Los espermatozoides tienen que llegar, en el momento oportuno, hasta el
lugar donde se desarrolla la fecundación: habitualmente en la parte de la trompa
más próxima al ovario; no deben existir, por tanto, obstáculos físicos, químicos
o inmunológicos que les impidan llegar.
Una vez fecundado el ovocito y convertido ya en embrión, ha de viajar por la
trompa hasta la cavidad uterina donde tiene lugar la implantación. El embrión
debe implantarse en la mucosa del útero, denominada endometrio. El endometrio ha
de tener la preparación adecuada para permitir la implantación y el desarrollo
del embrión. Si todo el proceso funciona correctamente se produce el embarazo.
Es importante mencionar que la tasa de embarazo de la especie humana es
alrededor del 35 al 37 por ciento, esto en condiciones normales, o sea, cuando
no existe ningún factor alterado.
Una anomalía en un punto del proceso dará lugar a la esterilidad, reduciendo la
tasa natural de probabilidades de embarazo por debajo del rango comentado.
Analizando los problemas que se pueden producir en cada punto, tendremos los
diferentes tipos de esterilidad de origen femenino:
1. Factor ovárico
Mujeres sin función ovárica: En ocasiones los ovarios de la mujer no son
normales, como sucede en algunas anomalías cromosómicas. En otras mujeres los
ovarios son normales, pero dejan de funcionar mucho antes de lo que
correspondería a la edad normal de menopausia (a partir de los 45 años). Si la
regla desaparece entre los 40 y 45 años, se denomina menopausia precoz. Si
ocurre antes de los 40 años se conoce como falla ovárica prematura. La perdida
de la función ovárica puede deberse también a tratamientos médicos y
quirúrgicos. En algunos tipos de cáncer puede ser necesaria la extirpación de
los ovarios, en la llamada ooforectomia bilateral, o la inutilización del ovario
mediante radiaciones debido a la necesidad de algún tratamiento oncológico,
siendo denominada falla ovárica por radioterapia.
Mujeres con función ovárica anormal: A veces, en mujeres que aún tienen la
regla, la reserva de ovocitos de buena calidad del ovario está prácticamente
agotada. Estos casos, que se conocen como falla ovárica oculta, responden mal a
la estimulación que se utiliza en el tratamiento de la esterilidad. Otra
alteración del funcionamiento del ovario es el denominado síndrome del ovario
poliquístico; existe en estas pacientes un trastorno hormonal que hace que no se
ovule de forma adecuada. En esta patología pueden darse largos períodos sin
regla (amenorrea). Estos períodos sin menstruación suceden también en otros
trastornos hormonales como en la hiperprolactinemia; en este caso, la excesiva
secreción de una hormona llamada prolactina, que se produce en la glándula
hipófisis, es la causante de la esterilidad.
Algunas enfermedades inflamatorias que afectan los ovarios, como la
endometriosis, pueden empeorar la calidad de los ovocitos. La endometriosis
consiste en la presencia de tejido endometrial (como la mucosa uterina que
produce la regla) fuera de la cavidad uterina. Frecuentemente anida en el ovario
pero puede hacerlo en otras localizaciones de la pelvis. Al producirse la
ovulación suele crear un campo contaminado para la supervivencia del óvulo,
siendo este afectado en sus propiedades reproductivas.
2. Factor tubárico
Las trompas deben permitir el paso de los espermatozoides para fecundar el
ovocito y, una vez fecundado, deben posibilitar que éste llegue hasta el útero.
La obstrucción de las trompas u obstrucción tubárica es causa de esterilidad. La
falta de movilidad de las trompas por procesos adherenciales o inflamatorios
puede ser también causa de problemas.
La trompa obstruída puede en ocasiones estar dilatada y contener líquido. Esta
patología se conoce con el nombre de hidrosalpinx. El líquido contenido, a
menudo de tipo inflamatorio, puede suponer una dificultad añadida en la
consecución del embarazo. Estas condiciones suelen ser diagnosticadas a través
de un estudio de rayos x llamado histerosalpingografía; en ocasiones suele ser
necesaria la utilización de estudios más avanzados y más específicos, como la
laparoscopia, para llegar a un diagnóstico final del estado real de las trompas
de Falopio.
3. Factor cervical
Los espermatozoides entran al útero a través del cuello del mismo, llamado
también cérvix. Un ambiente hostil, con moco espeso, ácido o con presencia de
sustancias inflamatorias puede impedir el normal acceso de los espermatozoides y
anular la fecundación. Existen pruebas de medición de acidez o de pH, así como
de supervivencia del espermatozoide dentro del moco cervical, que es la llamada
prueba postcoito o de Simms-Huner.
4. Factor uterino
El embrión debe anidarse o implantarse en el útero. En la mucosa interna es
denominada endometrio. Si el endometrio no se encuentra en el grado de
desarrollo y maduración adecuados, la implantación no será posible. La presencia
de tumores internos como son pólipos o miomas (tumores normalmente benignos)
puede ser un factor añadido para dificultar el embarazo. También puede ser causa
de esterilidad la existencia de malformaciones uterinas, que en muchos casos no
son apreciables en la exploración ginecológica rutinaria. La presencia de
procesos infecciosos suelen ser también un factor importante como motivo en la
falla de la implantación
.