Kournikova y Hingins, sólo diferentes por fuera
Las tenistas anunciaron que jugarán un partido a beneficio en Brasil; la
iraní se bate en el atletismo en Medio Oriente
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Las contradicciones que tiene a veces el deporte.
Por un lado, la suiza Martina Hingins y la rusa Ana Kournikova, dos de las
principales bellezas del deporte blanco fueron anunciadas como las
principales atracciones de un torneo de exhibición en la paradisiaca arena
de la playa de Copacabana, Brasil.
Al mismo tiempo, la atleta iraní Padideh Bolooriza, totalmente cubierta como
lo marcan sus costumbres islámicas, se convertía en medallista de bronce de
la tercera edición de los Juegos Asiáticos del Oeste.
El estadio Khalifa fue el escenario donde Padideh logró la presea al
conseguir 5.70m, en la especialidad de salto de longitud.
Rima Taha, de Jordania, se llevó la medalla de oro y Fadwa Al-Boza, de
Siria, consiguió el bronce.
Padideh se suma de esta forma a las mujeres iraníes que se han aventurado en
el deporte, hasta hace poco considerado en su cultura como exclusivo para el
género masculino.
Otra de las protagonistas fue su compatriota, la fondista Leila Ebrahimi,
quien el año pasado compitió en los mil 500 metros y rompió el récord de su
país al culminar la prueba con un tiempo de 4m37s.
Ataviadas con uniformes especialmente diseñados para no "enseñar de más",
ambas atletas se han convertido en un ejemplo para las mujeres de su
generación.
El escenario cambia de manera radical en el deporte blanco, donde la belleza
y los diminutos atuendos son parte del atractivo en los partidos. Más en el
caso de jugadoras como Hingins y Kournikova, consideradas además dos de las
principales diosas de la especialidad, junto con la rusa Maria Sharapova.
Hingis retornará el próximo año a las canchas. Kournikova en cambio,
abandonó por ahora las raquetas y se concentró en el glamour de las
pasarelas y la publicidad.
Las tenistas jugaron hace cinco años en Sao Paulo por primera vez y ya
protagonizaron un escándalo cuando perdieron los estribos y se insultaron
mutuamente.