Los helados son unos de los postres más
consumidos en todo el mundo. Al margen de su delicioso sabor, su excelente
presencia y sus increíbles propiedades nutricionales, una de las mayores
ventajas de los helados caseros es que podemos controlar todos y cada uno de
los ingredientes, permitiéndonos así elegir los más adecuados para nuestra
salud.
- Ingredientes
La leche, la nata y, en la mayoría de casos, los huevos, son las señas de
identidad que le dan al helado ese aspecto cremoso; después tenemos el
azúcar y los diferenciadores de sabor como el chocolate, los frutos secos,
las frutas, los licores, el yogur e incluso el queso. Las frutas más
adecuadas para los helados son las de aroma y sabor acusado como las
naranjas, limones, manzanas verdes, fresas, moras, frambuesas, piña,
melocotones, albaricoques,...
- ¿Cómo hacerlos?
Estos son los pasos básicos a la hora de preparar helados en casa: Se
prepara la crema base, se enfría, se pone en la heladera y se mete en el
congelador durante el tiempo necesario. Si no se tiene heladera, se pone la
crema en un recipiente metálico, se introduce tapado en el congelador y se
deja el tiempo necesario; eso sí, batiendo cada cierto tiempo (normalmente
en tres periodos de 45 minutos) para evitar que se cristalice y conseguir
así un compuesto cremoso.
Si en el periodo indicado de congelación el helado no ha tomado la
consistencia precisa, se puede dejar en el congelador todo el tiempo
necesario, sin olvidar batirlo de vez en cuando. Los helados caseros pueden
mantenerse hasta un año en el congelador en perfecto estado.
Para apreciar mejor el sabor del helado, debemos sacarlo del congelador unos
minutos antes de llevarlo a la mesa o pasarlo a la nevera entre 10 y 15
minutos antes de tomarlo.
- Saludables. Los helados caseros son más saludables de lo que pensamos:
- Aportan calcio, pero sólo si llevan leche en su composición.
- Contienen vitaminas A, B2 o rivoflavina (básica para el crecimiento), E
(protege los nervios, los músculos y el sistema cardiovascular), B12 y
fósforo, lo que les convierte en un alimento muy beneficioso para las
personas que padecen osteoporosis, debilidad inmunitaria o problemas
dermatológicos.
- No suponen un desequilibrio para la dieta, ya que si se eligen bien los
ingredientes los helados no tienen por qué engordar. Solo lo hacen si llevan
azúcar en exceso (cobertura de chocolate, frutos secos, nata montada...)
- El helado es un alimento, no una golosina y una manera muy agradable de
tomar calcio y proteínas, procedentes de la leche, y las vitaminas de la
fruta.
- Tomar helados es una excelente opción para personas con poco apetito,
sobre todo niños y ancianos; esta es una forma sabrosa y saludable de
proporcionar una inyección de energía.
- Comer un helado puede ser una buena manera de completar la ración diaria
de leche.
Helado de leche y pasas
Ingredientes:
(para 4 personas).
- 4 cucharadas de miel.
- 250 ml. De leche.
- 2 huevos enteros y 2 yemas.
- 50 grs. de pasas sin pepitas.
- 4 cucharadas de cereales tostados.
- 250 ml. de nata líquida.
Realización:
- Mezclar la leche y la miel y calentar sin que llegue a hervir.
Poner los huevos (los enteros y las yemas) en un cazo, batir y añadir poco a
poco y removiendo constantemente la leche caliente.
Colocar el cazo sobre un recipiente al baño maría y dejar, revolviendo,
hasta que cuaje la crema, alrededor de unos 15 minutos. Apartar y dejar
enfriar. Verter en un recipiente metálico y meter en el congelador.
Pasados 45 minutos, sacar, batir y añadir la nata montada a punto de nieve;
dejar en el congelador otros 45 minutos; sacar, batir y añadir las pasas y
los cereales.
Mezclar el compuesto, tapar y volver a introducir en el congelador. Dejarlo
hasta que aparezca firme.
Helado de moras
Ingredientes:
(para 4 personas).
- 500 grs. de moras.
- 250 grs. de azúcar glass.
- 1 naranja.
- 1 limón.
- 250 ml. de nata para montar.
- melocotón en almíbar.
Realización:
Lavar las moras y cocerlas ligeramente con un poco de agua.
Escurrir, reducirlas a puré con la batidora y pasar por un tamiz apretando
bien; añadir el azúcar, revolver a fondo y bañar con el zumo de media
naranja y medio limón; remover bien.
Batir ligeramente la nata (no debe quedar dura) y mezclar con la fruta con
movimientos envolventes.
Verter el compuesto en un molde metálico, tapar e introducir 45 minutos en
el congelador; sacar y batir; volver a meter en el congelador y sacar
pasados otros 45 minutos.
Esperar unos 20 minutos para que se ablande y servir adornado con trocitos
de melocotón.
Fuente: efe.com
Nota: Las páginas se abrirán en una nueva
ventana.
Los enlaces a los
sitios no implican un reconocimiento por parte de Soloellas.com
|
|