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La salud de los senos
La mamografía es una radiografía de los senos que puede localizar tumores que sean demasiado pequeños para que el médico o la mujer misma los detecten al hacer una revisión.

fuente:www.soloellas.com

Las investigaciones han demostrado que las mamografías salvan vidas. En mujeres mayores de 50 años, las mamografías reducen hasta por una tercera parte el número de muertes causadas por cáncer del seno. Las mamografías también reducen el número de muertes causadas por cáncer del seno entre las mujeres menores de 50 años. Sin embargo, el número total de muertes evitadas no es muy grande porque el cáncer del seno es poco frecuente antes de los 50 años de edad.

Quizás su médico le indique con qué frecuencia le gustaría que se hiciera mamografías. Un médico podría recomendarle el siguiente programa a una mujer que no corre un alto riesgo de padecer cáncer del seno:

Antes de los 40 años: no es necesario hacerse mamografías rutinariamente.
Entre los 40 y los 49 años: hay que hacerse mamografías de acuerdo a un programa que la mujer y el médico hayan establecido.

De los 50 años en adelante: hay que hacerse mamografías cada 1 ó 2 años.
Se recomienda que las mujeres que han tenido cáncer en un seno se hagan mamografías todos los años. Si una parienta suya tuvo cáncer del seno antes de la menopausia (sobre todo si se trata de su madre o de una hermana), pregúntele a su médico cuándo empezar a hacerse mamografías y con qué frecuencia.

Si se informa bien y piensa en sus propios valores y necesidades, podrá tomar una buena decisión en cuanto a las mamografías. Consulte a su médico sin falta si nota algún cambio o un bulto en uno de sus senos.

Cómo prepararse para una mamografía
Haga la cita para 1 ó 2 semanas después de tener la regla.
No se ponga desodorante, perfume, talco ni loción. Esas cosas pueden afectar la calidad de la radiografía.
Póngase ropa que pueda quitarse fácilmente de la cintura para arriba.
Si anteriormente se hizo una mamografía en otro lugar, pida que la envíen a donde vaya a hacerse la nueva mamografía o tráigala usted a la cita.

Revisión de los senos realizada por un profesional de salud
Para revisarle los senos, el médico o la enfermera los mirará y los tocará suavemente en busca de bultos u otros cambios anormales. Al mismo tiempo, él o ella podrá enseñarle a revisarse los senos usted misma.

Se recomienda que las mujeres se sometan a una revisión profesional una vez al año después de cumplir 40 años de edad. Ese tipo de revisión también debe hacerse si hay síntomas que podrían ser indicativos de un problema de los senos.

Revisión personal de los senos
Nota: Quizás a algunas mujeres les dé vergüenza tocarse los senos para revisárselos. Pero es importante que de todos modos se revisen, porque su salud, o incluso su vida, podría depender de ello.

El revisarse los senos es una forma sencilla de aprender cómo son los senos normalmente y de notar cambios que ocurran en ellos. Es una manera de encontrar bultos (la mayoría de los cuales no son cancerosos), quistes y otros problemas que no están relacionados con el cáncer. Una vez que usted sepa cómo se ven y cómo se sienten sus senos normalmente, podrá identificar cualquier cambio que ocurra con más facilidad. Además, sabrá cuándo llamar al médico en vez de esperar hasta su próximo examen de rutina. Una revisión personal de los senos no sustituye a una mamografía o a la revisión clínica de los senos realizada por un profesional de la salud.

Muy pocas mujeres tienen senos que son idénticos. Es normal que un seno sea un poco más grande que el otro. La mayoría de las mujeres tienen algunos bultitos en los senos o lugares donde el tejido se siente más grueso. Si los bultos son iguales de ambos lados, probablemente se trata de algo normal. Si encuentra un bulto que se siente diferente o mucho más duro que el resto del seno, o si encuentra cualquier otra cosa que le preocupe, pídale a su médico que la examine.

Fije un día de cada mes para revisarse los senos. Un buen momento de hacerlo es varios días después de que termine la regla, porque entonces es menos probable que los senos estén hinchados o adoloridos. Las mujeres que ya no tienen la regla pueden revisarse los senos cualquier día del mes.

La revisión se hace en 2 pasos. Pídale a un profesional de salud que le ayude a aprender cómo hacerla.

Primer paso: Frente al espejo
Párese frente a un espejo bien iluminado y mírese los pechos cuidadosamente: primero con los brazos a los lados; luego empujándose las caderas firmemente con las manos para apretar los músculos del pecho; después con los brazos levantados y finalmente agachándose hacia adelante (con los brazos a los lados).

Fíjese cómo cambia la forma de los senos a medida que mueve los brazos (si hay hoyitos en la piel o áreas que se aplanan o se fruncen). Los dos senos deben cambiar de la misma manera. También fíjese si cualquiera de los pezones parece sumirse, si eso es algo anormal para usted, y vea si ha cambiado la piel de los pezones. Para sentir si hay bultitos en los pezones, exprima cada uno suavemente entre el pulgar y el índice. Si sale un líquido lechoso sólo al exprimir los senos o los pezones, eso generalmente es normal.


Segundo paso: Acostada boca arriba
Para revisarse el seno derecho, póngase una almohada o una toalla doblada bajo el hombro derecho. Ponga la mano derecha debajo de la cabeza y use la mano izquierda para revisarse el seno. Use como la tercera parte de los dedos y no sólo las puntas. Mueva los dedos en pequeños círculos al mismo tiempo que empuja el seno suavemente para ver si siente bultos, áreas más gruesas o cambios de cualquier tipo. Asegúrese de revisarse el seno entero, sin olvidar el pezón, el esternón, el área debajo del seno y la axila (arca).

Pase la almohada o la toalla al hombro izquierdo. Use la mano derecha para examinarse el seno izquierdo.
En vez de acostarse boca arriba, algunas mujeres prefieren hacerse el segundo paso de la revisión cuando están paradas en la ducha. A veces es más fácil sentir el tejido de los senos cuando la piel está húmeda y enjabonada. Párese con un brazo levantado (con la mano detrás de la cabeza) y revísese el seno con la otra mano.


La información contenida en este documento no tiene por objeto reemplazar la asesoría de un médico. Soloellas.com renuncia a cualquier responsabilidad derivada de las decisiones que usted tome basándose en esta información.
 
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