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Las 40 preguntas más frecuentes sobre sexo 40 preguntas frequentes sobre el sexo. fuente:www.soloellas.com |
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El término frigidez se usa popularmente con un matiz despectivo para designar a una mujer que es incapaz de obtener placer sexual; clínicamente se emplea el término anorgasmia. Se trata de un problema bastante habitual en las mujeres, sobre todo de cierta edad, con poca experiencia sexual, complejos, miedos o tabúes respecto al sexo. Desde un punto de vista fisiológico las mujeres suelen necesitar más excitación que los hombres para poder llegar al orgasmo. Pero que nunca se haya experimentado un orgasmo no quiere decir que se sea frígida. El orgasmo consiste en una serie de contracciones de los músculos vaginales que proporciona sensación de relajación y bienestar. Por ello, a veces es necesario ejercitar el tono los músculos vaginales que intervienen en el orgasmo. Esto se consigue mediante los famosos ejercicios de Kegel, que consisten en contracciones voluntarias de los músculos del suelo pélvico. La pérdida o ausencia de la capacidad orgásmica también puede ser debida a factores de índole psicológica: estrés, ansiedad, complejos, etc. O a causas fisiológicas como el descenso de los niveles hormonales, como en el caso de las mujeres menopáusicas, o incluso debido a la píldora anticonceptiva. Muchas veces la obsesión por conseguir un orgasmo impide lograrlo. Una cosa es no ser capaz de experimentar orgasmos y otra el no tener deseos sexuales. El primero de los casos no se debe a algún tipo de malformación o alteración de tipo médico, sino a la falta de excitación previa. Para poder llegar al orgasmo lo más conveniente es estimular el clítoris. 22. ¿Es malo tener relaciones sexuales durante el embarazo? En principio, estar embarazada no es ningún impedimento para poder disfrutar del sexo. No hay ninguna razón fisiológica que lo impida ni mucho menos el feto va a sufrir daño, ya que se encuentra ubicado en el útero, lugar al que el pene no puede llegar. El mayor problema que tienen las embarazadas es la postura que pueden adoptar para hacer el amor, ya que en una gestante avanzada la tripa puede obstaculizar el coito. Lo más cómodo en estos casos es hacer el amor de espaldas o de lado. Las molestias del principio (náuseas) o del final (cansancio) pueden hacer que durante el primer o tercer trimestre de embarazo algunas mujeres sí vean disminuida su libido. El mayor volumen de su cuerpo y las nuevas formas que presenta también pueden provocar cierto rechazo o pudor frente al acto sexual. 23. ¿Cuánto tiempo hay que esperar para hacer el amor después del parto? No hay ningún peligro si se intenta consumar el coito entre los 10 y 14 días después del parto, pero se trata de una decisión absolutamente personal. La mayor parte de las mujeres esperan la llamada cuarentena (unos cuarenta días). Si se inician antes las relaciones sexuales, al menos hay que esperar a que las pérdidas hayan desaparecido y el cuello del útero esté fuerte para evitar infecciones. Respecto a la episiotomía, también hay que asegurarse de que haya cicatrizado bien para que la penetración no sea dolorosa. En la mayoría de los casos no son las causas físicas las que retrasan la vuelta al sexo con la pareja sino más bien la falta de deseo. Es normal: el cuidado del bebé, cansancio, falta de sueño, adaptación al papel de madre-mujer, etc. Aunque la mujer no tenga aún el período, es necesario emplear métodos anticonceptivos tras el parto, ya que aunque no haya menstruación, sí puede haber ovulación y, por tanto, riesgo de un nuevo embarazo. 24. ¿Qué son y para qué sirven los lubricantes? Los lubricantes son sustancias que se utilizan para paliar los problemas de lubricación femeninos y hacer que la penetración sea más fácil y placentera. También se emplean para facilitar el sexo anal. Además de para solucionar la sequedad, los lubrificantes se utilizan simplemente para aumentar las sensaciones placenteras durante el coito. Por otra parte, este tipo de sustancias las recomiendan los ginecólogos a las mujeres que comienzan con la menopausia, ya que experimentan cambios fisiológicos que les impiden lubricar con normalidad. Los lubricantes pueden comprarse en farmacias o en sex shops, condonerías o comercios especializados, ya que pueden adquirirse sin prescripción médica. Se presentan como cremas, geles o supositorios que deben estar hechos a base de estrógenos o agua. Hay que evitar los que tienen una base oleica, ya que estas sustancias, como los aceites corporales, vaselinas, etc. no son recomendables y pueden alterar la efectividad del preservativo. Los geles lubricantes pueden ser aplicados en la vulva, el clítoris y dentro de la vagina con un aplicador o con el dedo antes del acto sexual. Para casos de sequedad severa se emplean supositorios vaginales. 25. ¿Qué son los preliminares y por qué son tan importantes? El juego previo tiene una gran importancia en las relaciones sexuales, ya que prepara el cuerpo del hombre y de la mujer para afrontar el momento del coito y poder llegar al orgasmo. La excitación es inducida por una compleja mezcla de estímulos mentales y físicos. Contrariamente a la creencia popular, el hombre también necesita y disfruta el juego previo. Éste le proporciona la estimulación necesaria para lograr una erección firme y prepara al pene para el coito (aunque en el caso de sufrir eyaculación precoz hay que reducir los preliminares al mínimo). En el caso de las mujeres esta fase es especialmente importante, ya que para que una mujer se excite por completo normalmente su cuerpo necesita una prolongada estimulación. Este juego previo hace que la vagina se dilate y comience a lubricar, lo que facilita la penetración y proporciona a la mujer el nivel de excitación suficiente para poder alcanzar el orgasmo. 26. ¿Qué son las zonas erógenas? Son partes de la piel especialmente sensibles sexualmente. Esta sensibilidad se debe a la que en ellas se localizan terminaciones nerviosas sensitivas que reaccionan al tacto. De ahí su importancia en la práctica sexual: al ser acariciadas producen un estímulo sexual. Los labios, los muslos, el pecho, los genitales y las nalgas son zonas especialmente sensibles al tacto. Pero casi toda la piel puede convertirse en una zona erógena si se recibe el contacto de alguien deseado. Cada persona debe descubrir cuáles son las partes del cuerpo, tanto del suyo como de su pareja, que experimentan más placer y estímulo al ser acariciadas. La estimulación de las zonas erógenas puede realizarse con manos y dedos, pero responden con mayor intensidad si se acarician con boca, labios y lengua. 27. ¿Es normal tener fantasías sexuales? ¿Y con personas del mismo sexo? La imaginación erótica es un recurso exclusivo del ser humano. Tener fantasías sexuales es algo no sólo agradable sino necesario para tener relaciones sexuales placenteras y aumentar el nivel de excitación. Las fantasías no son más que eso, pensamientos irreales que nos producen excitación pero que no tienen por qué realizarse. La moral está totalmente al margen de la fantasía; lo que menos importa es el contenido de las mismas. Ser conscientes del sexo, estar interesados y fantasear nos ayuda a excitarnos. Con frecuencia nos valemos de las fantasías para concentrarnos en nuestra propia relación sexual y excitarnos más. Las fantasías no son malas en sí mismas, ya que normalmente el objetivo no es realizarlas. Las fantasías nos permiten liberarnos de los patrones sexuales e involucrarnos en nuevas actividades. Tener fantasías con personas del mismo sexo tampoco tiene por qué implicar tener tendencias homosexuales; para eso es necesario sentir deseo en la vida real. Las fantasías pueden ser compartidas en una relación sexual para agregar excitación y reavivar el deseo. Cada persona debe descubrir cuáles son las partes del cuerpo, tanto del suyo como de su pareja, que experimentan más placer y estímulo al ser acariciadas. 28. ¿Qué es el Punto G? Desde su descubrimiento en 1960 por el ginecólogo alemán Ernest Gräfenberg, la existencia del “Punto G” ha sido tan denostada por unos como defendida por otros. Quienes defienden su existencia afirman que se encuentra situado en la cara anterior de la vagina, a medio camino entre el hueso del pubis y el cuello uterino, a unos tres centímetros de la entrada. El famoso “punto G” es una pequeña zona en la que se reúnen terminaciones nerviosas, glándulas y vasos sanguíneos. El hecho de que sea difícil de encontrar es porque sólo puede detectarse cuando hay excitación a través de estimulación vaginal. Si esto ocurre, el “punto G” se convierte en una pequeña masa con bordes irregulares y en relieve sobre la pared vaginal frontal. Al ser estimuladas, las numerosas terminaciones nerviosas producen intensas sensaciones a la mujer. La estimulación del “Punto G” mediante la introducción del pene resulta difícil si no se ayuda con la estimulación manual, especialmente en aquellas mujeres que tengan la vagina distendida debido a la maternidad. 29. ¿Existe el Punto G masculino? La existencia del “Punto G” masculino es aún más controvertida que la del femenino. Desde el punto de vista fisiológico ha sido identificado en la próstata, alrededor de la uretra, en el cuello de la vejiga. Efectivamente, la estimulación de la próstata puede desembocar en un orgasmo más intenso y con mayor eyaculación. Para un hombre es difícil encontrar su “Punto G”, ya que la única forma de palparlo directamente es a través del ano. La mejor posición para descubrirlo es colocarse de espaldas con las rodillas dobladas, insertad el dedo en el ano y presionar contra la pared frontal. Así se sentirá la próstata como una masa firme del tamaño de una nuez que, al ser estimulada, produce una intensa excitación sexual. 30. ¿Qué es el sexo oral y cómo se practica? Las dos prácticas más habituales dentro del sexo oral son la felación y el cunnilingus. La felación consiste en la estimulación del pene con la boca y es casi siempre la forma más poderosa de excitar a un hombre, ya que para éstos la boca es un símil de la vagina incluso más excitante, ya que es capaz de besar, lamer, succionar, acariciar, etc. Por su parte, el cunnilingus es la utilización de la boca y la lengua para lamer y acariciar el clítoris y la zona vaginal, lo que excita intensamente a la mayoría de las mujeres. Además, la lengua es más suave que los dedos para estimular el clítoris. El sexo oral implica un elevado grado de intimidad y un adecuado nivel de confianza. Hombre y mujer pueden estimular recíprocamente sus órganos sexuales mediante la conocida postura del 69, en la que uno se coloca al revés encima del otro para que su cabeza esté en contacto con los genitales de su pareja. Preguntas 1-10 | 11-20 | 21-30 | 31-40 |
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