El organismo humano dispone de un auténtico “reloj interno”, controlado
por las hormonas y una serie de sustancias cerebrales y nerviosas, que pone en
marcha toda la serie de procesos y funciones fisiológicos necesarios para la
vida y la actividad.
El núcleo de la estructura que rige nuestro “tic-tac” biológico, se localiza en
una región cerebral próxima a la confluencia de los nervios ópticos sensibles a
la luz solar. Marca una serie de ritmos biológicos, que conforman un ciclo, a lo
largo de 24 horas.
Este complejo mecanismo de relojería orgánica permite que se eleven la
temperatura corporal y la presión sanguínea de la persona para que se despierte
con vitalidad, y también envía señales a lo largo de toda la jornada para que se
encuentre activa durante el día, somnolienta cuando oscurece y con sensación de
apetito a la hora de las principales comidas.
Pero el ritmo de vida moderno hace que nuestros períodos de actividad y reposo,
y destinados a otras funciones vitales, pierdan la sincronía con este regulador
de los ritmos orgánicos naturales o biorritmos, haciendo que se resienta la
energía física y mental.
Nuestro reloj sigue marcando nuestros ritmos internos desde que comenzamos el
día hasta que lo finalizamos, pero sólo le prestamos atención al otro reloj, el
que llevamos en la muñeca, el cual nos impone una vida alejada de nuestra
tendencia natural.
Estas son algunas claves para sintonizarnos mejor con “lo que nos pide el
cuerpo” y conocer cual es mejor momento, de acuerdo al reloj biológico, para
desarrollar algunas de las actividades más frecuentes en nuestra vida cotidiana.
Según los expertos, éstas son las mejores horas para…
…practicar deporte.
Alrededor de las 7 de la mañana, la cortisona, una hormona secretada por las
glándulas suprarrenales, está en plena eclosión, con lo cual se acelera el
proceso de liberación del azúcar en la sangre, elevando el nivel de energía del
organismo, tanto física como mental.
… hacer el amor.
Entre las 8 y las 9 de la mañana, los niveles de testosterona, e incluso de
producción espermática, en el varón, y de estrógenos en la mujer, están más
elevados que en otras horas del día, por lo que la mayor presencia de estas
hormonas sexuales en el organismo favorece las relaciones íntimas.
…tomar decisiones.
Sobre las 11 de la mañana, la actividad de las neuronas o células cerebrales
atraviesa uno de sus puntos máximos, mientras que la memoria a corto plazo o “de
trabajo” está también en su apogeo, por lo que es uno de los momentos ideales
para abordar y analizar los problemas complejos.
…acudir al odontólogo.
La presencia de endorfinas, unos analgésicos naturales secretados por el
cerebro, en el organismo fluctúa a lo largo de la jornada, pero a alrededor de
las 14 horas están en uno de sus picos de actividad, debido a lo cual el nivel
de tolerancia al dolor es más elevado. De todos modos, las actuales técnicas
odontológicas son prácticamente indoloras.
…dar un paseo.
Una de las recomendaciones básicas para mantener la salud consiste en
caminar media hora diaria. Un buen momento para hacerlo es después de comer al
mediodía, lo cual ayuda a hacer la digestión, a eliminar toxinas y a despejarse
y obtener un empujón de energía para el resto del día.
…irse a dormir.
Alrededor de las 11 de la noche, cuando la digestión de la cena ya se ha
completado, es una buena hora para acostarse y comenzar el descanso. Además, la
ausencia de luz estimula la secreción de melatonina, una hormona que prepara al
organismo para entrar en un sueño profundo.
…tomar los alimentos.
De acuerdo a las últimas investigaciones enmarcadas en la denominada
crono-nutrición, la mejor hora para desayunar es la 8:30 de la mañana, mientras
que lo ideal es efectuar la comida del mediodía, compuesta principalmente por
alimentos proteicos, a las 13 horas, y cenar a las 21 horas.