¿La convivencia vuelve rutinario al sexo?
La sexualidad no está separada de la
vida y de sus variables, ni de la imaginación y el intelecto, ni de las
ansias y los deseos
fuente:www.soloellas.com |
Sin embargo, si nos amoldamos a la rutina todo puede tornarse aburrido,
el comer, el trabajar, el leer. Lo mismo ocurre en la pareja y más
especialmente en la sexualidad.
Nuestro cuerpo responde de manera sexual en relación con todo el entorno
que lo rodea, cualquiera sea el grado de autocontrol que nos hayamos
impuesto. Si vivimos el sexo de esa forma, la mujer y el varón pueden
explorar, día a día, distintas zonas de su cuerpo.
Distintas fantasías, caricias, estímulos, posturas y masajes,
sugerencias y hasta teatralizaciones sexuales que conviertan al acto
sexual en un momento maravilloso. Si uno pone en el sexo una actitud y
una disposición adecuada, si en lugar de imaginar al sexo como un acto
automático uno pone atención en el momento y trata de que sea único, el
sexo nunca podría volverse aburrido.
La pareja debe descubrir un punto de confianza en el cual puedan
descubrir que el otro tiene sus gustos y sus temores. Irse descubriendo
de a poco todo el tiempo. Todo lo contrario a sentarse y esperar que la
pasión se encienda y que la relación se renueve como por arte de magia.
No siempre la presencia de dos cuerpos desnudos cercanos en posición
horizontal es suficiente para generar el impulso sexual. Para que haya
un buen sexo, hay que comprender que ser una persona sexual significa
ser sensible a los propios sentimientos sexuales que nacen de uno y no
brotan de la rutina.
Por eso, cada uno de nosotros es responsable de satisfacer esos
sentimientos lo más armoniosamente posible cuando se expresan
espontáneamente. Dar y recibir placer exige reciprocidad, una corriente
de excitación y un deseo previo.
|
|
| |
| |
|
|
|
|
Anucios Google
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
Empresa | Publicidad
|
Términos |
Política
|
Contacta Soloellas
|

© 1999-2008 Soloellas.com All Rights Reserved
|
El cambio lo hacemos nosotras
|