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Para vivir plenamente
Muchos disfrutan hablando de sus amoríos, otros de su potencia sexual, algunos más se refieren a los sentimientos que tienen hacia su pareja, pero pocos son los hombres y mujeres que manifiestan su deseo de conocer realmente qué es su sexualidad y cómo deben vivirla.
fuente:www.soloellas.com
En la actualidad, el hombre y la mujer buscan la igualdad económica, social y sexual. Hay quienes pasan su vida canalizando sus energías y dotes hacia lo que llaman sexo, sin detenerse a reflexionar sobre los elementos que constituyen su sexualidad plena, que es la interacción de cuatro elementos, también llamados subsistemas, que son la identidad genérica (ser hombre o mujer), la vinculación afectiva, el erotismo y la reproducción, explicó Claudia Rampazzo Bonaldo, sexóloga e integrante de la Asociación Mexicana para la Salud Sexual Asociación Civil.

"Como todo sistema, los elementos de la sexualidad están en interacción constante y lo que afecte o beneficie a cada uno repercute en los demás. Todo ser humano nace con los cuatro subsistemas, sin embrago, hay quienes tienen uno más desarrollado que el otro, o por el contrario, alguno está conflictuado", señaló.

"La sexualidad es sentir amor, tener un vínculo afectivo hacia otro ser humano, fantasear en tener un orgasmo o llevarlo a cabo, es decir, soy hombre o mujer según mi rol".

Gabriela Gutiérrez, especialista en el tema, agregó que tanto el hombre como la mujer deben comprender que su sexualidad también está compuesta por una dimensión biológica, por el cuerpo con el que se nace; por un factor psicológico, que determina cómo se debe actuar, y por un elemento social, que señala cómo debe ser tratada la persona.

"Es como una brújula que nos guiará en nuestro camino y nos ayudará a entender por qué cambia el cuerpo, la forma de pensar, de sentir y de vivir una relación sexual", expresó.

"Cuando nos conocemos, aceptamos, respetamos y cuidamos siendo responsables de nosotros mismos estamos listos para amar y poder dar parte de nosotros a los demás. Podemos decir que ya aprendimos a vivir".

De acuerdo con las especialistas, una vez que se ha comprendido el concepto de sexualidad, el ser humano puede hacer uso de ella para tener una relación afectiva y reproductiva con su pareja.

Cuando el ser humano, sea cual sea su género, está consciente de las conductas preventivas que debe adoptar y de los sentimientos que puede desarrollar y de su sexualidad, es momento de vivirla plenamente en compañía de su pareja.

De acuerdo con Rampazzo, hoy en día la mujer ha dejado a un lado las enseñanzas de antaño, los tintes de religiosidad, y le ha dado paso a su propia satisfacción.

"Hay menos culpa que antes, y ya existe la posibilidad de que la relación sexual sea disfrutada y no sea sólo un medio de reproducción", aseveró.
En el hombre, la relación se ha vuelto más democrática, ahora piensa más en lo que siente su pareja, es más responsable y busca que ambos disfruten del sexo, dijo la especialista.

Conocerse a si mismo
La sexualidad implica conocer el cuerpo, las funciones orgánicas, reproductivas y sexuales, aseguró Daniel Paulín, ginecólogo. También es primordial saber cuáles son los problemas a los que se puede enfrentar el ser humano en este ámbito y cómo prevenirlos.

Las mujeres de hoy comienzan su actividad sexual a los 17 años, en promedio, según una encuesta de la compañía Durex. Es momento de acudir a su ginecólogo para descartar problemas que se pudieran presentar en sus órganos reproductivos.

Los males ginecológicos habituales relacionados con el aparato reproductor femenino son los dolores pélvicos, endometriosis, fibromas, quistes ováricos, congestión pélvica y ruptura de las trompas de falopio, indicó Paulín, así como la vaginitis o inflamación de la mucosa vaginal causada por infecciones, sustancias u objetos irritantes, tumores, tejidos anormales, fármacos y cambios hormonales.

Además, debe prestarse gran atención a una posible infertilidad, que puede surgir por problemas en la ovulación, las trompas de falopio y el cuello uterino, entre otros factores.

El Ginécologo: una experiencia ineludible
Un examen ginecológico comprende una evaluación médica en la que se le pregunta a la paciente cuándo comenzó a menstruar, frecuencia de sangrado y cantidad de flujo. Debe informarse al doctor de la presencia de hemorragia anormal, excesiva o escasa. También indagará sobre infecciones, lesiones y las probabilidades de un embarazo.

Una pregunta obligada es si usa o desea usar métodos para control natal. Se registra el número de embarazos, las fechas en que tuvieron lugar, el resultado y las complicaciones que se presentaron.

Dolor durante la menstruación, el coito o en otras circunstancias, con qué intensidad se presentaron y cómo logra calmarlo.

Por último, se cuestiona a la paciente sobre los problemas de las mamas y se le enseña a practicar el autoexamen.

Vaya preparada a su exploración
Un examen médico ginecológico debe comprender lo siguiente:

* Examen de orina. Se le indica a la mujer que orine y se toma una muestra para laboratorio

*Examen de mama. Exploración de las glándulas mamarias

*Examen pélvico. La mujer se recuesta boca arriba con las caderas y rodillas flexionadas y los glúteos colocados al borde la camilla. La mayoría de éstas cuentan con estribos para los talones o rodillas que ayudan a mantener esta posición.

Se efectúa una inspección visual de las zonas de los genitales externos , se presta atención a la distribución del vello, a alteraciones en la coloración, flujo o inflamación.

El objetivo es descartar problemas hormonales, cáncer, infecciones, lesiones o abusos físicos.

Examen a fondo. El médico abre los labios para examinar la vagina, con un espéculo se ven las áreas profundas y el cuello uterino.

No corra riesgos
A través de los exámenes médicos, se pueden descartar enfermedades que con frecuencia padece la mujer.

Algunas pruebas son:
*Papanicolau: Se debe realizar una vez que la mujer ha tenido su primer relación sexual o, bien, al cumplir los 18 años de edad. Consiste en extraer células del cuello uterino para detectar cáncer.

*Colposcopia. Cuando hay una resultado anormal en el Papanicolau se lleva a cabo esta prueba, en la cual, con un lente de aumento se inspecciona el cuello uterino. Es indolora, por lo que no necesita anestesia.

*Biopsia. Se extraen muestras del cuello uterino y de la vagina.
u Legrado endocervical. A través de un instrumento se raspa tejido para ser examinado por un patólogo

*Conización del cuello uterino. Se corta un trozo de tejido del cuello uterino a través de láser, bisturí o electrocauterización.

*Histerectomía. Mediante un catéter que contiene fibras ópticas que transmiten luz, se intenta detectar las causas de las hemorragias anormales u otras anomalías.

*Dilatación y legrado. Este procedimiento se utiliza para diagnosticar anomalías en el endometrio.

*Histerosalpingografía. Se toma una radiografía para descubrir problemas de esterilidad.

*Ecografía. Se aplican ultrasonidos a través de la pared abdominal o la vagina para ver, mediante una pantalla, el tamaño y la condición de un feto, aunque también es auxiliar en la búsqueda de embarazos múltiples o quistes.


 
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