Mientras
a muchos se les va la vida en ejercicios, dietas y liposucciones para bajar esos kilitos
de más, hay quienes harían hasta lo imposible por aumentar siquiera unos cuantos gramos.
Esas envidiables personas, cuyo metabolismo les permite deglutir cantidades de alimentos
sin sumar un gramo a su peso, también viven la frustración de no poder lucir más
llenitas.
La delgadez en un individuo sano tiene que ver con una predisposición genética y un
adecuado funcionamiento metabólico que aprovecha eficientemente los nutrientes, expresa
la nutrióloga Alejandra Tovar.
Estas personas tienen un escaso número de células grasas en el organismo, razón por la
cual el intestino absorbe menos grasas y no se produce un aumento de peso.
La especialista dice que la constitución delgada por naturaleza, más común en el sexo
femenino, lleva implícito un funcionamiento orgánico normal. Por el contrario, la de
carácter patológico supone una anormalidad funcional que se refleja en una disminución
de la energía necesaria para desarrollar sus actividades.
Flaca y enferma
Existen ciertas enfermedades que se asocian a una apariencia delgada y falta de peso,
menciona Alejandra Tovar, nutrióloga egresada de la Universidad Iberoamericana:
- Anorexia y bulimia, la última provoca intencionalmente la
pérdida de peso por la inducción al vómito.
- Cáncer, genera pérdida de apetito.
- Infecciones severas, cursan con vómitos e inapetencia.
- Problemas de asimilación a determinados nutrientes.
- Trastornos de la tiroides, produce aceleración del
metabolismo y el consumo veloz de todo lo que se ingiere.
Si el bajo peso obedece a un trastorno físico es importante administrar una terapia
para incrementar el peso, agrega.
Piel pegada al hueso
Los delgados por naturaleza suelen tener grandes dificultades para aumentar de peso
mediante el consumo de alimentos, por lo que necesitan del apoyo de un profesionista de la
nutrición.
Existe la idea de que para corregir una pronunciada delgadez, en condiciones óptimas de
salud, basta con la ingestión indiscriminada de postres, dulces y alimentos ricos en
grasas y carbohidratos.
Dicha creencia es totalmente falsa; más bien deben incluir en su dieta alimentos cuyas
propiedades lentifiquen la digestión para una mejor asimilación de los nutrientes,
afirma María del Carmen Castro, nutrióloga del Instituto Médico La Floresta
en Venezuela.
"Sin embargo" dice- "antes de comenzar un plan alimenticio para
engordar es importante que la persona se enfrente a sus limitaciones genéticas y cuente
con una autoestima capaz de aceptarlas, para no hacer de este proceso algo tortuoso que
conlleve una obsesión."
El secreto para aumentar de peso de manera sana es sencillamente incluir en la dieta
leche, frutas, vegetales, carne, cereales, todos alimentos que van a proporcionar los
nutrientes necesarios para el adecuado funcionamiento del organismo.
Si se insiste únicamente con los alimentos de alto contenido de grasa, la paciente puede
arriesgarse a desarrollar a largo plazo aterosclerosis, hipertensión arterial, cálculos
renales y hepáticos.
Por su parte, Alejandra Tovar manifiesta que el tipo de dieta dependerá de la cantidad de
peso que se desea subir: si una persona está tres o seis kilos por debajo de su peso
normal, basta con recomendarle un estilo de vida más tranquilo o disminuir la actividad
física.
A las personas notoriamente delgadas pero sanas, se les incrementa progresivamente la
alimentación, se les administran suplementos alimenticios y se los invita a que después
de cada comida tomen una siesta.
A incrementar músculo
Junto con la dieta, el ejercicio es un aliado para las personas flaquitas, porque les
ayuda a quemar grasa y aumentar proporcionalmente la masa muscular.
La actividad corporal permite que el cuerpo aumente de peso sin acumular grasas:
cuando éstas no son consumidas perjudican notablemente al organismo y la figura corporal,
explica la nutrióloga.
Con apoyo profesional, se irán ganando kilos de forma gradual hasta alcanzar el peso
ideal. Existen recomendaciones que pueden contribuir a acelerar el proceso:
- Comer sin prisa.
- Masticar bien y lentamente los alimentos.
- Seleccionar alimentos nutritivos y energéticos.
- Reposar después de comer para permitir una buena
digestión.
fuente: Salutia.com
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