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El 70 por ciento de los más de 308 millones de mujeres mayores de 16 años
que residen en latinoamérica, están integradas a la fuerza de trabajo. Sin
embargo, en la mayoría de los casos, la mujer latinoaméricana aún enfrenta
dificultades a la hora de administrar su dinero y lograr la independencia
financiera, señalan los expertos.
A pesar de que muchas pueden administrar adecuadamente sus finanzas, los
estudiosos del tema destacan que éstas tienden a ser menores y mejores
educadas que la población femenina en general. Millones de otras luchan a
diario con los aspectos más básicos del manejo financiero.
Una serie de estudios sobre la participación de la mujer en la fuerza de
trabajo en latinoamerica y la forma en que el sexo femenino maneja las
finanzas revelan que debido a que han estado condicionadas a someterse a las
decisiones financieras de los hombres, las mujeres no tienen igual destreza
para lidiar con asuntos del dinero.
Sin embargo, lograr esa independencia es una prioridad para la mayoría del
llamado sexo débil, según indican resultados de una encuesta realizada por
Gallup en el 2000. En ese sondeo, las mujeres entrevistadas afirmaron que lo
relacionado con los asuntos financieros es la principal preocupación en sus
vidas.
``Las veces que he podido lograr tener todas mis cuentas pagadas me he
sentido tranquila, feliz'', exclama Margarita Herrera, madre soltera de
Luis, de 13 años de edad, secretaria de una firma de abogados en Miami.
Agrega que cuando sus finanzas están al día ``me siento de buen humor, pero
cuando tengo muchas deudas, el estrés acaba con mi vida y me pongo de muy
mal humor, y el que paga es mi hijo''.
Herrera considera que su salario de $25,000 al año es poco para sostenerse
ella y su hijo. ``Para una madre soltera es muy difícil sacar adelante un
niño adolescente con las exigencias de un jovencito de su edad y eso te
frustra. Además están todos los gastos obligatorios para mantener un hogar:
alquiler, luz, cable, teléfono y todo lo demás''.
Tanto los hombres como las mujeres deben enfrentar una serie de asuntos
financieros. Las cuestiones básicas incluyen tener un presupuesto de gastos
de acuerdo con sus ingresos, un seguro adecuado, el establecimiento y
mantenimiento de un buen crédito, ahorros e inversiones para su retiro,
entre otras cosas.
Los expertos destacan que la mujer, al igual que el hombre, debe además
lograr su independencia financiera no importa su estado civil, o los
acontecimientos que afecta su vida.
Es más, en el caso de la mujer, en muchas ocasiones ocurre que tienen otras
personas que dependen de ellas, como niños o padres mayores.
Son muchas las féminas a las que se les hace más difícil que a los hombres
llegar a administrar su dinero de manera que pueda enfrentar todos estos
retos económicos.
``Existen razones estructurales y razones de conducta que explican por qué
esto sucede'', indica Suzanna Rose, directora del Centro de Estudios sobre
la Mujer de la Universidad Internacional de la Florida (FIU). A nivel
estructural, advierte la experta, las mujeres ganan menos que los hombres,
``no tienen tanto dinero que les sobre para invertir''.
Por el otro lado, ``a pesar de que hemos visto un gran cambio en la actitud
de las mujeres, las del grupo que hoy está en la fuerza de trabajo no fueron
criadas para pensar en el empleo y en cuánto iban a ganar''.
Una especie de ``incubadora'' auspiciada por National Endowment for
Financial Education (NEFE) fue celebrada durante dos días el año pasado para
estudiar más a fondo la ``alfabetización financiera'' de la mujer.
En esta actividad participaron mujeres representantes de numerosas áreas
ocupacionales y profesionales. Al cabo del encuentro las asistentes
identificaron los principales problemas que enfrenta la mujer en el aspecto
financiero. Allí se reveló que las mujeres:
Se sienten más intimidadas por el manejo del dinero que los hombres.
Ganan menos dinero que los hombres.
Están menos preparadas para el retiro.
Reciben menos beneficios de retiro.
Viven por más tiempo que los hombres.
Son más pobres durante sus años de retiro que los hombres.
Son más conservadoras que los hombres a la hora de invertir.
``Es que hace apenas unos 150 años que a las mujeres se les ha permitido
controlar su dinero'', explica Rose ``no existe tradición histórica de
mujeres que tenían sus propios recursos. Hasta hace cierto tiempo, el marido
era quien manejaba las riquezas de su mujer''.
Por otro lado, las damas no tienen la información sobre qué tipo de trabajo
es mejor pagado que otro, o cómo lograr un aumento de salario.
Para poder superar estas limitaciones, los expertos han recomendado a las
mujeres que intenten rechazar los estereotipos y determinar lo que significa
el dinero en sus sistemas de valores y acondicionamientos culturales.
Pero, destaca National Endowment for Financial Education, las organizaciones
relacionadas con asuntos de la mujer deberán coordinar programas para
entrenar a las féminas manejar menor su dinero.