Los hombres y las mujeres experimentan celos por motivos diferentes,
sostiene un estudio de sicólogos de la Universidad de Bielefeld —norte de
Alemania—, difundido tras varios experimentos con dos grupos de voluntarios.
Las mujeres se sienten inseguras cuando constatan en su pareja un sentimiento
amoroso incipiente hacia otras mujeres, mientras que los hombres reaccionan con
sospecha cuando tienen o creen tener motivos para dudar de la fidelidad de su
compañera, según el estudio germano.
Los expertos de Bielefeld concluyeron que esas sensaciones tienen que ver con un
reparto de los papeles masculinos y femeninos que se originan desde la
prehistoria.
“El éxito reproductivo de la mujer no sufría limitaciones por la infidelidad
sexual del hombre”, afirmó el científico y especialista Achim Schützwohl para
explicar esa conclusión.
“A la mujer le eran casi indiferentes las infidelidades del hombre. Sin embargo,
si éste dejaba de lado la inclinación hacia su compañera y el cuidado por los
hijos, en la prehistoria eso podía conllevar la muerte de la mujer y de su
hijo”, añadió.
Por otro lado, para el hombre fue de una enorme importancia evolutiva si su
compañera le era fiel o no, pues “no podía estar seguro de que los niños eran de
él. Temía que pudiera haber invertido energía en una descendencia que no era la
suya”, dijo.
En los experimentos del estudio, los voluntarios reaccionaron pulsando una tecla
concreta de la computadora para señalar distintas variantes de la infidelidad.
Las mujeres alcanzaron el umbral de “insoportable” ante señales de infidelidad
emocional, mientras que los hombres llegaron a ese nivel con la infidelidad
sexual.