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Las mujeres son demasiado exigentes para elegir una pareja, las expectativas que
se generan de una persona son demasiadas perfectas.
"Generalmente, las expectativas que llegamos a generarnos cuando conoces a
alguien nunca se llegan a cubrir del todo, entonces una pareja estable permite
conocer a la gente y darse a conocer.
"En el caso de las mujeres, cuando se hacen muchas expectativas acerca de una
posibilidad de un noviazgo, puede ser que en la niñez hayan idealizado tanto el
significado del amor o el tener una pareja y eso pone también distancia a una
relación",
También condicionan el dinero, estatus social, nivel académico y estético, todo
esto, dice, influye en la elección de una pareja.
"En ocasiones ni siquiera se permiten conocer a un hombre porque simplemente no
reúnen ciertas características y lo descartan inmediatamente, lo que provoca que
las tachen de exigentes.
"Dentro de esas expectativas aparece un miedo a comprometerse, y esto genera
muchas veces a que se equivoquen en su elección, además, de que desde un punto
de vista psicológico esas exigencias no tienen base para formar una buena
relación",
Son tres puntos por los que la mujer es exigente en la elección de pareja: la
primera es la influencia de los demás sobre lo que lo que está bien o mal; en
segundo son según las experiencias que les hayan tocado vivir; y en tercero
miedo al compromiso.
Las hijas de padres divorciados, señala, también influyen en que sean exigentes
porque genera mucha desconfianza, y como ese sentimiento no se puede llevar a lo
consciente, se producen situaciones de "no me gusta" o "no tiene tanto como yo
quisiera", pero son excusas para no encontrar una pareja debido a ese miedo a
repetir lo que se vivió en los padres.
"Es un miedo a involucrarse con alguien", comenta, "sucede también en personas
con problemas para comunicarse con los demás socialmente, porque la base es el
miedo y la inseguridad".
"Pueden ser mujeres exitosas que marcan ese deseo de perfección, un buen poder
económico, se visten a la moda y tienen mucho autocuidado del cuerpo y mente,
porque de alguna manera se ponen esas expectativas de 'exijo porque yo soy',
pero es una persecución de la perfección que nunca se llega, pues a lo que
realmente llegan es al aislamiento.
"Y toda esa imagen de representación de lo perfecto tiene un alto costo, además
de ser clasificadas sufren un aislamiento de sus amigos", asegura.
Pueden cambiar si están conscientes de que están en un perfil que no les
pertenece, que por una parte está conducida por una sociedad de consumo, en
donde lo importante es el dinero, la posición social y niveles académicos y una
serie de cosas que marcan parámetros, expresa.
"Se puede disfrutar de lo que se es, sin creerse, llegando a un nivel
equilibrado en donde pueden aprovechar el ejercicio o el estudio de manera
consciente como un proceso de salud o necesidad, y no precisamente de
superioridad ante los demás, ya que esto siempre ocasiona distancia", afirma el
psicólogo.
Siempre se reflejará estas dificultades al momento de intimar, porque este tipo
de personas exigentes son difíciles de tener éxito en las relaciones por ser
orgullosas, vanidosas y no reconocerlo; hasta que se vuelvan conscientes de que
no son tan perfectos podrán resolver sus conflictos.
Las mujeres exigentes, indica, buscan en una pareja su igual o mejor, pero
socialmente se colocan entre personas en donde no haya tanta competencia para
sentirse superiores.
Los riegos de buscar pareja en esta situación, afirma, es que lo basan todo en
el exterior y en lo que pensarán los demás.