Empieza el año y hay quien se propone volver a tener la figura que le
hacía sentir tan bien hace un par de años, eliminar esa barriga que ha crecido
con las celebraciones navideñas o hacer aflorar esos músculos que hasta ese
momento habían estado ocultos tras una inquietante capa de tejido adiposo.
José Javier García, director del Gimnasio Almirante, en Madrid, España. reconoce
que durante el comienzo del año se produce un aumento de los clientes: “Es muy
importante que estas personas se pongan en manos de los profesionales del
gimnasio. Han de decirles si practican habitualmente algún tipo de actividad
física, qué trabajo tienen –si es especialmente sedentario o no- y cuál es el
objetivo que persiguen”. Con toda esa información, el profesor puede elaborar un
plan de trabajo específico que se adecue perfectamente a sus características
personales.
Continuidad y variedad
García reconoce que muchas personas acuden a los clubes deportivos para perder
peso, sobre todo el público femenino. Pero también hay gente que tiene especial
interés por tonificar algunas zonas del cuerpo, como los glúteos, las piernas o
el abdomen. Para lograr todos estos objetivos, lo más recomendable es trabajar
de forma constante e introduciendo la variedad en los entrenamientos. Eso
significa hacer ejercicio al menos tres veces por semana y no optar por una
única actividad, sino practicar varias.
Por ejemplo, quienes se apuntan a una sala de musculación han de dedicar un día
para la piscina. De esa forma hacen una actividad diferente y relajante que les
ayuda a hacer un ejercicio más completo. También pueden participar de vez en
cuando en sesiones de aeróbic, de step o de spinning, que son especialmente
divertidas porque el ejercicio se realiza al ritmo de la música y porque los
movimientos que incluyen ofrecen muchas posibilidades.
En lo que se refiere a esta sala de musculación, García recomienda utilizar las
máquinas, y no las mancuernas, ya que su utilización no requiere técnica alguna,
por lo que el riesgo de lesionarse por algún movimiento incorrecto es nulo. En
todo caso, conviene no sobrepasar el peso asignado por el instructor.
Aprovechar la hora del almuerzo
No siempre es fácil encontrar tiempo para hacer ejercicio. Incluso los más
voluntariosos pueden tener problemas para encontrar un hueco en su agenda
diaria. En este caso, es preciso buscar un gimnasio que esté cerca del trabajo o
del domicilio con el fin de evitar desplazamientos que invitan a tomar una
actitud perezosa que acabe por dejar de ir al gimnasio.
La gente que no tiene mucho tiempo puede aprovechar la hora de la comida para
hacer un poco de ejercicio. No tienen más que hacer un almuerzo rápido y ligero
y desplazarse a un club que se encuentre próximo a su lugar de trabajo para
ejercitarse por espacio de 45 a 60 minutos.