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Las razones más frecuentes del abandono
Porque el hombre se enamora de otra mujer y ésta le exige que abandone a la
esposa.
Porque no soporta las presiones económicas que entraña el sostenimiento de una
familia.
Porque siente que el matrimonio es una prisión insoportable y decide liberarse
de ella.
Porque es un hombre inmaduro y no resiste la presión de las responsabilidades
familiares.
Porque la relación ya no le satisface física ni emocionalmente.
Los síntomas inquietantes
¿Hay manera de que una mujer se dé cuenta de que su marido puede estar
siendo impulsado por alguna de esas razones?
Los expertos aseguran que sí. Dicen que la situación casi nunca se presenta de
manera intempestiva, que se va forjando a través del tiempo; que pueden
transcurrir varios meses desde el momento en que el hombre piensa por primera
vez en la posibilidad de dejar el hogar y aquel en que toma la decisión y lo
hace.
En muchos casos, basta que la mujer se deje guiar por su intuición -ese famoso
“sexto sentido” femenino- para darse cuenta de que algo anda mal en su relación
o en su matrimonio y comprender que debe tomar medidas para salvarlo.
Lo que puede hacer una mujer
Ante todo, debe formularse una pregunta crucial: ¿es una relación por la que
vale la pena luchar?
Muchas mujeres hacen heroicos esfuerzos por salvar un matrimonio tambaleante,
porque se dicen a sí mismas que sus hijos necesitan un padre. Sin embargo, un
padre desinteresado, o un padre regañón, criticón y violento, hace más daño a
los hijos que un padre inexistente
Y en muchos casos, el hombre es un padre excelente y la crisis parece existir
sólo en la relación de pareja. Es entonces cuando vale la pena que la mujer haga
un esfuerzo por resolver los problemas que podrían impulsar a su marido a
abandonarla, sobre todo si ella lo ama y lo respeta, y percibe que él la ama
también.
Los terapeutas te sugieren qué hacer
Los terapeutas, en tales casos, suelen dar estas sugerencias:
Si existe la sospecha de un interés extraconyugal
En este caso, lo más aconsejable es encarar el problema de frente. Hablar
con el marido sin reproches, lágrimas ni escenas dramáticas, hay que decirle
cuáles son las sospechas y asegurarle que está en libertad de marcharse si así
lo desea.
Muchos hombres a los que se les obliga de este modo a encarar la situación,
terminan por darse cuenta de que su verdadero amor es hacia su esposa y que lo
están arriesgando todo por una aventura.
Los problemas económicos
Si los motivos más frecuentes de discusión entre la pareja son los gastos de
la familia, ha llegado el momento de hacer algo práctico para evitarlos.
La pareja debe sentarse a discutir con inteligencia y objetividad la situación
financiera de la familia; debe hacer un presupuesto realista y si los ingresos
del momento no lo cubren a satisfacción de ambos, buscar otras soluciones
alternativas.
El matrimonio debe ser una relación muy abierta
El consejo de los expertos es dar más libertad al hombre de ser él mismo, y
exigirle que le brinde esa misma libertad a ella. Cuando hay amor y confianza
mutua, la relación se hace más fuerte.
La inmadurez tiene muchas facetas
Nunca es fácil vivir con un hombre inmaduro, un “niño que se niega a
crecer”. Esta negativa puede expresarse en mil formas, ninguna de ellas
agradable. Este tipo de hombre requiere ayuda psicológica profesional.
Los problemas sexuales
Los expertos recomiendan dos cosas en este sentido: la primera es que la
mujer sea un poco atrevida y haga todo lo que esté de su parte para que la
relación íntima sea excitante y satisfactoria para ambos.
La segunda, es ser muy abierta con su marido en cuestiones sexuales. Debe
promover la franqueza del hombre para que le hable de lo que ve y le gusta en
otras mujeres, de cuáles son sus fantasías eróticas, qué tentaciones ha logrado
vencer, etcétera.
Cuando el hombre se siente en libertad de confesar a su esposa las cosas que se
ha sentido tentado de hacer, lo más probable es que jamás las haga. Ningún
hombre abandona a una mujer que es amante, confidente y amiga comprensiva.