¿Tu matrimonio está en piloto automático?
¿Recuerdas esa primera etapa cuando te enamoraste? Posiblemente hayas
pasado por la etapa de la lujuria y el encaprichamiento, incluso antes
de que cayeras en cuenta de estar enamorado. Te sentías mareado, flojo,
como si estuvieras caminando en el aire.
fuente:www.soloellas.com |
Tu corazón se aceleraba y tu respiración se entrecortaba siempre que tu
terrón de azúcar se te acercaba. Estabas tan ocupado con el trabajo y
tus responsabilidades, y sin embargo todo podía posponerse con tal de
estar juntos. En esta fase, lo único que querías era pasar horas y horas
tomados de la mano bajo la luz de la luna junto a tu otra mitad.
Después vino el amor, luego el matrimonio y, posteriormente, llegó tu
hijo en su cochecito de bebé. De un momento a otro, aparecen facturas
que pagar, lugares donde ir y reparaciones que hacer. ¡Y siempre te
encuentras cansado! Finalmente, te preguntas con cara de preocupación
“¿es esto el matrimonio?”
Ya sea que lleves 12 meses o 12 años de matrimonio, esto no tiene que
significar que tu luna de miel ha terminado. Piensa en los esfuerzos que
hiciste cuando estabas cortejando a tu pareja. Tu recompensa fue
proporcional a tu apuesta.
Si pasaste día y noche frente a su casa esperando que saliera para
declarar tu amor, si soportaste meses de indiferencia y no te cansaste,
entonces tu ganancia habrá sido importante. Si ofreces romance y pasión,
¿adivina qué? Recibirás lo mismo a cambio.
Renovando la pasión
¿Te has olvidado de cómo hacerlo? No te preocupes. Estas son algunas
sugerencias para que puedas sacudir (en el buen sentido) tu matrimonio y
sacarlo de esa modorra.
1. Lleva una tasa de café y una manzana a tu pareja al trabajo. No te
quedes; sólo dile que aprecias su esfuerzo y que podría tomarse unos
minutos de receso.
2. Coloca una nota en el interior de sus zapatos. “Eres mi alma y
corazón”.
3. Cuando tu pareja llegue a casa del trabajo, ten un picnic completo
preparado... ¡en la cama! Una manta de picnic desplegada sobre la cama,
bebidas a elección, camarones, fresas, pan, y todo lo que tú quieras. Si
los chicos andan revoloteando, ten lista una pizza para ellos y diles
que sus padres necesitan algo de tiempo para discutir sus asuntos.
4. Si vives en un clima invernal, agarra las ropas de tu pareja (siempre
que no se trate de un traje o un vestido) y ponlas en la secadora
temprano por la mañana. Hacer que tu otra mitad se vista con ropas
cálidas durante la crudeza del invierno es un verdadero gesto de amor.
5. Deja una nota de amor en su billetera o portafolios.
6. Participa de alguna de las actividades de tu pareja; alguna en la que
nunca hayas participado. Ve a pescar con él, ve a jugar tenis con ella,
acompáñalo mientras camina sobre el campo de golf, llévala de compras.
En cualquier caso, al menos, es importante que lo intentes. Aunque no
sea tu mejor momento y no tengas ganas de hacerlo, él o ella sabrá
reconocer la intención de participar de una actividad disfrutada por el
otro, de modo que se producirá un sacudón de la modorra.
7. Vayan a dar un paseo y, por el amor de Dios, ¡tómense de las manos!
8. ¿Te has tomado algunas fotos provocativas? Podrías tomarte una
fotografía en ese conjunto de lencería que él ama tanto o con ese boxer
que la hace suspirar, o sin ropa alguna. Recuerda que la mayoría de las
cámaras están equipadas con temporizadores que te permiten sacarte fotos
de manera individual. Deja la foto en la caja del almuerzo o en el auto
con una nota sugerente: “encuéntrame para una cena a la luz de la luna a
las... ”
9. Haz un cambio de roles. Si no acostumbras a sacar la basura, hazlo
esta semana. Si no eres quien se encarga de ir a la lavandería, asume
esa responsabilidad durante estos días.
Halaga a tu pareja a menudo. No lo digas si no quieres –o no lo sientes
en ese momento-, pero recuerda que todos podemos y tenemos que decir
algo positivo a nuestros amados de tanto en tanto. Frases como “aprecio
el esfuerzo que haces a diario por nosotros”, “esa cena fue fantástica”
o “ese vestido te hace ver súper sexy” son apropiadas. Lo importante es
que hables con el corazón y, si crees que hay algo importante y positivo
que debes señalar, no te lo guardes.
Por suerte, este es sólo el comienzo. Piensa un poco y encuentra otras
formas de reavivar las llamas de tu amor. Las acciones fortuitas y la
ternura son fórmulas que nunca fallan. Sólo recuerda que debes hacer de
esto un juego diario. No permitas que tu matrimonio vuelva al piloto
automático.
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