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Incluso, recientes estudios sugieren que más que ver el color, las personas lo
experimentan. Por eso, los especialistas ahora son más propensos a creer que
cada persona "siente" el color con su corazón, y no con su cabeza.
Los colores se pueden dividir en tres tipos básicos: activos, pasivos, y
neutrales. Si recuerda y conoce bien los fundamentos de estas tres acciones,
podrá pintar y decorar su casa de la manera que más se ajuste a los climas que
intenta lograr.
Colores activos
Los colores activos son colores cálidos, lo cual incluye al amarillo, el naranja
y el rojo. Estos colores inspiran sensaciones positivas y dan mayor confianza y
extroversión. Los colores cálidos pueden también inspirar actitudes de
conversación y sociabilidad. El rojo, por ejemplo, “calienta” un cuarto como
ninguna otra tonalidad. Los amarillos intensos y los colores dorados destilan
creatividad y ganas de trabajar, por lo que son ideales para las salas de
oficina, las cocinas y la áreas de estudio.
Colores pasivos
Los colores más fríos, brindan sensación de paz y frescura. Los dormitorios, las
áreas privadas y los cuartos de baño, son muy buenos lugares para decorar con
azules, verdes y púrpuras.
Colores neutros
Los colores neutros, son como "colores descoloridos". Los beiges, los grises, y
los blancos, no activan ni enfrían nada, pero, en su lugar, trabajan en conjunto
con los demás colores, para unir cuartos y proporcionar la transición entre las
diferente tonalidades.
Pintura para las paredes
Repintando las paredes, podría cambiar muy fácilmente el look o sensación de un
cuarto. Mezclar o combinar colores dentro de un mismo esquema de tonalidades, es
una manera excelente de balancear el color y la emoción, y de proporciona una
sensación de bienvenida para sus huéspedes. A continuación, le daremos unas
pautas generales para saber cuando la pintura de la pared debe tener una
tonalidad pasiva, activa, o neutra:
Paredes neutras
Los colores neutrales, como el blanco, gris, el beige, y el amarillo claro,
envían un mensaje de calma y paz al cerebro. No es casualidad que los
consultorios de los médicos, las tiendas de café, los spa’s y los centros de
salud mental, tengan paredes con colores neutros, cuyas propiedades pueden
“des-estresar” a las personas.
Paredes brillantes y cálidas
Para recrear una atmósfera acogedora y de calidez en un cuarto, se deben
utilizar colores brillantes y cálidos, como el amarillo fuerte, el naranja y el
rojo. Estos colores son muy buenas opciones para los cuartos se ven fríos y
opacos, debido a una luz solar limitada. Combinando varias tonalidades de
colores cálidos, se logrará evocar reacciones positivas y alegres.
Uno de los colores más recomendados dentro de los activos, es el amarillo
intenso. Esta tonalidad agrega mucha vitalidad a los cuartos oscuros, por lo que
incluso los terapeutas lo usan a menudo en todas sus clínicas o consultorios.
Usted puede lograr este mismo efecto agregando colores amarillos a los cuartos
que no se asocien con momentos felices y de distensión, como las cocinas y los
lavaderos. El amarillo se puede utilizar también para aumentar la energía.
Paredes frescas
En los cuartos donde haya mucho sol, los colores frescos pueden proporcionar
calma al ambiente. Los verdes claros y los celestes, son perfectos para los
dormitorios, los cuartos de juego, y las áreas de actividad. Otros colores
frescos, como por ejemplo el azul marino o el verde oscuro, pueden evocar ánimos
reservados e incluso tristeza. Por esta razón, los colores frescos no se
utilizan generalmente en áreas grandes.
El humor de los colores
Los siguientes colores, transmiten las siguientes sensaciones:
Rosa: Calma, promueve el afecto.
Amarillo intenso: Fuerza, aumenta la energía, amplía el tamaño de un cuarto.
Blanco: Purifica, unifica, da más vida a los demás colores.
Negro: Autoridad, demuestra disciplina, anima a la independencia.
Naranja: Fuerza, estimula el apetito y la conversación.
Rojo: Poder
Verde: Equilibrio, refresco
Púrpura: Confort, crea misterio
Azul: Relaja, Refresca
Consejos y trucos
Para hacer combinaciones de colores en los cuartos, no hace falta que pinte las
paredes de diferentes tonalidades: puede probar utilizando muebles y accesorios
que puedan proporcionarle un contraste visual al color de su pared. Por ejemplo,
quedaría muy bien una pared de ladrillos rojizos al descubierto, con sillones
cubiertos por antiguas mantas blancas.
Los colores frescos (pasivos), hacen que un cuarto se vea más grande de lo que
en realidad es, mientras que los colores cálidos (activos) dan la sensación de
cuartos más pequeños pero más acogedores.
La cortinas beiges agregarán un toque de distinción y clase a cualquier
dormitorio o cuarto.