|
 |
Cuando estas caricias se hacen sobre el pene del hombre se llama “felación”.
Cuando las caricias con la boca se hacen sobre los genitales de una mujer se
denomina “cunnilingus”, además de muchas otras expresiones populares de dudoso
gusto.
Cuando las caricias bucales se hacen sobre el ano se llama “anilingus” o “beso
negro”, o si quieres ser más fina llámalo “lambitus ani”.
Todas estas prácticas son tabú en algunas culturas, pero en la mayoría se
practican ampliamente tanto entre parejas heterosexuales como entre homosexuales
de gays y lesbianas.
La boca es un elemento fundamental en el juego entre dos amantes, y todo el
cuerpo se puede besar, chupar, morder, proporcionando sensaciones muy
placenteras, que por supuesto requieren de higiene
La felación suele ser la caricia favorita que gustan recibir los hombres. Cuando
se realiza sin condón (pareja segura) hay mujeres que temen tragar el semen
pensando que es dañino, y otras que le atribuyen efectos mágicos antiarrugas
para el cutis; ambas cosas son un mito, simplemente contiene fructosa y es
inútil al respecto.
El cunnilingus es sin duda la caricia más placentera que pueden recibir las
mujeres, porque permite estimular directamente el clítoris y procurar el
orgasmo.
No olvides el sexo protegido en estos menesteres (condón, plásticos, etcétera),
porque además del SIDA muchas otras enfermedades se contagian de los genitales a
la boca.
No podemos olvidar que la boca es una zona erógena para todos nosotros, la
primera que conocimos. Cuando salimos del vientre materno se rompe el nirvana,
el paraíso perfecto donde no hacía ni frío ni calor, ni teníamos hambre. Al
salir el impacto es impresionante; chupar la teta o la mamila es el primer
placer, el consuelo de todas nuestras penas (fase oral).
Por ello hay gente que conserva fijado en la boca un placer que le permite
incluso llegar al orgasmo con un beso, chupando los pechos de una mujer, o
haciendo al otro una felattio o un cunnilingus. De modo que no todo es
sacrificio en esto de la oralidad, también hay quien disfruta lo propio al dar.