilidad. El alcoholismo degrada
más rápidamente y más profundamente a la mujer en su status y sus papeles
femeninos y maternales que al hombre en su status y papeles masculinos y
paternales. El rechazo y la intolerancia social es más viva y más precoz
para la mujer que para el hombre. En los hijos de madres alcohólicas puede
observarse el "síndrome alcohólico fetal", caracterizado por retraso en el
crecimiento y desarrollo, retraso mental y diversas alteraciones congénitas.
Tratamiento:
El primer objetivo es conseguir por parte de la persona alcohólica la
comprensión de su enfermedad y la necesidad de seguir un tratamiento
adecuado. A partir de aquí, las siguientes etapas serán la desintoxicación
alcohólica, deshabituación y el seguimiento posterior.
En pocas ocasiones éstas personas consultan directamente por su hábito
etílico, ya que o bien no en consiente de ello o tiene una actitud negativa
como mecanismo de defensa. En la mayoría de los casos son las quejas por
parte de los familiares o la presencia de complicaciones, de tipo orgánica o
de tipo psicosocial, las que motivan la consulta. Para la desintoxicación,
en primer lugar debe suspenderse la ingesta de alcohol y corregir el déficit
nutricional provocado por excesivo consumo de alcohol. Frente a la
posibilidad, aunque sea mínima, de que aparezca un síndrome de abstinencia
(ansiedad, temblor, insomnio, taquicardia, sudación, nauseas, vómitos y
diarrea), se indican medicamentos sedantes, como el tetrabamato. Además, es
conveniente el tratamiento con vitaminas B1 - B6 - B12.En todos los casos ,
el síndrome de abstinencia debe acompañarse de un abordaje psicológico.
En cuanto a las diversas Asociaciones de Alcohólicos, ningún otro tipo de
tratamiento ha resultado tan beneficioso para los alcohólicos como el
proporcionado por ellos mismos a través de Alcohólicos Anónimos.
Estos grupos ponen en contacto a la persona enferma con compañeros abstemios
siempre
accesibles, dentro de un entorno donde pueden establecer relaciones sociales
fuera del bar.
Además, escucha a otras personas confesar ante el grupo las mismas
justificaciones que él ya se había hecho en privado acerca de su afición a
la bebida. La ayuda que puede devolverle la autoestima y confianza en sí
mismo que antes sólo encontraba en el alcohol. Otro medicamento utilizado es
el disulfiram, que interfiere en el metabolismo del alcohol, acumulándose
productos intermedios produciendo síntomas de intoxicación e intensas
molestias; como rubor facial, conjuntivas del ojo enrojecidas, cefalea
pulsátil, taquicardia y sudación. De 30 a 60 minutos después aparecen
náuseas y vómitos, puede haber disminución de la presión arterial, vértigo y
a veces pérdida de conocimiento. Las molestias son tan intensas que pocos
pacientes se arriesgan a ingerir alcohol mientras están tomando disulfiram.
El disulfiram está contraindicado durante el embarazo, así como en pacientes
con descompensación cardíaca.
Fuente: discovery chanel
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