Posturas excitantes
¿Quién no ha oído hablar del famoso 69?
Es una de las posturas más conocidas que existen y cualquier persona sexualmente
activa seguro que la habrá llevado a cabo alguna vez en su vida. Pero, ¿sabes de
dónde viene el nombre, cuáles son los inconvenientes que hacen que realmente no
se practique tanto como se dice y cuáles son las variaciones que puedes
introducir para que sea más satisfactoria?
Desde aquí te mostramos todos los secretos de este fantástico número.
En qué consiste
Es la postura más completa que existe para el sexo oral, ya que los dos miembros
de la pareja estimulan con la boca los genitales del otro de forma simultánea.
El 69 recoge dos prácticas sexuales muy comunes: el cunnilingus y la felación,
en el caso de parejas heterosexuales. En caso de parejas homosexuales, la
práctica se reduce sólo a una.
Cunnilingus
Consiste en besar, lamer, mordisquear o chupar (es decir, todas las acciones que
se puedan realizar con la boca) los labios de la vulva, el clítoris y la zona
vaginal.
Como variante se pueden utilizar las manos para masajear y acariciar la zona, lo
que hará aumentar el placer de la mujer.
Felación
Consiste en realizar sexo oral (lamer, besar, mordisquear y chupar) por toda la
superficie del pene, el glande, los testículos y el perineo, una zona muy
erótica para el hombre.
También es bueno utilizar las manos para acariciar la zona genital masculina,
incluso ampliar hacia la zona del trasero y la cara interior de los muslos que
tanto les excita.
A partir de conocimiento básicos se pueden introducir una serie de variantes en
función de los gustos de cada persona y los deseos de la pareja.
Por qué 69 y no 30
El sexo oral simultáneo entre dos personas recibe el nombre de 69 porque los
números están invertidos, al igual que ocurre con los cuerpos. Sólo tienes que
imaginar que el círculo del 6 y del 9 es tu cabeza y la de tu compañero, y el
rabito de ambos números los órganos sexuales. La cabeza de cada uno debe estar
en contacto con los genitales del otro, a fin de poder disfrutar ambos de esta
postura.
Generalmente la mujer se coloca encima del hombre con los genitales sobre la
cara de éste y la boca sobre el pene (cuestión de peso). Pero existe una postura
mucho más cómoda, en la que los dos estarán mucho más relajados. Consiste en
estar tumbados uno a lado del otro, de forma flexionada, con nuestras cabezas en
frente del sexo del compañero.
Del 69 nacen otros números como el 696, en el caso de los tríos, o el 6969,
cuando ya hablamos de orgías.
Desventajas
Pero aunque es una postura sexual muy divertida, no es tan satisfactoria como
nos podemos imaginar.
¿Por qué?
Aunque la idea de dos personas dándose placer simultáneamente a través del sexo
oral es muy atrayente, ten en cuenta que si tu pareja te está llevando al
éxtasis, no podrás estar tan pendiente de ella como deberías e intentarás salir
del paso con unas cuantas caricias orales y algún que otro toqueteo. Lo mismo le
ocurrirá a él, si tu felación está llevándole al éxtasis.
Por lo tanto, es más complicado de lo que uno se pueda imaginar que ambos
consigáis daros el mismo placer. Por eso existe una pequeña variación a la
postura original que os hará descubrir el séptimo cielo.
Una mínima variación
Si te sientes cómoda con esta postura pero tienes problemas para concentrarte en
lo que tienes entre manos y él no llega a mantener el ritmo que te vuelve loca,
lo que debéis hacer es turnaos en vuestras labores. Él te puede hacer sexo oral
mientras tú le masturbas y cambiaros los papeles cuando así lo decidáis.
Así será mucho más fácil que ambos consigáis llegar al orgasmo con el 69, si es
lo que buscáis, o será una buena manera de poneros a punto para pasar a la
penetración.