En México el 5% de las mujeres en edad fértil está propenso a padecer
diabetes durante el primer trimestre de la gestación, señaló hoy el Instituto
Mexicano del Seguro Social (IMSS) garantiza la salud y cuidado de la mujer
diabética que se embaraza, a fin de lograr que la etapa de gravidez se
desarrolle como la de una persona en buenas condiciones de salud.
Ello es posible, gracias al control perinatal multidisciplinario que se brinda
en la Clínica de Embarazo de Alto Riesgo del Hospital General de Zona 2 “A”
Troncoso del Seguro Social, que actualmente atiende 7 mil nacimientos al año, a
través de los Programas de Atención Primaria a la Salud.
En conferencia de medios, el doctor Ricardo Jaime Jasso Ramos, Jefe de
Ginecología de este hospital, informó que, en estos casos de pacientes
diabéticas, las medidas preventivas para evitar complicaciones durante la
gestación, consisten en que la mujer mantenga su peso normal y haber llevado un
tratamiento de ingesta de cuatro miligramos de acido fólico en los tres meses
anteriores al embarazo.
Añadió que el control comienza desde el inicio de la gestación y son los médicos
familiares quienes las canalizan a la Clínica de Embarazo de Alto Riesgo, donde
un grupo de especialistas, incluso de nutrición, participan en su cuidado.
El doctor José Antonio Trejo López, médico de la Unidad de Cuidados Intensivos
de Adultos del IMSS, expuso que en nuestro país, el 5 por ciento de las mujeres
que se embarazan está expuesto a desarrollar diabetes durante el primer
trimestre de gestación. Esta condición es conocida como diabetes gestacional y
puede presentarse en una paciente previamente sana.
Subrayó que durante el embarazo pueden detectarse, a través de pruebas
bioquímicas, tamizaje y de tolerancia a la glucosa con lo que es posible
visualizar la elevación del azúcar en la sangre, complicaciones que pueden
desencadenar otras como que el bebé pese 4 kilos o más al nacer, malformaciones
fetales, defectos del cierre del tubo neural, muerte perinatal previa y parto
prematuro.
A nivel nacional, esta patología puede ocurrir con una frecuencia de hasta el 3
por ciento en las embarazadas, casos en los que es indispensable el tratamiento
con insulina, de la que existen varios tipos en el mercado. El 65 por ciento de
los embarazos con complicaciones por diabetes, derivaban en muerte perinatal y
el 30% en muerte materna, dijo.
Cuando una paciente es diabética y se embaraza, se le conoce como diabetes
pregestacional, es insulinodependiente. De acuerdo con los registros de salud
pública, esto ocurre en una de cada 600 embarazadas y representa el 10 por
ciento de las gestantes diabéticas de todo el país.
La nutrióloga Mónica López Solís explicó la importancia de elaborar un
diagnóstico nutricional personalizado, de acuerdo al requerimiento calórico de
cada persona. Si la mujer inicia el embarazo con obesidad, se le diseña un plan
alimentario y se le orienta respecto a la ingesta de carbohidratos, lípidos y
proteínas que necesita en el periodo gestacional.
Los médicos llevan una vigilancia fetal cuidadosa en este grupo de pacientes,
evalúan la madurez pulmonar fetal y se analiza la posibilidad de que la mujer de
a luz mediante cesárea.
Actualmente esta cifra por muerte materna y perinatal se ha reducido, debido a
que se orienta a la mujer hacia el correcto manejo del embarazo, sin comprometer
el desarrollo del bebé ni poner en riesgo su vida.
Ambos especialistas destacaron la importancia que tiene la estrecha colaboración
paciente-médico en este período de la vida de la mujer diabética, porque ello
redunda en un adecuado control de las glucosas y la valoración precisa de la
edad gestacional