
Si sientes unas ganas reales de alejarte lo más lejos posible de la urbe metropolitana
sin salir de la Isla, arranca para el sudoeste. Te llevamos a la punta más sudoeste de
Puerto Rico, en dirección hacia el Faro de Cabo Rojo.
Viaje aproximado: unas 150 millas y dos horas y media y
más tarde.
Si vas de pasajero, no te duermas en el camino. Una vez
entres a Guánica por la carretera 116, la vista se pone interesante. El Valle de Lajas,
Lago Bermeja y los alrededores son áreas secas y áridas. Imagínate varias jirafas,
cebras y elefantes, y creerás estar en el Africa.
Ya en Cabo Rojo, sigue la carretera 301 hasta el final (y
no me refiero hasta que se acabe el pavimento). Tan pronto la carretera se convierte en
tierra, estarás entrando a una zona denominada reserva de vida silvestre. Esta reserva es
propiedad del Departamento de Recursos Naturales y del US Fish and Wildlife Service,
quienes administran en conjunto estas áreas naturales protegidas.
Si crees que el sol te está afectando porque ves
espejismos de montañas de nieve y lagos rojos, mira detenidamente. Lo que ves son
salinas, rodeadas de montañas de sal. El color rojizo del agua se debe a una bacteria que
existe en aguas con mucha sal. En las salinas también se pueden encontrar unos pequeños
crustáceos conocidos comnmente como "Sea Monkeys" (¿recuerdan esas
mascotas que se vendían hace muchos años?).
Más adelante se encuentran el Faro y la playa, no sin antes parar en el Karakol La Cana.
Si no has probado tostones gigantes, no esperes a que te lo cuenten; son muchos los que a
menudo regresan para saborear este rico antojo.
Aunque este rincón de Puerto Rico parezca un área
pequeña, son muchas las diversiones disponibles: avistamiento de pájaros, caminatas,
mountain biking, kayaking, El Faro, playa, etc; lee más adelante para detalles.
Y para concluir un día activo/pasivo, cena en La Cuesta
Blanca. ¿La especialidad de la casa?: chillo frito encebollado. Es de los pocos sitios
que ofrecen chillo fresco todos los días, y te llevan a la cocina para que escojas el
tuyo.
Sobre las Salinas
Las salinas han sido explotadas desde los tiempos precolombinos. Para los años 1600,
los españoles extraían sal de esa zona. Existe amplia evidencia de que los taínos
utilizaban el área para suplirse de sal y para conseguir conchas. Existen dos
"concheros" en el área. Un conchero es una zona con gran cantidad de conchas y
piedras en lugares donde el mar no las pudo haber depositado. En estos lugares, los
taínos consumían ostras y dejaban las conchas. Los encuentras en el morrillo al lado del
Faro y cerca de las salinas de Combate. Las operaciones de extracción de sal
continan (a modo de franquicia) por un período probatorio de 5 años; de
demostrarse que no tienen impacto negativo en la vida silvestre, podrían continuar.
Avistamiento de aves
Las salinas también proveen hábitat para muchas especies de pájaros migratorios,
incluyendo flamencos, que para el período de invierno se pueden ver en las lagunas
mayores.
Rutas para Caminatas
El camino más largo hacia el Faro bordea la colina, que termina en el mar con una
pared de piedra; no apto para quien sufre de vértigo. Recomendamos no caminar muy cerca
del borde; éstos no siempre son suficientemente fuertes para aguantar el peso de una
persona. Al otro lado de la playa hay otro promontorio que se presta para caminar y
escalar un rato, con la vista del mar siempre cerca.
Kayaking
Para kayakear recomendamos partir del Karakol La Cana. A tu izquierda se encuentra un
área de mangles con aguas cristalinas que te permiten observar una extensa flora marina.
Si las corrientes no están muy fuertes, puedes seguir adelante y bordear el Faro. Las
formaciones de roca alrededor del Faro son impresionantes. Si decides tomar rumbo hacia la
derecha, eventualmente llegas a la Punta Roca, donde tendrás primera fila para disfrutar
de un bello atardecer.
El Faro de Cabo Rojo
Construido en el 1886, el Faro es una de las atracciones más conocidas del área. Hay
varios caminos desde la carretera para llegar al Faro, algunos más largos que otros. La
vista panorámica de 360 grados es espectacular.
Playa
La playita a los pies del Faro no es sólo otra playa de arena blanca y agua
transparente. Si la caminas alejándote del Faro, puedes encontrar pelícanos pescando
sábalos, u otras aves silvestres. La parte de atrás de la playa colinda con una laguna.
Al final hay otro promontorio que se presta para escalar.
Cómo llegar
Una vez te encuentres en la Carretera #2 de Ponce a Mayagüez,
toma la salida de la Carretera 116 hacia Guánica. Vira a la izquierda en la Carretera
305, a la izquierda en la Carr 303, a la izquierda en la Carr 301, y sigue hasta el final
(sí, cuando acabe el pavimento sigue la carretera de tierra). |