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Cuando se inicia la vida matrimonial, la pareja siente que toda su
existencia debe girar en torno al otro, lo que puede resultar un error,
pues cuando la fase de enamoramiento termina ya no dejaste espacio para
tus actividades, indica la psicóloga González.
"Lo que uno hace cuando se casa es anular los propios intereses, el propio
tiempo, las amistades, y siempre debe haber un espacio para uno mismo que
es lo más ideal y sano, donde tienes tu propio tiempo por si lo quieres
utilizar en el salón de belleza, en tomar un café o cualquier otra cosa".
El limitar espacios de independencia a la pareja es una limitación propia,
pues cuando el hombre no sale, la mujer tiende también a quedarse en casa.
El respeto por los espacios privados te abren la oportunidad para tener un
tiempo denominado por la psicóloga como de sublimación, es decir, una
actividad que te produzca placer y te desconecte de los problemas que
traes en mente, haciéndote sentir entusiasmada y con baterías para
continuar con tu vida diaria.
Sin embargo, González afirma que debes cuidar el tiempo, pues así como de
los siete días a la semana dedicas uno a compartirlo en familia con hijos,
abuelos y padres, debes elegir también una fecha en particular para
pasarla a gusto en la actividad que prefieras.
"Pero cuando uno prolonga más ese tiempo, lo que sucede, y es inherente al
abuso, es que atropellas las demás actividades como el tiempo de ir a
dormir a tu casa, de preparar la cena y empiezas a descuidar otras áreas
de tu vida personal.
"A mí me parece que lo suficiente podría ser una tarde de tres horas o
cuatro; hay muchos hogares en donde están en fase de acoplamiento de
recién casados y sin hijos y donde no sólo se dan un día individual, sino
que se dan dos tardes para sí mismos".
Los espacios que te tomes para tus actividades personales deben también
garantizar que tu pareja esté ocupado en otras cosas, pero cuando se puede
decir que ya es demasiado tiempo el que se pasa fuera, es cuando se
descuidan aspectos como la atención a la familia, el mantenimiento en el
hogar o el dormir juntos a la misma hora, afirma la psicóloga.
"Vivimos en una sociedad donde el hombre tiene una imagen de autoridad,
entonces no ven bien, por ejemplo, que el señor llegue a las 8 ó 9 de la
noche y la señora tres días a la semana llegue 11 ó 12 de la noche, porque
se prolongó el té canasta, y esto no es por lo que digan los vecinos sino
por tu pareja".
No descuides los detalles
Aunque la vida actual abre mayores espacios de desarrollo e intercambio
social para ti, no hay que descuidar a tu pareja por andar con las amigas
o en tus actividades personales, sin que esto signifique que te vuelvas a
enclaustrar como hace 50 años.
El compartir algunas actividades que la psicóloga considera importantes a
la hora de mantener una relación en buen estado, puede ser el secreto para
que tu vida social no se vea afectada, ni descuides a tu pareja.
"Lo que sugiero es que si el esposo tiene oportunidad de ir a comer a
casa, aprovechen las horas de las comidas que son valiosísimas, porque
cuando uno está tomando los alimentos deben asociarse con cosas agradables
como un 'te amo', un '¿cómo te fue?', 'me da gusto que las cosas estén
bien', 'no te preocupes, esto va a mejorar'". Indica González.
Otra actividad recomendada por la experta es dedicar 15 minutos de diálogo
a la pareja fuera del contexto de la alcoba o de la televisión sobre cómo
te sientes tú y cómo se siente él, incluyendo además una evaluación del
día de los dos.
"Estas pláticas son saludables, se trata de darle un brillo a la relación
de pareja, porque si nosotros nos fijamos en matrimonios de cinco años, la
relación se hace meramente informativa, no hablamos de nosotros mismos, de
cómo nos fue, de cómo nos sentimos, del lado afectivo y esos 15 minutos
deben ir destinados a eso", agrega.
La búsqueda del diálogo depende de ti, pues es la mujer quien está más
capacitada para manejar el lado afectivo, las emociones y hasta el inicio
de los encuentros amorosos.
"También puedes compensar tus salidas dedicándole un momento por entero a
cuestiones como la comida; nosotros sabemos qué es lo que les gusta; si
son los chiles rellenos que preparas cuidar que ese día de la semana lo
compensemos con ese acto de amor.
"Eso no significa que sea sólo servir, sino que al hacer una comida que
sabes que le va a gustar, la va a disfrutar, él va a estar contento y el
te va a proporcionar su calidez, su gusto y su agradecimiento", comenta la
experta.
Los lazos de la relación de pareja deben mantenerse sólidos, pues no se
necesita pasar demasiado tiempo alejado, para que alguien más pueda
interesarte a ti o al otro en el campo afectivo.
"Si tú tienes un buen nexo con tu pareja, por más que un galán o una guapa
se pueda aparecer en sus vidas no va a llamar la atención; esa infidelidad
se puede dar entre más tiempo tú descuides a tu familia, pues la
oportunidad de que llames la atención de alguien más o alguien atraiga el
interés de tu esposo puede promover una infidelidad".
Intenta pasar momentos importantes con tu pareja, sin olvidar que los
detalles cultivarán tu relación, pues cada quien debe tener su espacio sin
que el otro se sienta abandonado.