“¿Te imaginas si esto pasa en tu Boda?”
Que hacer para que los preparativos
de tu Boda no acaben contigo... ni con tu noviazgo
Fuente: www.drasbodas.com |
Ana y Fernando, después de cuatro años de feliz noviazgo, decidieron dar
el paso más importante de sus vidas: casarse. Primero, juntaron sus
ahorros para dar el enganche del pequeño departamento que se convertiría
en su nuevo hogar. Luego, entre la alegría y el temor de ir a ese nuevo
modo de vida, y movidos por las críticas de sus familiares al faltar
menos de 6 meses para la boda, iniciaron una demencial carrera para
organizarlo todo.
Ambos compraron revistas, se suscribieron a portales especializados en
internet y aceptaron los infaltables consejos de todos los familiares y
amigos que “sabían más que ellos porque tenían más experiencia”.
Llevados más por intuición que por la razón, se dividieron los trámites
y gestiones, según sus horarios de trabajo y disponibilidades, todo su
plan parecía estar bien, pero oh! en realidad, las cosas empezaron a no
ir como esperaban.
Ana dedicó las tardes después del trabajo para buscar el sitio ideal en
que celebrarían el banquete. Además, en la hora de comida, iba a ver
todas las tiendas de novia de la ciudad, sin encontrar ese algo que ella
“no sabia qué” haría de su vestido único. A su vez, Fernando durante una
semana, destinó su tiempo de comer a buscar el Juzgado que les
correspondía para casarse, solicitar su acta de nacimiento y empezar los
trámites en el tribunal para la boda civil. Los días pasaban, se
convertían en semanas y ambos estaban muy cansados.
Ana no terminaba de decidirse por nada y Fernando, desganado de leer
menús de banquetes, ya no sabía si el pollo relleno de queso de cabra y
la crema de espárragos eran una buena combinación, sólo desea tener un
tiempo para ver con sus primos el fútbol.
Tras tres semanas, Ana y Fernando por fin se ven para cenar y comparar
sus resultados. Aún ninguno ha podido concretar nada, ni siquiera tienen
idea de lo que quieren, es más empiezan a dudar sí realmente lo quieren.
Ana y Fernando terminan la velada con una discusión que promete crecer
como una bola de nieve sin control.
Si ya te casaste o estás en eso, seguramente esta anécdota te suena
familiar. Muy pocas personas saben lo que cuesta, en tiempo, esfuerzo y
dinero, una celebración que para ellos durará unas 6 horas pero que para
Uds., representa el inicio de un nuevo estilo de vida. Nadie sabe como
tú lo importante que es su boda, por eso buscan por todos los medios
sacarle 28 horas al día para tener todo a punto. Como es la primera vez
que te casas, no cuentas con la experiencia para maniobrar con al menos
10 proveedores distintos y los mil y un detalle que van desde el color
del mantel hasta las sagradas escrituras que se leerán en la misa,
pasando por la canción que los novios bailarán, el menú y el ajuar de la
novia. Y aún más, disfrutar del día sin tener que preocuparte de nada.
Todo un mundo nuevo para ti ¿no es así?
Afortunadamente, ya existen profesionales que aligeran esa carga tan
pesada de la planeación y organización de tu boda y hacen de tu camino
al altar, un paseo por las nubes. Los Consultores de Bodas, son
profesionales con experiencia y métodos para diseñar, planear y
organizar la boda de tus sueños a partir de la información que le
proporciones de tus gustos, deseos y anhelos. Ustedes sólo ponen en la
mesa el presupuesto y sus deseos, ellos te dirán exactamente que y cómo
hacer posible esa boda que tanto deseas.
Desde estas Consultarías todo lo relacionado con la boda está
contemplado, desde el banquete hasta la asesoría en el ajuar, la lista
de boda y luna de miel. Sus consultoras orientan al escuchar
preferencias, crean alternativas sencillas, prácticas y novedosas para
distinguir cada boda de las demás. Sumado a su creatividad, garantizan
la administración con la mejor relación costo-beneficio del presupuesto
disponible y su apoyo hasta el último momento del evento.
Hace unos años este servicio se consideraba un lujo, pero realmente el
poco tiempo disponible, los horarios de trabajo y la impericia en la
organización de este tipo de evento te hace vulnerable. Un consejero se
hace fundamental porque sabe lo que debe hacer, dónde y cuando hacerse,
así tu pasas a ser la directora de “inspiración” de tu propia boda y
ellos se encargan del trabajo rudo.
Definitivamente es una inversión, que si la pueden asumir, se convertirá
en la solución a todos sus problemas y la vía más rápida y cómoda a la
boda de sus sueños, además la Consultoría en Bodas es el mejor regalo
que las familias pueden darle a los novios, ó que ellos mismos pueden
regalarse, después de todo es el magno evento que pasará una vez en sus
vidas.
Para mayor información, copias o reimpresión de esta nota contactar a:
Dagyi Rivera González
Tel: 52-55-91 14 64 23
DRAS BODAS MÉXICO
|
|
| |
| |
|
|
|
|
Anucios Google
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
Empresa | Publicidad
|
Términos |
Política
|
Contacta Soloellas
|

© 1999-2008 Soloellas.com All Rights Reserved
|
El cambio lo hacemos nosotras
|