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Con esa mujer que si se atrevió, con esa que se fue a vivir con él, con
esa mujer que le ha dado una hija, una razón de vida. Una hija que hubiera
deseado que fuera mía.
Muchas mujeres van a repudiar mi situación, no quiero quitárselo a ella, sé
que nos amamos, pero también con un profundo dolor sé que tal vez no
lograríamos vivir juntos ni una semana, que este amor tan grande se
destruiría, que no podría complacerlo de la manera en la que lo hago de vez
en cuando si es que viviéramos juntos, somos tan diferentes, y lo único que
me queda después de su ausencia es su aroma, ese olor tan suyo, sólo queda
su forma en mi cama, sólo quedan sus besos en mi cuerpo, su abrazo tan
fuerte, tan profundo. Tal vez las “esposas”, las “legales” , pueden pensar
que “las amantes”, “las otras”, sólo les damos buenos momentos, que tal vez
por eso están con nosotras, porque no planchamos, no les lavamos, solo es
sexo, no es así, hablamos con ellos, les preparamos su plato favorito, los
apapachamos, y es que nos encantaría que pudieran estar a nuestro lado todo
el tiempo, como lo están con ellas, yo qué más daría por tenerlo a mi lado
por las noches, que él fuera lo primero que yo viera al despertar, que
pudiera tenerlo, simplemente tenerlo, no quisiera sentir este dolor inmenso
que siento cada vez que él se va, cada vez que el sale de mi cama, de
nuestro escondite, sin saber a ciencia cierta hasta cuando será el próximo
encuentro, sé que él me ama, se que no es sexo solamente, aunque este es
fantástico, pero hay algo más, hay una confianza, hay un entendimiento, hay
un amor tan grande que no me importa compartirlo.
No podría explicar porqué una mujer profesionista, una mujer con una visión
diferente de la vida, una mujer independiente, tan independiente que vivo
más sola que nadie, que cuando él se va esa soledad se vuelve enorme, que
solo puedo oler su aroma, ese aroma que ha dejado en mi ropa, en mi cuerpo,
en mi alma, y es ese aroma que no puedo quitarme de encima, pero que tampoco
quiero.
No puedo dejar de verlo, lo amo, sé que él me ama, sé que no tiene nada que
perder, y sé que yo llevo diez años de mi vida a su lado, viviendo solamente
de minutos, de momentos, no es una relación que se ha construido con el paso
de los días, es una relación que se ahoga, que se muere, pero que no quiere
morir, incluso he dejado de salir con otras personas por él, y sé que la
vida está pasando más rápido de lo que yo desearía que esta pasara.
Sé que no puedo seguir siendo la otra, pero también sé que lo amo, sé que en
algún momento reharé mi vida y no puedo seguir esperando a que él pudiera
ser libre, a veces odio a la que se me adelantó, él lleva apenas tres o dos
años con ella, él se casó por el embarazo, ella no se va a ir, y yo mientras
seguiré con mis lágrimas, ahogándome en mi tristeza, debatiéndome entre mi
soledad, y alimentando mi necesidad de amar, con estos breves minutos,
tratando de disfrazar el llanto cada vez que el se aleja de mi, sé de
asuntos de ella que no se entera, hasta sé su nombre, y créeme es algo
sumamente doloroso, creo que ella sabe que yo existo, sé que no nos
conoceremos nunca, lo que sí sé es que lo compartimos a él, que las dos lo
amamos no sé si ella lo ama tanto como yo, pero yo sé que si él tomó la
decisión de quedarse a su lado, lo tengo que aceptar, y guardarme el dolor,
o tal vez darme el valor de vivir mi vida, sin compartir a mi hombre, creo
firmemente que merezco vivir con un hombre que sea 100% mío, todo mío
completa y totalmente, ojalá....