|
¡Qué emocionante! La niña consentida de papá está preparándose para casarse
con el príncipe de sus sueños… pero oh, tristeza, la pequeña no lo incluye
en los planes de la vida… ¡error!
Ahora tienes mil cosas por hacer y seguramente con quienes has pasado más
tiempo hablando de los preparativos es con tu mamá y con tus amigas; ya
sabes, seleccionando las invitaciones, escogiendo el vestido… ¿y tu querido
papá dónde queda? Ni lo has tomado en cuenta, ¿verdad?
No lo hagas sentir sólo como el “señor con la cartera en mano”.
Espera, no hay que incluirlo en todo, pues la mayoría de los papás no
quieren ir contigo de un lado a otro a ver pasteles o flores (aunque si es
de las excepciones, ¡inclúyelo!), pero sí les gusta sentirse necesitados
para ciertos detalles.
En primer lugar, ya es hora de que tu papá y tu futuro esposo sostengan una
plática para que se conozcan mejor, y ésta es la mejor oportunidad. Júralo
que tanto tu novio como tu padre, se siente fuera de la jugada en cuanto a
los planes de la boda.
Deja que ellos entren en la discusión sobre la elección de la recepción:
¿cuántos invitados?, ¿qué clase de comida?, ¿qué onda con los tipos de
bebidas alcohólicas? ¿si tendrán cerveza, vino o barra libre? Ellos pueden
resultar muy aplicados en esto, ¿eh?
Otra cosa para discutir con tu papá es la canción que bailarán en el salón,
pregúntale cuál le gustaría, ¡y practíquenla juntos! Hay muchos papás que
nunca en la vida han bailado con sus hijas y este momento también es para
disfrutarlo.
¡Hey!, también dile a tu papá que te invite cuando vaya en busca de su
tuxedo, verás que le encantará la idea y tu ayuda. Y pídele que él asesore a
tu futuro esposo para que encuentre el look perfecto. He aquí otra
oportunidad para acercarlos.
Y algo importantísimo, habla con tu padre ¡sobre la entrada al altar!, dile
de qué lado va (si eres la primera que te casas de sus hijas, no te asustes
si no sabe que debe ir de tu lado izquierdo), a qué ritmo deben caminar y en
qué momento empezar a hacerlo.
Disfruta lo más que puedas a tu papá, recuerda que estás a punto de irte de
casa.
|
Publicidad
 |
|
|