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La piel rosada deben escoger los “beiges”, dorados,
marrones. Los tonos rosas están indicados para la piel cetrinas o
aceitunadas. La tez neutra es la privilegiada; le van bien todos los
colores.
Antiojeras: Las ojeras, las bolsas y las líneas de expresión
proporcionan un aspecto cansado y envejecido. Esta zona es la piel más
fina y sensible del cuerpo, por lo tanto requiere cuidados específicos.
Las ojeras y las bolsas aparecen debido a la insuficiencia de la
circulación venosa y linfática respectivamente. Para lucir un maquillaje
impecable es imprescindible camuflarlas con antiojeras o correctores, por
ejemplo Double Anti Cernes, de Clarins que sirve para tapar rojeces,
ojeras y bolsas. Aunque el mejor método para acabar con las ojeras es el
descanso nocturno durante ocho horas. Este producto se debe aplicar sobre
el párpado inferior difuminándolo perfectamente. El tono del antiojeras no
debe ser demasiado blanco, ya que acentuaría el problema.
Barra de labios: Las tendencias de maquillaje indican que en la
próxima temporada los labios se vestirán de rojo, rosa, coral, frambuesa o
naturales. El color es fundamental por eso es importante mezclar
diferentes tonos de la misma gama hasta conseguir el matiz personal. La
colección de Lancaster, “Rouge Grace” presenta 20 colores. Todos los
cuidados son pocos para proteger y asegurar la juventud de tan delicada
piel. Unos labios tersos y sin arrugas exigen un bálsamo de hidratación y
barras de protección solar. El bálsamo labial fluido, de Neutrogena, vela
por la seguridad de la boca. Los labios de las fumadoras están expuestos a
una deshidratación extra, tanto por el humo como por la presión del
cigarrillo sobre los labios.
Colorete: El colorete se debe fundir en la piel como un rubor o
halo de buena salud. Se acabaron los brochazos y los trazos sobre el
rostro. El colorete tiene su sitio en las mejillas. ¿Quiere comprobarlo?
Sonría sin despegar los labios y en la zona más carnosa o manzanita,
aplique el color. Los tonos rosas y melocotones son los más favorecedores.
“Color Statement”, de Helena Rubistein proporciona ese rubor tan
favorecedor.
Desmaquillador: Al levantarse y antes de acostarse, la piel del
rostro debe desmaquillarse con un producto limpiador suave. Por ejemplo,
la Mousse Nettoyante Douce et Fraîche, de Annayake es una crema blanca
nacarada que se transforma en espuma al contacto con el agua y limpia
profundamente.
Exfoliante: La exfoliación está indicada para limpiar la piel con
profundidad y renovar las células muertas con el fin de suavizar e
iluminar la superficie de la piel. Se debe practicar una o dos veces por
semana con un masaje circular por todo el rostro, evitando el contorno de
los ojos y los labios, haciendo hincapié en la zona de la nariz y la
frente. Pureté Exfoliante, de Decleor.
Fondo de maquillaje: Una buena base de maquillaje da al cutis un
aspecto saludable y homogéneo al mismo tiempo que ilumina y da vida a la
piel. El éxito del fondo de maquillaje radica en elegir el color y la
textura más adecuada a la piel. Se debe aplicar sobre la crema hidratante
y los correctores de luz o antiojeras. Es preferible coger poca cantidad y
aplicarla con los dedos mediante pequeños toques en la frente, pómulos y
mentón. Equalizer Smart Makeup SPF 10, de Estée Lauder.
Gloss: Proporcionan el acabado brillante, mojado y nacarado a los
labios, además de darles ese toque sensual y sexy. La paleta de brillos de
Lancaster consigue ese sutil toque de seducción.
Hidratantes: La piel siempre debe estar hidratada, pero en
primavera la tez necesita una dosis extra de hidratación, ya que la
intensidad de los rayos solares y las altas temperaturas contribuyen a
deshidratarla. Por la mañana y por la noche se debe de aplicar una fórmula
rica en principios activos hidratantes para mantener, el mayor tiempo
posible, terso el óvalo de la cara, evitar la flacidez y la papada,
inevitables con el paso de los años. Future Solution, de Shiseido está
indicada para pieles maduras y Enydrial, de RoC para pieles secas y
sensibles.
Iluminadores: Las nuevas bases iluminadoras consiguen disimular
ópticamente las pequeñas arrugas del contorno de los ojos y la comisura de
los labios, gracias a los pigmentos interferenciales que son capaces de
proyectar la luz en todas las direcciones. Los correctores con tonalidad
rosada suavizan los rasgos. Los pigmentos anaranjados dan un toque de luz
rejuvenecedor. La firma Christian Dior ofrece una base iluminadora que
resuelve este problema.
Jabones: Agua y jabón, los productos más antiguos para mantener la
piel limpia. Las casas de cosméticos han creado líneas perfumadas, con
glicerina o con granulados naturales para limpiar la piel a fondo sin
dañarla.
Khöl: Es garantía de un maquillaje exótico y misterioso. Da
profundidad a la mirada, pero también la hace más pequeña.
Lápices: para delinear, destacar, colorear o sombrear ojos, labios
y cejas. A pesar de su sencillez y humildad, los lápices tienen múltiples
funciones. Deben de ser suaves para que se deslicen sin raspar la delicada
piel del contorno de ojos y de los labios. Es preferible elegirlos algo
duros con el fin de que la línea trazada no se salga del contorno deseado
y se difumine al gusto. Por cuestión de higiene, no se deben prestar
nunca.
Mascarillas: Imprescindibles una vez por semana para nutrir la
piel. En sólo quince minutos consiguen hacernos cambiar la cara. El
mercado ofrece mascarillas tensoras con efecto “lifting”, reafirmantes,
nutritivas, refrescantes o relajantes. Se debe aplicar desde la base del
cuello hasta el nacimiento del pelo, evitando el contorno de los ojos y de
la boca. “Skin Caviar Firming Mask”, de La Prairie borra los signos de
estrés y fatig, dejando la piel sensiblemente más tersa, suave y joven.
Nariz: Los maquillajes, polvos, colores, correctores o antiojeras
también sirven para disimular las imperfecciones de la nariz. Por ejemplo,
si se quiere corregir una nariz estrecha y alargada, se tendrá que aplicar
corrector oscuro encima del labio. Si se quiere estrechar una nariz ancha
lo ideal será dibujar una línea vertical blanca de arriba a bajo de la
nariz y difuminarla. Y a continuación una línea oscura en cada lateral.
uÑas: Se llevan cortas y cuadradas. Las tendencias marcan que se
deben colorear a juego con la barra de labios. Si se quieren hacer
concesiones a la imaginación las decoraciones se llevan mucho,
especialmente las pequeñas margaritas. OPI apuesta por los rojos y rosas.
Ojos: Grandes y almendrados, de atractivo color, con pestañas
largas, pobladas y curvadas, enmarcados en unas cejas bien definidas con
de forma armoniosa, sin ojeras, bolsas, ni patas de gallo. Son los ojos
perfectos, pero la realidad no es así. Los colores claros dan luminosidad
a la mirada y los colores oscuros dan fuerza. Un toque de sombra blanca o
rosa claro en el extremo interior del ojo alegra la mirada. La firma
española Pinaud advierte de que si se tienen ojeras evite los colores
malvas, ciruelas y violetas.
Polvos: Aunque el principal objetivo de los polvos translúcidos es
matizar el cutis, también se utilizan para dar luminosidad al rostro,
alargar y retocar el maquillaje en cualquier momento. El mercado los
ofrece sueltos y compactos. Los primeros son más fáciles de aplicar, pero
menos prácticos para llevarlos en el bolso. “Poudre Douceur Compacte”, de
Clarin ofrece un acabado luminoso y muy natural.
Quitaesmaltes: Es preferible lucir las uñas al natural que
llevarlas mal pintadas. Los quitaesmaltes de L´Oreal están enriquecidos y
protegen las uñas.
Rimmel: Según las encuestas, sin este producto la mayoría de las
mujeres no pueden vivir, aunque no se maquillen. Una simple pasada de
máscara de pestañas realza la mirada. Se debe evitar los pegotes y el
exceso de máscara, ya que emborronan la mirada. “Illusionist Maximum
Curling Mascara”, de Estée Lauder riza al extremo las pestañas, sin
apelmazarlas ni dejar residuos debajo de los ojos.
Sombras: Aunque muchas mujeres prescinden de las sombras de ojos
dado que su aplicación requiere destreza, lo cierto es que sin ellas el
maquillaje es incompleto. Lo más sencillo es aplicar un solo color sobre
el párpado móvil, bien sea “beige”, rosa, crudo o melocotón. Los tonos
marrones favorecen a la mayoría, sobre todo a las morenas; los tonos rosas
son ideales para las rubias y los verdes y naranjas para las pelirrojas.
La paleta de cinco colores Dior es la opción ideal para mezclar tonos y
tener maquillaje de día y de noche.
Tónico: Una vez que la piel esté limpia de impurezas es necesario
tonificarla con una loción estimulante o vaporizador de agua termal. El
tónico de la firma Neutrogena reúne los requisitos.
Utensilios: Sin ellos la aplicación de los productos resulta
complicada. Para extender la sombra de ojos se requiere pinceles muy
suaves. Para aplicar coloretes y los polvos sueltos se recomienda una
brocha gorda. Un pincel fino es fundamental para poner el color en los
labios una vez que ya están perfilados. Y por último un cepillito y peine
para separar las pestañas y peinar las cejas.
eYe liner: Una línea negra sobre las pestañas superiores
extendiéndola ligeramente hacia fuera formando un rabillo es lo último en
las tendencias de maquillaje. Ya se vio en los años 50 y 70 y lo que nunca
se debe hacer es aplicar el eyeliner únicamente sobre la mitad del párpado
porque empequeñece la mirada. Si se desea un maquillaje de noche o más
intenso, es necesario sombrear el párpado móvil con sobras azules, moradas
o doradas, eso sí muy bien difuminadas.
BelleZa: Un cutis cuidado e hidratado es la bandera de la belleza.
Si sobre este marco se aplican debidamente los colores, el resultado será
fantástico.