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Como lo explicamos en anteriormente, los headhunters son aquellos cazadores de
talentos que buscan a altos ejecutivos para las más importantes empresas.
En muchos casos, existen profesionales que poseen las cualidades necesarias como
para ser tenidos en cuenta por estos reclutadores, pero desconocen ciertos
aspectos que podrían ayudarle mucho a ser los elegidos. ¿Cómo hacer, entonces,
que uno de estos profesionales ponga el ojo en usted mismo?
En primer lugar será muy importante poseer una capacitación académica acorde con
el puesto. Muy importante no significa fundamental, puesto que en muchos casos
vale más la experiencia laboral que el conocimiento teórico. Sin embargo, en el
actual contexto laboral, el poseer un título universitario es lo que suele
marcar la diferencia con el resto, más aún si viene acompañado de cursos,
talleres, seminarios masteres y postrados, preferentemente de una universidad
europea o norteamericana.
Sin embargo, no alcanza con llenar el currículum con ostentosos y resonantes
títulos, sino que además se deben agregar otro tipo de experiencias, como por
ejemplo haber sido guía de exploradores en su juventud, o bien coordinar el
trabajo de alguna institución benéfica.
El siguiente punto en el que suelen fijarse los headhunter, es en los resultados
concretos. Esto significa poder demostrar que se ha sido efectivo y exitoso en
el desempeño profesional, o, lo que es lo mismo, exhibir que sus conocimientos
pudieron transformarse en resultados tangibles (productividad, ganancias) para
la empresa en la que trabajó.
Por supuesto que también será clave mostrarse actualizado con el mundo
empresarial, que cambia constantemente. Para esto, se deben leer revistas
especializadas, visitar sitios de Internet que den cuenta de los movimientos en
la actividad, o realizar cursos de actualización de determinadas materias.
Para el caso de que el headhunter lo postule para un cargo en una empresa, debe
intentar averiguar lo que más pueda sobre la misma, es decir su historial,
estadísticas, a que se dedica, como está conformada, y en que cree que usted
podría serle útil, de forma tal de destacar las habilidades que mas podrían
servirle para el puesto y, por que no, ocultar aquellos puntos débiles que
puedan jugarle en contra.
Junto con este proceso denominado “globalización”, que ha venido acentuándose
durante los últimos 25 años, las compañías han experimentado un proceso de tras
nacionalización, donde el mercado esta conformado por el mundo entero, lo cual
incluye consumidores con diferente cultura y valores. Por esto mismo, es muy
importante poder demostrar que se ha podido residir (y subsistir) durante un
tiempo prolongado en un país del exterior, con todos los desafíos y
problemáticas que ello representa.
Por supuesto, se deben evidenciar conocimientos de informática e Internet, así
como un muy buen manejo del idioma inglés.
Sin embargo, debe tener en cuenta el hecho de ser lo más simple y creativo
posible al confeccionar el currículum que presentará ante el headhunter. A nadie
le interesar leer diez páginas de antecedentes laborales, por más importantes
que estos sean. Del mismo modo, elegir modelos prediseñados podrían no
diferenciarlo del resto. Lo ideal, sería escribirlo a mano, con letra muy clara
y presentarlo firmados.
Lo que siempre debe ser incluido en el currículum, es el lugar de nacimiento,
las instituciones en donde estudió, los títulos con los que cuenta, la
composición de su familia, y las actividades deportivas y hobbies que se
practican. Recuerde también actualizar su currículum cada año, o cuando lo
considere necesario. Y por supuesto, entréguelo en una carpeta, si es posible
acompañado de una tarjeta personal, y sin ningún tipo de manchas o arrugas.
También es importante darse a conocer dentro del mercado laboral, es decir que
los headhunter se enteren de su existencia. Sin embargo, darse a conocer no
significa exhibirse indiscriminadamente, apareciendo en cualquier evento social
que se organice, o mandando cientos de currículums a consultoras o sitios de
Internet. En este caso, podría evidenciarse que usted está “desesperado” por
trabajar, y muchos hunters dudarían de su talento. Lo ideal, es dar cátedras en
las universidades, escribir artículos en revistas especializadas, o participar
en asociaciones profesionales.
En efecto, la gran mayoría de los cazadores de talento ubican a sus ejecutivos
con base en recomendaciones y contactos personales, dentro de una silenciosa red
oculta al mundo exterior. Tenga en cuenta que debe mantener una buena relación
con todos los headhunters, por más que no le interesen sus propuestas actuales:
cerrar puertas podría costarle mucho en el futuro.
La buena presencia también es un elemento clave en las búsquedas que realizan
estos cazadores de talentos. Nos guste o no, el mundo actual privilegia la
estética por sobre muchas otras cosas, con lo cual presentarse aseado, con
aliento fresco, una vestimenta elegante, buenos zapatos, y en lo posible, un
cutis libre de granitos e impurezas, puede ser tan importante como los
conocimientos que se poseen.
De hecho, no fueron pocos los casos en los que un potencial ejecutivo, que daba
perfectamente para el puesto, fue finalmente descartado por su aspecto
desalineado. Además, se deben conocer aspectos básicos de protocolo y
ceremonial, para no desentonar en las reuniones sociales.
También es muy conveniente practicar algún deporte que pueda incluir dentro de
su currículum, puesto que esto le brinda una “toque” de dinamismo y vigorosidad.
Además, el tipo de deporte que se práctica habla mucho de la persona, y no
debería sorprenderle que pueda desequilibrar la balanza a su favor. Por ejemplo,
en determinada ocasión, dos ejecutivos poseían las mismas características, pero
se privilegió a uno de ellos por que jugaba al voley, un deporte que tiene mucho
de interactividad grupal, frente al otro que practicaba tenis, un juego mucho
más individualista, algo que no se buscaba en ese tipo de trabajo.
Por último, también sería bueno que pueda demostrar, a través de ejemplos
concretos, que posee características de personalidad que incluyan la audacia y
la trasgresión (bien entendidas) para cuestionar el sistema o las posturas que
cree inconvenientes; la tenacidad para lograr objetivos; la acción rápida y
expeditiva; la sociabilidad con sus pares; la humildad para poder abrirse al
aprendizaje; la fortaleza como para no derrumbarse frente a los fracasos; y la
presencia de sólidos valores morales y espirituales.
A grandes rasgos, estas son las características más buscadas por los
headhunters. Es importante que sepa que nada de esto se estipula por capricho,
ya que todas estas cualidades son fundamentales para los trabajos que se
desempeñarán más adelante en los cargos ejecutivos. Si cree que usted aún no
cumple con los requisitos que se solicitan en alguna de ellas, no dude en
esforzarse para lograrlo: le servirán para presentarse ante los headhunters,
pero por sobre todo, le servirán para el trabajo.