Es un tema del que poco se habla, cuando más se comenta entre las mejores
amigas, pero a la vez es un asunto de tentación para muchas mujeres, se trata de
la cirugía de busto, que al fin y al cabo es una cuestión de estética, y que
cuando es realizada por un experto es muy segura.
La Asociación Mexicana de Información para la Belleza Integral (AMINBI) indica
que el asunto es una cuestión cada vez más popular en países como Estados
Unidos. En Europa este tipo de trabajo para mejorar la apariencia es frecuente y
confiable.
El cirujano plástico Adolfo Zamora, miembro de AMINBI, dice que México es uno de
los tres principales países latinoamérica donde más se recurre a las cirugías de
busto. Y explica que sólo una de cada 30 mujeres que asiste al consultorio para
someterse a este procedimiento es porque su salud estuvo en peligro, el resto lo
hace por interés estético y de belleza.
De acuerdo con el experto, en México no se cuentan con registros exactos sobre
el número de personas que acuden por estética. Pero en Estados Unidos, por
ejemplo, se realizaron en el 2004 casi 140 mil operaciones mamarias para
aumentar el busto, cifra que en la actualidad puede ser mayor.
En opinión del doctor Zamora, "las cirugías mamarias son aquellas intervenciones
quirúrgicas que se realizan con la intención de cambiar la apariencia del
busto".
Estas cirugías se practican debido a que existe una búsqueda incansable por
mejorar la figura del seno, contrarrestar el paso del tiempo o el exceso de
grasa; así como los efectos naturales ocasionados por embarazo o lactancia.
:: Práctica e imagen
Las cirugías más comunes en este perfil son el levantamiento del busto, que se
conoce como mastopexia; además está la mamoplastía de aumento, que se realiza
cuando se desea un crecimiento considerable de la zona, afirma el experto.
Otra cirugía es la combinación de levantamiento con implante, a este proceso se
le denomina como mastopexia con aumento. Destaca también en algunos casos la
reducción mamaria para aquellas pacientes que buscan mayor discreción.
Las reconstructivas ocurren cuando esa parte del cuerpo ha sido afectada por
algún trastorno patológico como cáncer de mama o hipertrofia masiva, también
conocida como gigantomastia, que se refiere al aumento de volumen exagerado y
que en muchas ocasiones llega a producir efectos negativos en la postura,
deformaciones de columna vertebral y dolor en la espalda; de ahí que muchas
mujeres opten por algún cambio.
El cirujano plástico Adolfo Zamora indica que "aunque cada paciente tiene una
indicación específica, una de las principales técnicas que se utilizan para la
reconstrucción mamaria es la utilización de tejidos de su propio cuerpo como la
piel y grasa del abdomen, la piel y el músculo de la parte posterior del tórax,
entre otras".
:: Del otro lado
Asimismo comenta que los pacientes del género masculino también acuden al
cirujano plástico para practicarse este tipo de intervenciones. Algunos
necesitan la ginecomastia, que ocurre cuando se produce un crecimiento de las
células en la glándula mamaria en algunos varones durante su paso por la
adolescencia o la edad madura y esto es provocado por un exceso de hormonas
masculinas (testosterona) que llega a transformarse en hormonas femeninas
(estrógenos).
"Es una situación razonable que puede afectar la autoestima y por eso acuden con
el especialista a practicarse una operación y reducir el seno", señala Zamora.
En otros casos los pacientes desean obtener una imagen atlética sin hacer
ejercicio, por ello recurren al implante de pectorales que simulan un pecho
ejercitado.
Existen también los casos de hombres que buscan un cambio de sexo y también
solicitan como uso frecuente la mamoplastia de aumento.
Respecto a los cuidados que deben tenerse después de la cirugía, señala que
varían según el paciente, pero en términos generales es importante seguir las
instrucciones del médico y asistir a consulta cuando él lo indique o sí el
paciente nota alguna irregularidad. Una dieta normal, baño con agua tibia, no
conducir y suspender el ejercicio en un lapso de tiempo considerable son algunas
de las recomendaciones más comunes.
El doctor Zamora insiste en que los pacientes deben cuestionar la formación
académica del especialista que los está tratando; así como el reconocimiento de
la autoridades correspondientes a su área terapéutica para desarrollar su
especialidad.
Algunos expertos dicen que antes de someterse a una intervención hay que
dialogar a fondo con el médico encargado de la operación y despejar todo tipo de
dudas. Por ejemplo, saber que durante la convalecencia se recomienda limitar las
actividades físicas para prevenir la dilatación de las cicatrices, aunque se
puede permitir algún movimiento uno o dos días después de la cirugía.
Agregan que el cirujano plástico recomendará el momento para reanudar la rutina
normal (usualmente de ocho semanas más tarde). Además señala que una adecuada
cicatrización requiere evitar levantar los brazos por encima de la cabeza
durante tres o cuatro semanas.
Y hay que preguntar sobre las cicatrices, porque algunas son permanentes y
generalmente visibles durante un año, luego bajan un poco.
Los médicos hacen todos los esfuerzos para ubicar las incisiones de forma tal
que las huellas se noten lo menos posible, aún con ropa escotada (las incisiones
generalmente se hacen en la parte inferior de la mama).