Si te detienes un momento en la vereda para observar como se mueve la gente, ya estás
meditando. Aunque parezca realmente increíble, con sólo unos pocos minutos y en
cualquier parte (dentro o fuera de tu casa) puedes meditar. Esto es así porque la
auténtica práctica de la meditación consiste en respirar profundamente sin hacer nada,
con la mente relajada dejando que las cosas se vean como pasajeras.
Si estás preocupado todo una semana por un problema que no puedes resolver, lo que debes
hacer es abstarerte de él y pensar por unos segundos en tu organismo. Eso contribuye a
sentirte más saludable y vivir menos preocupado. Una de las técnicas para lograrlo es a
través de la respiración profunda, controlada por la concentración mental y la
relajación muscular. Respirar adecuadamente es en cierto modo meditar.
Fuente: Soloellas.com
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