|
 |
Abstenerse de practicar el sexo, por algunos meses, no causa daño a nadie, sea
un hombre o una mujer.
Sin embargo, una mujer saludable que no tenga actividad sexual durante muchos
meses, o tal vez años, está corriendo riesgos innecesarios.
El cuerpo humano es una combinación muy complicada de órganos y sistemas. Estos
sistemas interactúan en una forma muy sutil. La relación sexual íntima y más
específicamente el orgasmo, hacen que sucedan muchas cosas importantes en el
organismo humano.
Desde el punto de vista de la buena condición física, aumenta la circulación de
la sangre, promueve la actividad muscular y ejercita las articulaciones hasta un
nivel que jamás se alcanza con el ejercicio normal.
OTROS FACTORES IMPORTANTÍSIMOS
El sexo es vital en un sentido más profundo y sutil. La relación sexual
proporciona mayor energía física e incrementa, realmente, la actividad de la
glándula pituitaria, estimula la tiroides y aumenta las secreciones de los
ovarios y las glándulas adrenales.
Todo esto significa que, muy probablemente, las mujeres que están sexualmente
activas mantendrán, más fácilmente, el peso normal y tendrán menos problemas
menstruales.
EL SEXO Y LA BELLEZA
Otro asunto importantísimo, para la vanidad femenina, es que una intensa
actividad sexual significa una piel más atractiva, más libre de defectos y
problemas. Esto es resultado de una abundante secreción de las glándulas
endócrinas. Estas secreciones contribuyen a que varios órganos, incluyendo la
piel, funcionen normalmente.
Por último, y no menos interesante, es que una mujer plenamente satisfecha a
nivel sexual, tiende a sonreír con más frecuencia.
La actividad sexual normal es necesaria y recomendable en una mujer, tanto por
razones psicológicas y emocionales, como por las razones fisiológicas que se han
mencionado.
Una mujer que descuida este aspecto de su vida no puede decir que está viviendo
plenamente.
LA MASTURBACIÓN...¿ES UN BUEN SUSTITUTO?
Lo es, hasta cierto punto. La masturbación femenina regular, cuando llega al
orgasmo, cumple algunas de las funciones fisiológicas del contacto sexual real
con un hombre. Si éste no la sabe estimular lo suficiente para llegar al
orgasmo, hasta puede ser mejor.
Sin embargo, aunque la masturbación es un sustituto adecuado en el plano físico,
no es en el emocional. La mujer necesita sentirse amada, apreciada por una
pareja y, en el acto sexual, el amor es un elemento fundamental, sobre todo para
la mujer. Es la expresión de que el hombre la encuentra deseable.
En años recientes, varios investigadores de la sexualidad femenina han
descubierto que la masturbación también cumple ciertas funciones emocionales.
Hace que la mujer conozca, aprecie y disfrute su propio cuerpo y esto eleva, de
manera considerable, su autoestima.