Según
la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos 855 mil 846 estadounidenses se
aplicaron bótox en el año 2001.
Hace tres años, me aplicaron mi primera sesión de bótox sobre y entre las
cejas. A las horas de salir del consultorio, el párpado de mi ojo izquierdo
empezó a cerrarse. Al principio pensé que era una irritación cualquiera,
pero a los dos días se notaba que no era algo normal y que seguramente era
producto de lo que acababan de aplicarme. Mi ojo estaba demasiado
presionado, de manera que solo podía mirar hacia el piso. Cuando acudimos al
médico mi esposo y yo, este reaccionó con mucho nerviosismo, cosa que sí me
asustó. Finalmente, luego de visitar a varios médicos dentro y fuera del
país (con todos los costos asumidos por el médico), llegamos al conocimiento
de que este medicamento tiene una duración temporal y que era cuestión de
tiempo regresar a la normalidad. Yo estuve alrededor de 3 meses con mi ojo
cerrado casi un 90% pero en total, el efecto duró seis meses”.
Esta es la historia de una señora de 43 años de edad, quien quiso mantenerse
anónima, pero demuestra uno de los cuadros más dramáticos que pueden ocurrir
con la aplicación del bótox.
Aunque parezca difícil de creer, esta señora volvió a intentarlo, obteniendo
maravillosos resultados. “Me lo volví a hacer, pero con una persona que era
de mi confianza. Me lo aplicó en el mismo lugar y no me pasó absolutamente
nada”, contó.
Las arrugas se ven al por mayor después de cierta edad y no hay quien se
salve. Para muchos, estas marcas de expresión representan cansancio y
deterioro de la piel, mientras que para otros, son un carnet en la frente
señalando la edad. Pero a pesar de que se conoce que a la vejez no hay quien
la pare, la ciencia ha llegado al punto de poder disimular y desafiar esta
realidad.
Existen varias técnicas para combatir las arrugas. Cremas, tratamientos,
rayo láser y hasta cirugías. Pero desde hace pocos años, el tratamiento que
está en boca de todos es el bótox.
La bacteria
Existe una bacteria llamada Clostiridium Botulinum que produce una infección
llamada botulismo. Según el cirujano plástico Ricardo Ramos, este germen se
encuentra en alimentos contaminados o en el polvo. Al ingerirlo, puede
producir problemas tóxicos en los ojos; a nivel gastrointestinal, puede
afectar el sistema nervioso central y los nervios periféricos.
En los años 70, se descubrió que era capaz de producir una toxina
suficientemente potente como para paralizar los nervios y empezó a ser
implementado en personas con problemas de tipo neuromuscular (personas con
tics y espasmos).
Los cirujanos plásticos, al ver lo mucho que podían hacer con esto, lo
empezaron a implementar hace alrededor de 15 años, a pesar de que la FDA (Food
& Drug Administration de EU) no lo aprobó para uso estético hasta hace dos
años.
De la nada, un germen que todos evadían paso a ser el más solicitado.
Agujas en la piel
“Bótox es un tratamiento simple y seguro que no requiere anestesia, ya que
es un procedimiento no quirúrgico, que elimina las indeseables arrugas en la
frente, en el entrecejo, en la boca, en el cuello y las temidas patas de
gallina”, explicó la dermatóloga Dora A. Martínez.
Se aplican varias inyecciones (de 12 a 20) en cuestión de cinco o diez
minutos y los resultados se empiezan a ver a los tres días.
Su duración puede ser de tres a cinco meses, aunque varía con el tipo de
piel y ritmo de vida que lleve la persona. “Las mismas compañías te dicen
que el producto tiene un período de duración de seis meses… pero la realidad
es que es muy raro que dure más de tres meses”, aseguró el cirujano Ricardo
Ramos.
Este medicamento paraliza el nervio de manera que el músculo no se pueda
contraer. Todo depende de la cantidad aplicada y de la persona que la
aplique, pero normalmente al paciente se le reducen las líneas de expresión
sin “cambiar radicalmente la apariencia o dejar a la persona sin expresión”,
explicó Martínez, quién añadió que es mentira que la persona se va a quitar
20 años de encima.
“Personalmente —dijo Ramos— yo lo aplico únicamente en lo que es la frente,
el entrecejo, las patas de gallina, la parte superior y a los lados de la
nariz”, ya que para líneas más profundas, esto no tiene el mismo resultado.
“En cuanto a alrededor de la boca, a mí no me gusta aplicarlo porque dura
muy poquito… ni un mes.”
La persona, luego de la aplicación, puede regresar a su vida cotidiana con
los cuidados de no bajar la cabeza o ponerse a tomar sol durante la primera
hora después de su aplicación.
¿Y su costo? Cada aplicación puede costar entre 300 y 700 dólares,
dependiendo de la cantidad y de quién lo aplique.
Nota, en Panamá el uso del bótox no está regulado; es decir, no se necesita
una licencia especial para aplicarlo, aunque en otros países sí.
Efectos colaterales
Tal como le ocurrió a la paciente que quiso mantener su anonimato, los
doctores advierten que su mala aplicación puede terminar derrumbando un
músculo.
Para las mujeres, por ejemplo, el entrecejo es un sitio de alto riesgo ya
que son músculos sumamente débiles.
El bótox tiene efecto alrededor de un centímetro de donde se aplica, y no
hay ningún riesgo de que se riegue y paralice un área no deseada.
Otro de sus mayores problemas es que el cuerpo puede producir “anticuerpos
que inhabiliten utilizar este producto nuevamente”, explicó Martínez.
Tipos
Existen dos tipos de toxina botulínica en el mercado: uno, americano, que
tiene una base de proteína albúmina, y otro, de origen chino, que salió al
mercado el año pasado y tiene una base de azúcar. El efecto de ambos
productos es el mismo; la diferencia está en los anticuerpos que el paciente
pueda producir ante estos.
“La albúmina por sí sola puede llegar a crear anticuerpos”, dijo Ramos. Esto
no ocurre con el azúcar, pero como es un producto relativamente nuevo, no se
sabe si desarrollará algún otro problema.
Pero como esto es decisión de cada quien, y el semblante es tan importante
en la vida de una persona, con riesgos o sin riesgos el bótox sigue en auge.
Comentarios de personas con bótox:
Estoy arrebatada… me apliqué bótox en la frente y en las patas de gallina y
me ha durado como cuatro meses y se ve muy natural. En la frente sí son la
gran maravilla, pero en las patas de gallina no veo mucha diferencia.
Me apliqué en la sien, alrededor de la boca y del cuello, pero no me gustó
porque no me sentí que había causado gran diferencia. La inyección duele
como cualquiera, y arde un poco.
La diferencia en tu cara es automática… en menos de tres días todas mis
arrugas de la frente y las patas de gallina se van…. Ellos dicen que dura de
4 a 6 meses pero a los 3 meses ya se te va el efecto. Se lo recomiendo a
todas mis amigas.
(Del punto de vista masculino) Todo depende de quién te lo aplique y puede
durar hasta cinco meses. Ya los hombres se lo están haciendo con más
frecuencia, y es que nosotros nos arrugamos más que las mujeres. A mi
parecer, no hay nada solo para el hombre o solo para la mujer y si existe la
posibilidad de mejorar tu aspecto físico... por qué no.
.
Fuente: prensa.com
Nota: Las páginas se abrirán en una nueva
ventana.
Los enlaces a los
sitios no implican un reconocimiento por parte de Soloellas.com
|