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1. No denigres tu propia condición. Siéntete orgullosa de lo que estás haciendo
y proponte hacerlo lo mejor posible. Tu trabajo, cualquiera que sea, es muy útil
para tu familia y para tu país. Procura también que lo sea para ti misma,
sintiéndote orgullosa de lo que haces.
2. Dedica 30 minutos al día para ti misma. Eres tan importante, o más, que todas
las demás tareas que realizas. Date todos los días media hora para ti misma.
Puedes dedicarte a lo que a ti más te guste: leer, oír música, meditar,
relajarte, etc. Si tienes hijos, enséñales que esa media hora es sagrada y deben
aprender a no molestarte durante ella. Si te es posible, planea la media hora
para cuando no haya nadie en casa.
3. Haz todos los días por lo menos media hora de ejercicio físico. Puede ser
gimnasia, aerobics, caminatas, yoga, ciclismo, natación, tenis, etc. Si puedes
compartir el ejercicio con tu pareja -o con tus hijos, si los tienes-, tanto
mejor para todos.
4. Haz citas frecuentes con tu pareja. Dos o tres veces por semana haz cosas
especiales con él. Pueden ir al cine, salir a caminar tomados de la mano o hacer
algo "sorpresa" o algo que ambos disfruten y hace tiempo que no hacían. Si
tienes niños, no los lleves. Esto es al margen de las ocasiones en que debes
organizar cosas para disfrutar en familia y que también deben ser frecuentes.
5. Si eres casada, deja que tu esposo se quede a cargo de la casa una vez por
semana. Date la oportunidad de hacer algo constructivo para ti misma durante
algunas horas a la semana. Puede ser un curso que tomes con regularidad, el
aprendizaje de un nuevo idioma, el cultivo de alguna labor manual, etc. A tu
esposo le servirá de mucho saber lo que entraña el cuidado de la casa y de los
chicos, aunque sea por dos o tres horas a la semana, y ésa es una oportunidad de
acercamiento entre el padre y sus hijos.
6. Prepárate para un mañana diferente. De nuevo, si eres casada, trata de
aprender algo que te permita trabajar fuera de casa algún día, si así lo
decides, o si lo necesita. Recuerda que la madre de la familia suele deprimirse
mucho cuando los chicos crecen, se casan y ella deja de sentirse útil.
Si estás preparada para esa eventualidad, el crecimiento de tus hijos puede ser
una nueva y hermosa etapa de tu vida y no un drama personal. Busca actividades
remunerativas que puedes aprender a hacer y que te permitirán trabajar algunas
horas, un medio tiempo o aun un tiempo completo si algún día te decidieras a
hacerlo.
De cualquier modo, aunque no llegues a necesitar poner en práctica esa
preparación, será una manera de dar un interés adicional a tu vida y contribuirá
a hacerte una persona más interesante.
Si no eres casada, esta noche piensa en qué de diferente te gustaría hacer
mañana por la mañana o por la tarde o por la noche: salir al cine sola, salir a
caminar para reflexionar, comprarte la bolsa que viste el fin de semana,
etcétera.
7. Organiza actividades culturales con tus amigas. Una vez a la semana proponte
hacer algo en grupo que mejore tu cultura. Puedes visitar un museo, ir a una
exposición de pintura, asistir a un concierto, a una conferencia o cualquier
otra actividad que enriquezca tu cultura.
8. Sirve a tu pareja el desayuno en la cama. De vez en cuando, sobre todo en sus
días de descanso, haz más grata la vida de tu pareja con un detalle especial que
a él le agrade. Puedes llevar el desayuno a la cama o dejarlo dormir hasta la
hora que quiera, para que se sienta a gusto y, a su vez, tenga deseos de
agradarte.
9. Cómprate flores de vez en cuando. Con toda la frecuencia que tu presupuesto
te lo permita, compra flores frescas para decorar la casa o para arreglar la
mesa. Disfruta de hacer atractivos arreglos florales.
10. Hazte un nuevo corte de cabello. Ahorra dinero para acudir con el mejor
estilista de tu localidad y pídele que te haga un corte moderno y atractivo, que
puedas mantener por ti misma en perfectas condiciones, con el mínimo de
cuidados.
11. Cocina tú misma y con imaginación. Trata de salirte de tu rutina y
experimenta con nuevos platillos, de preferencia bajos en calorías. Las
ensaladas o los platos a base de verduras pueden resultar novedosos y
favorecerte.
12. Esmérate en tu buena apariencia. Niégate a sucumbir al "síndrome del ama de
casa", pasando el día o recibiendo a tu pareja en bata, chanclas y tubos. Para
sentirte mejor, adquiere el buen hábito de levantarte media hora antes que tu
familia, bañarte, maquillarte, peinarte y vestirte en forma atractiva, aun antes
de empezar a preparar el desayuno.
13. Proponte reducir de peso, si lo necesitas. No necesitas someterte a dietas
de hambre para bajar de peso. Las dietas suelen poner malhumorada a la gente.
Limítate a reducir un mínimo el consumo de féculas y grasas.
No comas sopas de pasta, reduce la cantidad de pan que compras y que comes, no
consumas frituras ni antojitos, y acostúmbrate a comer verduras cocidas y
crudas, carnes asadas o cocidas, fruta fresca en lugar de pasteles, mariscos y
pescados al horno, con limón en lugar de mantequilla, etc. Los cambios de
hábitos alimenticios, que tu doctor puede aconsejarte, serán una gran
contribución a tu salud y tu belleza.
14. Proponte hacer todos los días una cosa fácil que te haga sentir bien. Puedes
llamar a una amiga a quien no has visto, a un familiar anciano, puedes llevar
una flor a una vecina enferma, decir algo agradable a una persona que parece
deprimida o felicitar a alguien a quien ames por lo que hizo bien. La cuestión
es hacer todos los días algo que te haga sentir bien contigo misma.
15. Ayuda a poner la mesa familiar como si fuera día de fiesta. La comida de los
tuyos debe ser tan atractiva todos los días, como la harías para una persona muy
importante, que llegará a comer a casa, especialmente si eres casada. Después de
todo, para una mujer, las personas más importantes del mundo son su esposo y sus
hijos. Ellos merecen el esfuerzo diario de una mesa atractiva, con mantel
limpio, buena vajilla, un agradable centro de mesa, etc.
16. Revisa tu apariencia antes de la llegada de tu familia o de tu pareja.
Retoca tu maquillaje, revisa tu peinado, asegúrate de que tu vestido está
inmaculado. Si has tenido un día muy pesado y te queda poco tiempo para hacerlo,
date un baño y aplícate tu perfume favorito media hora antes de la llegada de
ese alguien especial a quien esperas.
17. Pon música que te guste mientras haces las tareas más pesadas. Todas las
mujeres tenemos tareas que nos desagradan en forma especial. Cuando tengas que
hacer una de ellas, pon tu música favorita mientras la realizas, y centra tu
atención en disfrutar de la música en lugar de hacerlo en el trabajo que te
disgusta y que suele ser mecánico y no requiere ninguna concentración de tu
parte.
18. Busca todos los días un tema interesante de conversación para tratar con tu
pareja. Evita los temas de controversia o desagradables. No hables de problemas
o de conflictos sino de cosas interesantes. Consulta libros, revistas,
enciclopedias, buscando temas de los cuales hablar con é.
19. Cultiva el arte de escuchar. En forma consciente haz un esfuerzo por hablar
un poco menos cuando llega tu familia o tu pareja, y por escucharla más.
Interésate realmente en la opinión de los miembros más pequeños de tu familia.
Aprende a oírlos. Hazles preguntas sobre lo que les preocupa o lo que les
interesa y después dedícate a escucharlos. También a tu pareja interrógalo en
forma sensata sobre su trabajo y después escúchalo con atención. Lo que escuches
durante estas prácticas, puede ser mucho más interesante que la más apasionante
telenovela.
20. Siéntete orgullosa de tu casa, de tu familia y de ti misma. Levanta la
cabeza, saca el pecho, ponte erguida. Siente el orgullo de ser mujer de pies a
cabeza, de ser atractiva, útil e importante. Enorgúllecete de tu casa, de lo
limpio y acogedor que es tu hogar, de tu familia y de ti misma.
Recibe todos los días a tu gente con los brazos abiertos y una gran sonrisa en
el rostro. Demúestrales que los amas y que te amas también a ti misma. No
sucumbas a la "familitis" ni sea de esas mujeres que viven sólo en función de su
familia, sin ocuparse nunca de sí mismas.
Tú debes ser tan importante para ti misma como lo es tu familia y la gente a la
que amas. Para que ésta te aprecie en todo lo que vales, ese mismo aprecio debe
empezar por ti. ¡Eres un ser humano sensacional y con seguridad mucha gente a tu
alrededor se sentiría perdida sin ti!
Así que no tienes la menor razón para sentirte deprimida en ningún momento.
Puedes hacer tu vida tan interesante, tan variada y tan atractiva como te lo
propongas. El momento de empezar... es ahora.