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- Objetivo: piel suave
La exfoliación del cuerpo es el primer requisito para obtener una piel lisa,
suave y sin descamación. Los productos exfoliantes pueden aplicarse antes (con
la piel seca) o durante la ducha (Gommage exfoliante, de Clarins). Es importante
enjuagarse minuciosamente para eliminar cualquier residuo. Si la ducha se hace
con agua fresca, completarás este tratamiento con una beneficiosa acción
tonificante y estimulante. Después, utiliza un producto hidratante en todo el
cuerpo. Los de textura untuosa y emoliente son la mejor elección en invierno. En
verano elige una emulsión ligera o body mist para no tener una sensación
pringosa en la piel.
- Piel sin mancha
Puedes optar por un peeling químico pero debes hacerlo en invierno y uno o dos
meses antes de la boda, ya que tendrás que evitar el sol durante varias semanas
y utilizar una crema con protección para salir de casa. El láser elimina las
manchas oscuras pero sólo está indicado para las zonas localizadas (pecas o
marcas concretas) y no para las difusas (cloasma, melasma o manchas de tipo
hormonal). Por último, incluso las pieles sensibles pueden, elegir el Amelán o
Cosmelán, los últimos tratamientos para aclarar las manchas oscuras mediante una
mascarilla y cremas que pelan la piel hasta su total regeneración.
- Hombros y escote
Los vestidos de novia suelen dejarlos al descubierto. Cuida con esmero la fina
piel del escote (ni se te ocurra tomar el sol sin alta protección los días
previos a la boda) que debe estar lista suave y sin marcas. Puedes realizar un
suave peeling con un exfoliante facial y aplicarte una ligera crema hidratante o
con reflejos irisados que iluminan la piel (Lait et Crème Hydratant Pour Le Corp
L`Eau D´Issey).
- Atención a tus brazos:
si llevas manga corta es condición sine qua non
Si tienes vello demasiado evidente la solución es decolorarlo, sólo necesitas
diez minutos (Mussvital). No olvides hacerlo tres o cuatro días antes de la boda
para evitar posibles alergias o rojeces. La depilación es un capítulo
importante: pero ¿qué sistema elegir? Depende de tus gustos y de la zona: la
cera tibia, es rápida, limpia, indolora, cómoda para áreas pequeñas y duradera;
los aparatos que extraen el vello de raíz, son prácticos porque se pueden
realizar retoques en cualquier momento, pero hay quien no soporta el tirón
constante; la cuchilla es rápida e indolora, pero hay que repetir con
frecuencia; el láser, es cómodo, pero requiere varias sesiones, no es
completamente indoloro y bastante caro.
- Suaviza tus manos, no las descuides, son protagonistas de tu imagen,
protégelas en invierno con guantes, y en verano con cremas de protección solar.
Que no te falte la crema de manos varias veces al día.
- Para tonificar y relajar músculos cansados, relajar la mente o liberar las
tensiones del cuerpo, puedes recurrir a un buen masaje en las zonas contraídas.
Si lo realizas tú misma ayúdate de un producto adecuado (aceite, loción
tonificante, crema hidratante...), con movimientos ascendentes y siempre en
dirección al corazón. Primero desde los tobillos hacia los muslos, después, en
los brazos, desde las muñecas y hacia los hombros. Si en este automasaje
utilizas una crema de tratamiento (reductora o anticelulítica) en los puntos
conflictivos, el efecto será doble.
- Un tratamiento en el instituto de belleza, no es un lujo en una ocasión como
ésta. En algunos centros tienen programas especiales para las novias, que
incluyen tratamientos faciales y corporales (Estée Lauder, Eve Lom, Sagna de
Saurina, Centro de Endocrinología Estética. Ver direcciones).
- Haz ejercicio, aunque sólo sea caminar a buen paso media hora diaria. Ayuda a
combatir los nervios y te mantendrá en forma. Si llevas una vida sedentaria tus
andares no serán muy ágiles «durante el paseíllo».
- Cuida tu dieta: evita adelgazar más de dos kilos antes de la boda. A no ser
que seas llenita no favorece perder mucho peso, tendrás peor cara y el vestido
no te sentará bien. Si los nervios te cierran el estómago, come en pocas
cantidades pero varias veces al día. No olvides la dieta sana, se te notará en
la cara: mucha agua, fruta, verdura, cereales y proteínas; y pocos fritos,
bollería, embutidos, alcohol y café.