El orgullo no debe moverme al cumplimiento del deber; es el deber cumplido
el que debe llenarme de orgullo.
El orgullo no estriba en hacerle creer a otros lo que no soy y lo que no siento.
Por el contrario, baso mi orgullo en el valor de mostrarle al mundo mi esencia y
mi sentir.
¿Qué se esconde detrás del orgullo?
Cuando escudo mis temores en el orgullo me reprimo y es el dolor mi más pesada
carga. Cuando por razones nobles me trago mi orgullo, mi humildad será mi mas
sublime recompensa.
El sentirme orgullosa de mis logros no debe vanagloriarme; debe servirme sólo de
estímulo para seguir luchando por mis propósitos.
No puedo por ningún motivo dejar entrar el orgullo directamente a mi corazón
pues gobernara mis sentidos, logrando envilecer lo único que enaltece mi
naturaleza humana.
Tu Orgullo te lleva a hacerme creer que no me amas, Yo en cambio, me siento
orgullosa de amarte