|
El Feng Shui sostiene que todas las personas,
todas las cosas y todos los lugares de nuestro mundo físico están vivos, se
interrelacionan y cambian constantemente. Las tres directrices prácticas
nacidas de los tres principios básicos nos ayudarán a elegir y a tomar
decisiones que incorporen la sabiduría eterna del Feng Shui.
Directriz práctica 1: Vive con lo que te gusta
Directriz práctica 2: Concede prioridad a la comodidad y la seguridad
Directriz práctica 3: Simplifica y organiza
Practica el Feng Shui
Directriz práctica 1: Vive con lo que te gusta
Elige lo que te gusta, aunque no sea lo que sugiere una revista de
decoración. Cuando no tienes más remedio que vivir con algo que no te gusta,
aumenta su energía colocándole cerca alguna cosa que te alegre el corazón.
Mientras ordenas tus cosas, pregúntate: “¿Me gusta esto?”. Es una gran forma
de ordenar tus pertenencias y decidir cuál te pertenece realmente y cuál no.
Tanto si empiezas por poner una planta con flores como si lo haces por
comprar muebles nuevos y cómodos, sigue quitando las cosas que no te gustan
y sustituyéndolas por las que te gustan hasta que alcances tu meta. Cuanto
más vivas con lo que te gusta, más emocionante y afirmativa será tu vida.
Directriz práctica
2: Concede prioridad a la seguridad y la comodidad
En el Feng Shui insistir en la comodidad y la seguridad ambiental
se convierte en algo esencial para conseguir el equilibrio y la armonía en
toda nuestra vida.
|
-----
Publicidad-----
 |
Hay casas donde todos los miembros de la familia se han cortado o hecho
moretones con los muebles o con algunas estructuras arquitectónicas afiladas
como cuchillos. Lo más sorprendente es que en la mayoría de los casos a
nadie de la familia se le ocurre hacer nada para evitar estos peligros, a
menos que estén a punto de tener un bebé. Para asegurarte de que tu hogar es
cómodo y seguro, ponlo a prueba de bebés.
Coloca las camas y los asientos de modo que puedas ver la puerta desde
ellos. No subestimes el poder que tiene colocarse en la posición de mando de
una habitación.
El Feng Shui suele tener en cuenta cosas que parecen pequeñas y pueden
pasarse por alto. Se van sumando pequeños detalles, como estar de espaldas a
una puerta, chocar contra esquinas puntiagudas o sentarse en una silla
incómoda que, al igual que el agua al gotear sobre una piedra, acaban
dejando una huella permanente en el cuerpo, la mente y el espíritu.
Directriz práctica 3: Simplifica y organiza
Cuando uno empieza a vivir según el Feng Shui descubre todo tipo
de desorden en su espacio: montañas de papeles, cajones con ropa rota y
estantes con porcelana antigua y ropa de cama, cosas que no le gustan o no
quería y que hacía mucho tiempo que no usaba. Guardaba todo eso porque no se
daba cuenta de que su vasta colección de trastos estaba congestionando el
flujo de la energía vital en su vida.
Cuando uno empieza a tirar cosas, se da cuenta de que empieza a suceder algo
mágico: cuantas más cosas viejas uno tira, más cosas nuevas recibe en forma
de maravillosas pertenencias y nuevas oportunidades que realmente quería y
necesitaba.
Caos activo, creatividad en movimiento: El caos forma parte de la sal de la
vida. Sabes que el caos está activo porque te sientes atraído hacia él. Algo
se va a crear (podemos verlo en las pinturas y pinceles esparcidos alrededor
de un pintor artístico, o los tarros y cazuelas que se encuentran en las
cocinas). El caos activo genera entusiasmo. La clave para mantener vivas la
ilusión y la creatividad es “estar al día” y reorganizar el espacio y los
materiales entre los brotes de creatividad.
Caos pasivo, creatividad perdida en el desorden: El caos que dura mucho
tiempo se vuelve pasivo, se estanca y cambia el escenario. Cuanto más tiempo
mantengamos “el desorden”, más se deteriorará el chi y la oleada de
creatividad se detendrá. Aun cuando en las habitaciones no reine el caos
pasivo, revisa los trasteros.
El Feng Shui te invita a abrir todas las puertas y echar una mirada. El caos
pasivo es fácil de reconocer. Ante su presencia, la creatividad se derrumba
y no puede volver a florecer hasta que se pone remedio a ese enorme y viejo
desastre.
Es útil darse cuenta de que, a medida que vamos eliminando las pequeñas
cosas que crean el caos pasivo en nuestra casa, estamos invitando a que
tenga lugar la transformación. Devolvemos la vida a nuestra creatividad e
imaginación.
Hay siete preguntas que podemos hacernos cuando estemos ordenando nuestras
cosas para que nos ayuden a eliminar el caos pasivo y a establecer un nuevo
orden:
¿Me gusta?
¿Lo necesito?
¿Refuerza mi forma de ser actual?
¿Me sirve de afirmación ambiental en estos momentos?
¿Qué pensamientos, recuerdos o sentimientos positivos o negativos le asocio?
¿Hay que repararlo? ¿Voy a hacerlo ahora?
Si ha llegado el momento de desprenderme de esto, ¿voy a venderlo, prestarlo
o regalarlo? ¿Cuándo?
La motivación surge cuando comprendemos la importancia de limpiar los
rincones caóticos del hogar. Puesto que todo está relacionado, el sencillo
acto de limpiar un cajón puede provocar una onda expansiva y atraer
oportunidades positivas.
Practica el Feng Shui
La energía que se mueve por la casa es de vital importancia para
la salud, la prosperidad y la felicidad presentes. Así que empieza hoy
mismo, dondequiera que estés, a diseñar tu hogar perfecto, tu paraíso
personal. Al fin y al cabo, tanto si la casa es tuya como si no, siempre
estás de alquiler, puesto que nada es eterno. No dejes que los planes para
el futuro impidan que hagas ahora de tu casa el mejor lugar para vivir.
Equilibrar y decorar tu casa actual es una de las acciones más poderosas que
puedes realizar para dar energía a tus metas y sueños y convertirlos en
realidad.
Fuente: soloellas.com
Nota: Las páginas se abrirán en una nueva
ventana.
Los enlaces a los
sitios no implican un reconocimiento por parte de Soloellas.com
|
----- Publicidad-----
|