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Toda actividad humana, genera una gran cantidad de residuos, a lo que se
encuentra asociada la emisión de gases de efecto invernadero. Esto sucede, bien
de manera directa, en vertederos (emisión de metano y dióxido de carbono por la
descomposición de materia orgánica o por la liberación de gases refrigerantes de
frigoríficos y otros aparatos de frío) o bien indirectamente (en procesos de
incineración, de tratamiento, de reciclado o de recuperación). Además, muchos
residuos poseen valor como materia prima para la obtención de nuevos productos,
evitando así el consumo de recursos naturales, de modo que su no aprovechamiento
también genera de manera indirecta emisiones de gases de efecto invernadero
derivadas de las actividades de obtención de materias primas.
Por este motivo, segregar el vidrio, el papel y cartón, envases y en los lugares
donde se recoja separadamente, la basura orgánica, permite ahorrar importantes
cantidades de energía y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
También otros residuos como electrodomésticos al final de su vida útil, muebles,
pilas, equipos electrónicos, deben ser entregados en alguno de los puntos
limpios con los que cuente el lugar donde se ubique la oficina.
¿Sabías que…?
El ciclo completo de fabricar una botella a partir de vidrio reciclado consume
alrededor de 1,7 veces menos energía que a partir de materias primas vírgenes y
genera 2,6 veces menos emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero?
1 tonelada de basura orgánica permite recuperar en forma de energía eléctrica
alrededor de 160 kWh, el equivalente al consumo de una bombilla de 50 W en dos
años, a partir de la combustión de metano originado en la degradación de la
materia orgánica. Aprovechando esta energía, se dejarían de emitir 72,6 kg de
CO2 a la atmósfera producidos en la generación de la misma cantidad de energía
eléctrica. Además se evita que llegue a la atmósfera el metano producido en la
descomposición, otro potente gas de efecto invernadero.
Fabricar una lata de bebida a partir de aluminio virgen consume 2,25 veces más
energía que a partir de aluminio reciclado y las emisiones de gases de efecto
invernadero se incrementan en el mismo factor.
Un español produce en promedio 1,3 kilos de basura doméstica diaria, de los
cuales el 50 por ciento está formada por envases de productos que van a parar a
vertederos. Los procesos de fermentación de la materia orgánica contenida en la
basura doméstica diaria, originan, por procesos de fermentación, unos 650 kilos
de CO2 equivalente anuales.
El efecto invernadero producido por 1 tonelada de metano originado en nuestros
vertederos por descomposición de la materia orgánica equivale al efecto de
emitir 21 toneladas de dióxido de carbono.