1 Llevar el condón en la billetera. El calor lo daña, vuelve el látex
poroso.
2 Creer que el preservativo no caduca. Falso. Tiene fecha de vencimiento.
3 Usar el mismo condón para varias ocasiones. Este es desechable y se debe usar
uno nuevo en cada relación sexual.
4 Lubricar los condones con sustancias derivadas del petróleo como crema de
manos o vaselina. Estas vuelven el látex poroso.
5 Suponer que el uso de la `pastilla del día después` tiene efecto continuo
durante todo el mes. Sólo es eficaz para una vez y exceder su uso no es bueno.
6 Creer que luego de tomar pastillas por mucho tiempo la fertilidad se demora en
volver. En muchos casos las mujeres pueden tardar entre tres y seis meses en
quedar embarazadas, pero también es posible que suceda inmediatamente.
7 Pensar que las píldoras anticonceptivas se pueden comenzar a tomar en
cualquier momento. En la mayoría de los casos es necesario comenzar el primer
día de la menstruación.
8 Cambiar de marca de píldoras sin supervisión médica. Al hacerlo puede
exponerse a un embarazo, ya que algunas pastillas tienen dosis diferentes de
hormonas y pierden su efecto en las primeras tomas.
9 Creer que la efectividad de los anticonceptivos es al ciento por ciento.
Ningún método anticonceptivo puede garantizar total seguridad, con excepción de
la abstinencia, que además es lo mejor para evitar enfermedades de transmisión
sexual.
10 Suponer que combinar dos métodos es infalible. Aunque aumenta la seguridad,
ni siquiera en este caso se puede garantizar en ciento por ciento que no habrá
embarazo.
11 Afirmar que el coitus interruptus (interrumpir la penetración segundos antes
de la eyaculación) es un método efectivo de planificación. El hombre antes de
eyacular puede segregar un par de gotas que probablemente lleven espermatozoides
y por lo tanto tienen capacidad fecundante.
12 Pensar que el dispositivo intrauterino (la T) es el óptimo método
anticonceptivo para cualquier mujer y puede utilizarse indefinidamente. Este con
el tiempo pierde su efecto, si no se revisa y cambia periódicamente es probable
que ocasione daños en el sistema reproductivo y no es recomendable para mujeres
muy jóvenes.
13 Creer que mientras la madre está lactando no existe posibilidad de embarazo.
La lactancia demora el retorno de la menstruación, la ovulación y la concepción
después del parto, pero no se puede determinar con seguridad la duración de
dicho periodo.
14 Confiar en que utilizar lavados vaginales justo después de haber mantenido
una relación con penetración es eficaz como método anticonceptivo. Esto no
impide el ascenso de los espermatozoides hacia el útero. Además es hasta cierto
punto peligroso porque puede alterar el medio natural de la vagina.
15 Creer que orinar inmediatamente después de la relación impide que los
espermatozoides alcancen a llegar al útero. Esto es absolutamente falso.
16 Asegurar que durante la menstruación es imposible quedar embarazada. Esto no
es cierto, ya que la ovulación es un proceso impredecible, no se puede saber a
ciencia cierta en qué momento se está produciendo.
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17 Admitir que los espermicidas se los deben untar los hombres. Quienes deben
utilizarlos son las mujeres.
18 Creer que la reversión de ligadura de trompas y vasectomía funciona en todas
las personas. Existe un porcentaje de gente que a pesar de revertir estas
cirugías, no puede volver a concebir.
Asesoría: doctor Jimmy Castañeda, médico ginecólogo, secretario general de la
sociedad colombiana de ginecología y obstetricia.