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Nuestra carta de presentación es sin duda la cara y debemos mantenerla en
perfectas condiciones.
Esta se vuelve más sensible con los cambios de estación y debemos
considerarlos. Por ejemplo, el invierno repercute mucho en la sensibilidad
del rostro y la consecuencia es que la piel se vuelve reseca y a causa de
ello, pierde su brillo natural.
¡Sí!, nuestra cara también se "defiende" o expresa.
Lo peor en invierno es que los síntomas de resequedad y falta de lozanía se
expanden al resto del cuerpo. Ten en cuenta lo siguiente para poder atacar
el problema en tu rostro y cuerpo y revisa tus hábitos de vida:
La falta de sueño o el cansancio, a menudo ocasionados por los preparativos
nupciales, disminuyen las defensas inmunológicas, por lo que aparecen marcas
en la piel y la tez luce opaca. Esto tiene como resultado que las líneas de
expresión se marquen y sean visibles.
El estrés, por su parte, no sólo genera cansancio, sino que consume las
reservas energéticas del cuerpo, como las sales minerales y vitaminas. La
epidermis se vuelve más vulnerable a las agresiones y pierde su lozanía.
Además, se acelera la aparición de los primeros signos de la edad.
Los malos hábitos de alimentación, algunos medicamentos y la falta de
ejercicio impiden que los residuos y toxinas se eliminen, dando como
resultado un tono opaco a la piel.
El cigarro y la contaminación ambiental provocan el deterioro y envejeciendo
de la piel.
El aire acondicionado o la calefacción resecan el ambiente y la epidermis
pierde agua, se siente seca y sin frescura simplemente porque tiene sed.
Otro factor importante es la exposición al Sol sin la protección debida.
Exponerse al Astro Rey sin tomar precauciones causa envejecimiento prematuro
y la pérdida de firmeza cutánea. Por ello nunca olvides tu bloqueador solar.
El frío, el polvo y el viento siempre maltratan la epidermis, dejándola
reseca y escamosa.
La falta de limpieza como el no desmaquillarse todas las noches, tapa los
poros e impide que la piel respire y realice todas sus funciones
regenerativas durante el sueño. ¡No seas floja!
Para nuestra fortuna hoy en día existen productos que son capaces de
devolver a la epidermis su equilibrio normal y apariencia saludable, acude
con un dermatólogo o a un stand de productos reconocidos de belleza para que
te recomienden algún tratamiento adecuado a tu tipo de piel.
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