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Cremas, fórmulas y otros productos cosméticos evitan el riesgo y el tedio de
tener que pasar por el quirófano, con el consiguiente dolor y cicatrices que
muchas personas no están dispuestas a aguantar. Rejuvenecer, mostrarse y
sentirse joven, con un rostro sin arrugas, es la ilusión de muchas féminas. Y
los productos cosméticos tienen la solución.
Sí es posible belleza sin bisturí.
El sol, la contaminación, la fisiología y la genética favorecen la destrucción
de la piel. Para combatirlo, existen los productos denominados de “cosmética
terapéutica”, compuestos por ingredientes biológicamente activos. Los más
conocidos son, precisamente, las cremas antiarrugas.
Estas cremas deben aplicarse en las zonas más propensas, pero también en el
resto de la cara para prevenirlas. Así, los párpados, la comisura de los labios,
la frente y los pómulos son las zonas preferentes, aunque no debe olvidarse el
cuello y la nariz. Una vez aplicadas, la piel se regenera, se relaja, se
reafirma y se hidrata, siempre y cuando antes se utilice una leche limpiadora y
un tónico sin alcohol, para eliminar las impurezas.
Aunque la vejez no se pueda combatir ni nadie cuente con el elixir de la eterna
juventud, estas cremas pueden corregir sus efectos yb retardar la aparición de
las arrugas más profundas.
Contra la flacidez
Las zonas que más se ven afectadas por la flacidez son, precisamente, el cuello
y el escote. Para combatirlo, es necesario aplicar un tratamiento de calor
intradérmico.
Con unas cuantas sesiones, se aumenta la tensión de la piel y produce un efecto
lifting sin necesidad de utilizar el bisturí y con sólo una crema anestésica.
Se obtiene una piel rígida, brillante y joven ya que el calor produce colágeno,
que repara el rostro. En unos dos meses, puede presentar un aspecto fantástico
sin haber sufrido ningún riesgo operativo.
Adelgazar sin liposucción
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, en el mundo hay más de
1.000 millones de personas con sobrepeso y calculan que aumentará a 1.500
millones en 2015 si se mantiene la tendencia.
La liposucción ha sido y sigue siendo uno de los métodos más utilizados para
quitarse estos quilos que sobran. Pero existen tratamientos sin bisturí que
evitan una operación en quirófano.
Así, la termoterapia actúa sobre un tejido graso aplicando calor con lo que se
consigue una reducción del peso significativa en tan sólo diez sesiones de unos
cincuenta minutos.
Mientras la paciente, o el paciente porque también muchos hombres se lo aplican,
sigue este método, tiene que llevar una dieta baja en calorías que completará el
tratamiento. Hace falta, pues, una acto de voluntad, al margen de someterse al
calor.
La crioterapia es otro de estos tratamientos para adelgazar y consiste en
aplicar frío sobre la piel, lo que sustrae calor al cuerpo y produce una
destrucción del tejido.
Aunque se trate de un procedimiento fisioterapéutico, también puede aplicarse en
casa. En las tiendas especializadas, pueden encontrarse cremas y geles químicos
que provocan bajas temperaturas en las zonas deseadas.
Para sentirse guapa y bella, lo mejor es la presoterapia, que facilita la
circulación y el drenaje venoso. Esta terapia trabaja para conseguir un cuerpo
perfecto en todos los sentidos. Es buena para adelgazar, pero también para las
várices, la celulitis y la circulación linfática.
Busto firme y tonificado
Los senos también pierden sujeción con el paso del tiempo. Para paliarlo,
hay tratamientos que contribuyen a mantener y mejorar la belleza natural del
pecho.
El tratamiento consiste en una emisión de haces de luz infrarroja atérmica
invisible. Las células la absorben y la transforman en energía útil para las
funciones biológicas.
Luego, se aplica una mascarilla vasodilatadora, tensor, antifatiga y
tonificante. El resultado es que el pecho se tonifica y se pone más turgente,
además de mejorar la elasticidad, por lo que se consiguen unos senos más firmes
y jóvenes sin ningún tipo de molestia.
Ayurveda: belleza y equilibrio
La Ayurveda, desarrollada hace más de cinco mil años en la India, que viene
de la palabra “Ayu”, que significa vida, y “Veda”, que equivale a conocimiento y
es mucho más que un sistema curativo.
Como en la tradición budista, la Ayurveda es un conjunto de tratamientos que se
ocupa de los desequilibrios del cuerpo, de la mente y del espíritu. Así, tanto
puede aplicarse un masaje en el rostro, con golpes en determinados puntos
vitales, como en el cuerpo, utilizando aceites especiales. La característica
principal de la Ayurveda es que beneficia tanto al cuerpo, porque actúa sobre el
estrés y el desequilibrio, como a la imagen, ya que limpia las zonas afectadas y
suaviza y relaja extremadamente la piel.