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En la actualidad ser soltero ya no es sinónimo de "estar quedado" o de "vestir
santos". Hoy es común ver a un gran número de hombres y mujeres jóvenes que
disfrutan de estar solos y aprovechan su tiempo para hacer lo que más les gusta.
De acuerdo con la Encuesta del Instituto Mexicano de la Juventud 2000, la
experiencia de noviazgo es importante en la etapa juvenil. No obstante, el
porcentaje de jóvenes que dijeron no tener pareja fue de 62.6 por ciento ,
mientras que 36.5 por ciento respondió que sí, y .9 por ciento no contestó.
"Antes era muy común que la mujer estuviera destinada a casarse y el hombre a
ser el proveedor de la casa. Eso ha cambiado en las zonas urbanas y ciudades
cosmopolitas", explica la sicoterapeuta Martha Casanueva González, egresada de
la Universidad Autónoma Metropolitana.
Elección inteligente
Para algunos solteros estar sin pareja es un proceso de crecimiento. Conocerse,
viajar, entablar distintas relaciones y ser dueños de su tiempo, es una decisión
que pueden disfrutar al máximo los jóvenes que aún no encuentran su "media
naranja" o no quieren compromisos serios.
Quienes optan por la soltería lo hacen porque no se sienten preparados para un
compromiso de pareja, quieren disfrutar otras áreas de su vida: terminar la
carrera, iniciar una maestría, estudiar idiomas o viajar, en opinión de
Casanueva.
"Y estar solo ayuda. No tienes acuerdos afectivos (aunque existe un compromiso
moral con la familia). Tú eres quien se pone sus propios límites, reglas y
metas. Es una etapa muy rica en cuestión de encontrarse consigo mismo, de
conocerse, descubrir lo que gusta o molesta, etcétera", enfatiza la experta.
No obstante, cuando la gente no decide estar sola, se enfrenta a preguntas
capciosas, a la compasión o hasta el rechazo. "Hay quienes se preguntan `qué
tengo, por qué no me relaciono, ¿estoy fea, gorda?`. Existen muchos prejuicios
sociales que se tienen acerca del atractivo físico, del poder económico y del
carácter. En casos así, las personas podrían necesitar ayuda profesional".
Aprender a compartir
Como "no todo lo que brilla es oro", la soltería también tiene sus desventajas.
"Vivimos en una sociedad muy centrada. Hay un gran número de personas que no
está dispuesto a ceder, por ejemplo, parte de su tiempo o dinero. Por lo tanto,
es intolerante y con poca disposición a formar una pareja, precisamente por no
querer compartir.
"Por estas causas es que los matrimonios (ya sean civiles o religiosos), o las
personas que deciden vivir juntas, duran poco tiempo. De 10 matrimonios que se
realizan, siete están destinados a separarse", señala la especialista en terapia
de pareja.
La soltería es estar sin novio (a) o esposo (a) por decisión propia, pero no
significa lo mismo para un joven de 20 años, que para uno que rebasa los de 30.
Sin embargo, lo más importante es que la persona esté segura de su elección de
estar solo.
"Podemos hablar de que ambos están sin compañía sentimental. Pero, generalmente
una persona de 35 años ya tuvo una experiencia de pareja. Y una persona de 18
años está en proceso de maduración. Además, debe ser diferente porque cada
momento de vida lleva a situaciones distintas", dice Casanueva.
¿Cómo vivir la soltería?
La soltería es un tesoro.
A mucha gente le cuesta trabajo dejar esa "tentadora" etapa.
Hay personas que permanecen solas y son muy productivas.
Se debe vivir con intensidad: aprender, viajar, estudiar, conocer gente.
Disfrutar de la vida y estar muy seguras de querer permanecer solas.