|
|
 |
|
|
|
|
Las mujeres de hoy no se quieren casar
La mujer tiene la necesidad interna
de ser independiente y autosuficiente, pero muchas veces esta necesidad
choca con sus estructuras sociales y familiares, que hacen que quieran
ser independientes -pero no tanto-, comprometerse, -pero no tanto-,
tener hijos pero no renunciar a nada ....y así vamos dando tumbos.
fuente:www.soloellas.com |
Comentario: El artículo que sigue parece un chiste, pero la realidad es
que la mayoría de las mujeres no saben lo que quieren, y entonces, lo
quieren todo.
Lo hombres están sufriendo las consecuencias de esta crisis y no saben
como comportarse.
Los roles están cambiando y estamos en el medio de ello.
Por otro lado los hombres tampoco están seguros de nada. Quieren una
mujer independiente, pero no tanto que no se pueda controlar.
Se asustan si ven que van a tener que hacerse cargo de todo y de todos
(cosa que me parece lógica ya que yo también me asustaría si me tiran
toda una familia sobre mis espaldas), considerando que en otras épocas
esto era lo recomendable e ineludible, así como para la mujer era
recomendable e ineludible dedicarse a la cocina, los hijos y la
limpieza.
Si tanto los hombres como las mujeres estuvieran decididos a compartir
los roles, la vida sería un paraíso de parejas felices.
Las mujeres tenemos que definir nuestros objetivos y no cargarle con la
culpa a nadie si no los podemos cumplir, y los hombres deberían tener
también sus propios objetivos, visualizando la relación con una mujer
olvidándose de su viejo rol de "todolopuede" para transformarse en un
compañero de viaje por la vida.
Por lo que yo veo esto es bastante difícil si cada uno por su lado no se
hace cargo de sus propias inseguridades y no está decidido a aceptar el
cambio, dejar atrás las viejas estructuras y transformarse, no en un
hombre o una mujer, sino en dos seres humanos con las mismas
capacidades, los mismos derechos y aceptando por otra parte, las
limitaciones o beneficios o diferencias relacionadas con su propio sexo.
En el fondo es una cuestión de evolución , mirándolo desde objetivos
espirituales o simplemente madurez para hablar desde lo práctico y
terrenal.
Las Mujeres de hoy no se Quieren Casar
Se la pasan exclamando que "no hay hombres", buscan tipos maduros
porque, según dicen, los menores de treinta y cinco todavía están en la
adolescencia y no quieren relaciones serias, pero cuando un varón de
verdad (de cualquier edad) les dice " te amo, vivamos juntos,
casémonos", se escapan levantando polvo como el correcaminos.
Los síntomas de fobia al compromiso de la mujer de hoy son claros e
innegables. A simple vista se presentan los siguientes tipos de novias
fugitivas:
UNO:
la que espera al hombre ideal, modelo inexistente porque tiene que ser:
a) físicamente agradable pero tampoco un modelito;
b) protector pero que no asfixie;
c) compañero pero no demasiado comprensivo;
d) trabajador pero no adicto al trabajo;
e) romántico pero no pegajoso;
f) intenso sexualmente pero no insistente;
g) paternal pero no autoritario;
h) cuidadoso de su aspecto pero no "producido" ;
i) atento a los estados de ánimo femeninos pero que no haga preguntas;
j) generoso pero no reclamante;
k) inteligente pero que no venga con planteos;
l) con modales pero que las deje lamer la salsa del cuchillo o del
plato;
ll) familiero pero solo con la parentela política;
m) levemente celoso pero inmutable como un helecho ante los chistes
eróticos que otros le hacen a ella ;
n) con mucho dinero pero que no la trate como parte de su hacienda "ni
que le sobre para gastárselo con otra",
o) que no tenga amigas pero que soporte sus amigos varones que siempre
la invitan a salir solo a ella;
p) que sea celoso pero que la deje ir a bailar sola con sus amigas...
Y así sucesivamente. Si sigo no me alcanza el abecedario.
DOS:
la que le tiene miedo a la "completud".
Es aquella mujer que piensa que unirse al hombre soñado la va a llevar a
un estado de plenitud biológica y psicológica existencial.....pero del
cual no hay retorno.
Ya no va a poder gritar: "¡estoy tan contenta de no ser feliz!".
Y la verdad verdadera es que cuando una mujer no tiene de qué quejarse
siente que se le acabó la vida.
El ejemplo ideal de esto es la relación que se da entre Woody Allen y
Julia Roberts en el film "Todos Dicen Te Quiero".
TRES:
la que construye su propio pedestal, se lo pega en los pies y lo lleva a
todos lados.
Actúa permanentemente mostrándose como la mejor, la super-woman. Se sabe
que cría ocho hijos sin niñera, conduce dos empresas, seduce a Richard
Gere por teléfono y comulga siempre en el Vaticano.
Sus novios anteriores fueron Napoleón, Freud y Lando Buzzanca, y se los
dice a todos los candidatos para que piensen: "demasiada arena para este
camión".
CUATRO:
la fantasiosa que escribe el guión de su
romance antes de que el tipo se le siente delante por primera vez.
Vive interrogándose maliciosamente: "¿y si no la paso bien y después no
me lo puedo sacar de encima?" "¿Y si me enamoro y él resulta ser casado
o con novia?"; "¿ y si se da cuenta que no soy perfecta?".
Entonces decide que es mejor primero terminar la carrera de dentista,
luego de farmacéutica, después hacer el posgrado en litotricia y
entonces, ya será el momento de buscar un novio.
CINCO:
la chica estilo "no hay historia que me venga bien", abandona a un
pelirrojo color ketchup porque vive deseando conocer un rubio lampiño
descendiente de holandeses y vikingos, y cuando lo encuentra declara que
en realidad le gustaría toparse con un jíbaro africano oriundo de
Uganda, bien peludo.
Y cuando regresa del continente negro afirma suspirando: "Ya no quedan
tipos de verdad". Es la típica mujer que termina saliendo con dos o tres
al mismo tiempo, porque cada uno le da un porcentaje de contención,
placer o dinero que el resto no puede cumplir. Así llega al 100 %
masculino deseado, sin tener de veras a ninguno.
SEIS:
la mujer que odia las ataduras. Nunca vio "El Amor Tiene Cara de Mujer"
ni tampoco las telenovelas, entonces no se emociona cuando le proponen
casamiento.
Al contrario, se siente una mulata antes de la abolición de la
esclavitud.
Aunque viviera en una tribu de Amazonas sería feminista. Es la típica
dama que no se conforma con haber conocido el voto y el orgasmo en el
siglo XX.
Vive reclamando autonomía, independencia, buscando un novio versión
"monolito inerte" que no se incomode si ella le manifiesta su deseo de
pasar la noche comiendo apio y nueces en la mansión secreta del Marques
de Sade (con el Marqués y Tom Cruise en celo por supuesto), porque su
filosofía es: "quiero que me den libertad para ansiarlo todo, aunque
después no haga nada".
SIETE:
la que traduce casamiento como "planchar
camisas y cuidar enfermos".
Y un hombre con camisas arrugadas y estornudos ruidosos, le quita
siempre el lugar de demandante que ella necesita conservar. También es
la que considera que el matrimonio la obliga a tener que responder
preguntas personales como "¿ de dónde venís? ¿quién es ese tipo que te
llama siempre? ¿no te parece que ese supuesto amigo te está tirando los
galgos?".
Ella se mira al espejo y grita: "¡Yo soy una chica que no nació para dar
explicaciones!". Y se sale con la suya, al silencio sepulcral que la
rodea siempre no tiene que darle explicaciones.
OCHO:
la que cuando estaba sola vivía enclaustrada rogando que un tipo la
invite a tomar un café y lo único interesante que hacía era pasearse con
los brazos cruzados por algún mall elegante mirando ropa dos talles más
chicos.
Y ahora que tiene novio de golpe se le ocurre ir a jugar al paddle con
su amigo Walter, tomarse vacaciones en Brasil con su compañera de
trabajo Flopi, cenar ravioles en el departamento de su primo segundo
Sebastián, salir a bailar con las compañeras del secundario, y todo sin
su novio, el cual no entiende que ella buscaba al hombre de su vida para
después salir con el resto del planeta y dejarlo en el placard.
Y lo peor es que va a terapia y su psicóloga la alienta: "¡tienes que
realizar todos tus deseos, pase lo que pase y caiga quien caiga!"
actitud que las lleva a recuperar su autoestima.......y la soledad.
NUEVE:
la misma anterior pero que además ahora que no está sola se siente feliz
entonces comienza a estudiar maquillaje los lunes, practica gimnasia los
martes, realiza actos de caridad los miércoles, hace teatro los jueves,
cocina para toda la semana los viernes, y se va a descansar al campito
que tiene su familia los sábados y domingos. "¡Pero así no nos vemos
nunca!" grita el muchacho y ella se queja imitando a una ex presidente
argentina: "no me atosiguéis".
DIEZ:
la que tiene todas las variantes del Edipo (el temprano según Melanie
Klein, el de la etapa fálica al decir de Freud, el metabolizado o
digerido y enfocado hacia los otros hombres si le hacemos caso a Lacan)
. No hay novio que sea más importante que el "papu" y si el "papu" la
llama para que le rasque la espalda ella los deja plantados a todos
hasta en la puerta del Registro Civil.
Las restantes: son las que no se escapan de la boda, tal vez porque el
mandato familiar las atraviesa culturalmente y deben casarse y tener
hijos, sí o sí. Van al psicólogo para seguir amándose cada día más a si
mismas pero no al prójimo cercano, es decir, al hombre, porque quererlo
demasiado significaría decir gracias, perdón, ser humildes, es decir, en
el 2004, tener baja autoestima.
Estas son las que asumen su condición de esposas y reducen el pánico
blasfemando al pobre consorte, que a partir de ese instante dejará de
llevar la cuenta de sus defectos, miserias y debilidades, ya que no
tiene sentido que dos personas que comparten el mismo techo vivan
recordando lo mismo, en voz alta, todos los días.
|
|
| |
| |
|
|
|
|
Anucios Google
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
Empresa | Publicidad
|
Términos |
Política
|
Contacta Soloellas
|

© 1999-2008 Soloellas.com All Rights Reserved
|
El cambio lo hacemos nosotras
|
|